“AMLO, priísta disfrazado de rojo: Javier Sicilia”

Javier Sicilia
author01 Entrevista 15 Noviembre

“Preocupa que comicios de 2018 sean violentos”

Jacqueline Peschard
author01 Entrevista 11 Noviembre

"La democracia al 100% no existe en México”

Toño Esquinca
author01 Entrevista 06 Noviembre

“Que a México no le pase lo que a EU”

Eugenio Derbez
author01 Entrevista 27 Octubre

“Corrupción, la pata flaca del sistema”

Enrique Graue Wiechers
author01 Entrevista 24 Octubre

“Los políticos no quieren ideas sino votos y dinero”

Alejandro Camacho
author01 Entrevista 23 Octubre

“Comicios de 2018, en riesgo por incertidumbre”

Luis Carlos Ugalde
author01 Entrevista 20 Octubre

AMLO no es un Chávez; puede ser como Trump

Miguel Alemán Velasco
author01 Entrevista 19 Octubre

Retos para los encuestadores

Jorge Buendía y Roy Campos
author01 Foro 19 Octubre

México, listo para tener una Presidenta: Otálora

Janine Madeline Otálora
author01 Entrevista 18 Octubre

En México, los viejos problemas se agravaron: Jean Meyer

Jean Meyer
author01 Entrevista 16 Octubre

“Resolver la corrupción no impulsará el desarrollo”

Silvia Giorguli
author01 Entrevista 11 Octubre

"Gobierno no conoce bien el país"

Élmer Mendoza
author01 Entrevista 09 Octubre

Juventud vive un estado de desamparo

Eduardo Abel Peñalosa Castro
author02 Entrevista 03 Octubre

“México no merece la clase política que tiene”

Enrique Fernández Fassnacht
author03 Entrevista 19 Septiembre

“Candidaturas independientes, la salida”

Juan Villoro
author04 Entrevista 18 Septiembre

“El PRD va en alianza sólo para salvar su registro”

Miguel Barbosa Huerta
author05 Entrevista 14 Septiembre

“Hay que votar por quien luche contra impunidad y corrupción”

Alejandro González Iñárritu
author06 Entrevista 13 Septiembre

"Los presidenciables tienen que respetar las reglas para 2018"

Lorenzo Córdova
author01 Entrevista 08 Agosto
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Entrevista con: Javier Sicilia

“AMLO, priísta disfrazado de rojo: Javier Sicilia”

Javier Sicilia Fundador del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad Justino Miranda
—estados@eluniversal.com.mx
15 Noviembre
  • Partidocracias secuestraron la democracia, critica; AMLO no es la solución, “es un priísta disfrazado”

“AMLO, priísta disfrazado de rojo: Javier Sicilia”: Javier Sicilia

En la voz de Javier Sicilia, fundador del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, no hay clemencia para bosquejar un desastre en la política mexicana:

“Veo un escenario de la política en el país trágico, cada vez peor. Creo que el país está absolutamente colapsado y que el sistema político de partidos no esta funcionando, son parte del problema, y la prueba más clara es la cantidad de gobernadores perseguidos, las grandes alianzas por intereses partidistas, económicos; las mismas partidocracias y una lejanía muy grande de la realidad, es su emergencia nacional y de tragedia humanitaria”

Sin embargo, Sicilia, promotor del último movimiento social que traspasó fronteras para exigir un alto a la violencia, guarda un halo de esperanza para refundar a México mediante un sistema democrático.

Habla de una reserva moral contenida en el Movimiento Zapatista, el Movimiento por la Paz, Cuauhtémoc Cárdenas, el padre Alejandro Solalinde, “por desgracia afiliado mucho con Morena”, señala; algunas autodefensas y policías comunitarias. Allí, expresa, están todos aquellos que traen algo nuevo que le sirve a la nación y con una ética de la que está ausente la actual clase política.

Sin embargo, a dicha reserva le falta unidad y ésta se encuentra totalmente fragmentada y lo que queda la disputan los partidos, esas alianzas innaturales que buscan administrar el infierno a cualquier costo, afirma.

Actual responsable del departamento de Comunicación en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), Javier Sicilia, parafrasea a Carl von Clausewitz, teórico de la ciencia militar moderna, para definir que “la política es la continuación del crimen por otros medios”.

Eso es lo que está sucediendo, dice, porque las partidocracias secuestraron la democracia, la redujeron a una representación partidista que llegó a grados de corrupción tan grandes que ya no funcionan en un panorama democrático. Se volvieron parte del problema y no lo van a solucionar.

El Frente Ciudadano y AMLO

El escritor y poeta también se da tiempo para hablar del Frente Ciudadano por México, conformado por PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, para las elecciones de 2018 y sostiene que en la agrupación hay personajes “muy deleznables”.

Simplemente, apunta, “la [Alejandra] Barrales, que ha callado cosas que ha hecho su partido en otras gubernaturas dejando justamente al garete la vida política. “Hay gente que no representa verdaderamente los intereses de la nación, sino los intereses del partido y su búsqueda de trepar y de hacer de la vida política o de los cargos públicos una forma del negocio”, afirma.

El escritor considera que el Frente es una gran mascarada, una cortina de humo que permite seguir utilizando al gobierno para enriquecerse y apoyar intereses que nada tienen que ver con las necesidades de la gente.

¿Y Andrés Manuel López Obrador es la opción?

—Por supuesto que no. Ya lo vimos con el caso de [Ricardo] Monreal, es la misma historia. López Obrador es un priísta disfrazado de rojo. Ese es mi punto de vista, es un tlatoani más, ya la vida de los tlatoanis no nos sirve para nada, y López Obrador reproduce aquello donde se cultivó, que es el priísmo. Tiene la estructura del PRI y trabaja así.

Por supuesto que no. Ya lo vimos con el caso de [Ricardo] Monreal, es la misma historia. López Obrador es un priísta disfrazado de rojo. Ese es mi punto de vista, es un tlatoani más, ya la vida de los tlatoanis no nos sirve para nada, y López Obrador reproduce aquello donde se cultivó, que es el priísmo. Tiene la estructura del PRI y trabaja así.

El colapso político-social

En marzo de 2011, Javier Sicilia convirtió su activismo de las letras en una lucha de masas contra la violencia luego del asesinato de su hijo Juan Francisco, de 24 años, por el crimen organizado.

En su oficina de la UAEM, afirma que el problema de México es grave y la gente no quiere entender que el país colapsó, que los partidos no funcionan y que necesitamos refundar a la nación de otra manera.

“Creo que va a empeorar muchísimo la realidad del país a nivel de la violencia, la inseguridad y la corrupción, y que no vamos a ver ninguna mejoría”, avizora.

Con las elecciones presidenciales en puerta, el poeta adelanta la repetición de una vieja historia y la ilusión de un país por creer que con un nuevo presidente o un nuevo partido en el poder van a cambiar las cosas. Para Sicilia, la nación está para una verdadera coalición, dejando a un lado intereses grupales y buscar salir adelante en unidad.

“La política parece que es el ejercicio de buscar administrar el infierno y controlar los daños de ese infierno hasta donde puedan. Pero esto cada vez se va tensando mas”, señala.

Por esa razón sugiere detonar una revolución no violenta, a fin de cambiar las reglas de la democracia y atacar a la corrupción, la miseria, la violencia y la inseguridad.

¿Hay alguien en el país que pueda representar una nueva causa democrática?

—No, yo creo que debería ser un colectivo justamente. ¿Personajes? Ahí está Emilio Álvarez Icaza. Creo que por ahí esta el camino, pero no hay la voluntad por parte de ellos de hacer esta coalición necesaria, se vuelven parte de la fragmentación y del colapso que está viviendo el país desde hace 12 años.

¿Si la gente vive este colapso, ¿por qué sigue votando por estos grupos de poder?

—Por la corrupción misma, ya lo vimos en el Estado de México, son hijos de la corrupción, hijos de la necesidad, de la miseria. La mayor parte de la gente en este país no tiene una conciencia ciudadana, está viviendo al día. No están politizados, los venden rápidamente.

¿Cómo serán las elecciones?

—La ciudadanía está aterrorizada. A veces pienso que esto es una nueva forma, una mutación del estado de las dictaduras, porque su base está en crear miedo y generar una terrible violencia para mantener cotos de poder, y se pelean entre ellos para mantener este estado.

Esa es la disputa que tienen en los partidos, quién se va a quedar en la administración de esta nueva forma de la dictadura, basado en el miedo o el sometimiento de la gente, y casi con una estructura de rastro, bovina, esperando a ver cuándo nos toca.

Es un escenario catastrófico

“Sí, yo soy muy catastrofista, es el diagnóstico correcto, sino nos atrevemos a ver la catástrofe no vamos a ver la salida, negarlo simplemente ayuda que la catástrofe siga.

“Esto no la va a sacar un partido, una asociación o una sola persona, o lo sacamos todos, sabiendo que esto es un colapso, o esto seguirá pudriéndose, descomponiéndose cada vez más”, dice Sicilia.

Hay temor de algunos sectores de que México se convierta en un Venezuela, que de acuerdo con él, “es de Walt Disney en comparación a lo que vivimos, pero no nos atrevemos a vernos, preferimos estar señalando como esos seres mezquinos que viven mirando el Talk Show, mira que mal están. No, hay que empezar a vernos a nosotros mismos para salir del problema, esto es peor que Venezuela.





Entrevista con: Jacqueline Peschard

“Preocupa que comicios de 2018 sean violentos”

Jacqueline Peschard Presidenta del Comité de Participación Ciudadana del SNA ALBERTO MORALES
—alberto.morales@ eluniversal.com.mx
11 Noviembre
  • Teme que haya dificultades para armar mayoría en el Congreso
  • Titular de la FEPADE debe estar antes de diciembre, declara
“Mi preocupación es que no sólo sea una elección de confrontación entre distintas candidaturas, sino que pueda ser demasiado negativa, con guerra sucia y violencia”

Jacqueline Peschard, presidenta del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Nacional Anticorrupción, advierte que de cara a los comicios de 2018 hay varios riesgos, por ejemplo, que se dé un proceso muy cerrado y eso detone una fuerte confrontación política e incluso violencia.

Asegura que ese escenario también generará un problema de fragmentación de las fuerzas políticas y de las candidaturas. Indica que es difícil que el ganador obtenga una votación importante y espera dificultades para armar una mayoría en el Congreso.

Declara que entramos a una jornada con un sistema de procuración de justicia que está totalmente trunco, sin procurador y sin titular en la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE). Afirma que en 2018 el combate a la corrupción será un tema que gravitará en todas las campañas.

Advierte que todas las encuestas dicen que los menos confiables son los partidos: “¿Será una lucha para ver quiénes son menos corruptos o harán planteamientos o propuestas concretas de cómo enfrentar el problema? No quiere decir que la elección será de los independientes porque tampoco sabemos cuántos y quiénes se van registrar, pero hay una desconfianza en la gestión de la política”, señala.

“A los partidos les será difícil convertirse en abanderados contra la corrupción, por la falta de confianza que hay en ellos”, indica.

En un su cubículo de la Unidad de Posgrado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), examina el panorama desde su experiencia en materia electoral, pero también como experta en transparencia y rendición de cuentas, por ello critica que se hizo un compromiso político para un Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) que no sólo persiguiera e investigara las redes de ese problema, sino que armara fortalezas y mecanismos institucionales de colaboración, pero hay obstáculos y formas de bloquear al sistema.

Peschard Mariscal es doctora en Ciencias Sociales por El Colegio de Michoacán y maestra en Ciencia Política por la UNAM. Fue consejera electoral ciudadana del entonces IFE, que encabezó José Woldenberg, y comisionada presidenta de ese organismo, hoy Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai).

¿Cómo ve al país de cara al proceso electoral 2018?

—Está metido en una problemática muy complicada, se hizo un compromiso político para un Sistema Nacional Anticorrupción que no sólo persiguiera a las redes, sino para que se armaran fortalezas institucionales y mecanismos de colaboración para lograr ese propósito y ha habido obstáculos y formas de bloquear el desarrollo del proceso.

¿Qué obstáculos?

—No se cumplieron con los nombramientos [como el del fiscal y los magistrados anticorrupción]. Falta un mecanismo abierto. Nos enfrentamos a resistencias de las entidades públicas, no sólo del poder gubernamental, sino de todos para cumplir en los compromisos de avanzar en el sistema, estamos a cuatro meses de que el sistema debería estar concluido.

Lo que vemos es que no ha habido clara decisión de las autoridades federales y estatales.

¿El combate a la corrupción será una bandera de los partidos en el próximo proceso?

—La corrupción es un tema que va a estar gravitando alrededor de todas las elecciones de 2018 y de la elección madre, que es la presidencial, pero si atendemos lo que dicen las encuestas los que se identifican como los que son los menos confiables son los partidos políticos, ¿será una lucha entre partidos para ver quién aparece como menos corrupto o por ver quién tiene un planteamiento o propuesta de controlar y enfrentar el problema de manera más eficaz?, porque la población no confía en nadie.

¿Los comicios van a ser de los independientes?

—Tampoco sabemos si hay confianza en ellos y cuántos serán. Hay una desconfianza con la gestión de la política. Estoy segura de que el tema de la corrupción va a estar gravitando y la sociedad civil va a querer que los distintos candidatos se pronuncien sobre los compromisos que van a asumir en el combate en este ilícito, también creo que convertirse en abanderados en el combate a la corrupción les va a ser un poco difícil por esta falta de confianza.

¿Algunos piensan que los independientes son una bocanada de aire fresco a la política?

—El ideal sería que así como a los aspirantes de un partido se les exige solidez, también se le debería exigir a los independientes, no sólo porque van sin partido, a ellos se les debe exigir lo mismo, cuáles son sus programas y cómo van a trabajar.

Son una bocanada de aire fresco, es sumar la oferta política, pero en esa ampliación hay una fragmentación, me gustaría que fueran pocos independientes, pero muy sólidos.

¿Esta falta de confianza en la política no le preocupa de cara a 2018?

—Me preocupa, más allá de lo electoral. La sociedad no está empeñada en un fortalecimiento institucional.

En el Latinobarómetro uno encuentra que la gente está pertrechada en defender espacios casi familiares frente al repudio y hartazgo de las instituciones públicas, los políticos y la política. No hay interlocución para que la sociedad diga: ‘¿Cómo fortalezco las instituciones?’, y no que diga: ‘¿Cómo me defiendo sola de un mar de corrupción, de falta de funcionamiento de las instituciones y de un Estado de derecho muy débil?’”.

“Tampoco sabemos si hay confianza en ellos [en los independientes] y cuántos serán. Hay una desconfianza con la gestión de la política”

¿Qué tipo de campañas habrá el próximo año?

—Serán muy competidas. Pensábamos que había un candidato con una enorme ventaja, pero ahora vemos que era porque era el único partido con abanderado, hoy hay mucho debate, hay posibilidad de que una vez que estén los otros aspirantes de las fuerzas políticas y los independientes, que haya mucho mayor confrontación.

El problema que veo es una fragmentación de las fuerzas políticas y de las candidaturas, que difícilmente se pueda sacar a un candidato con una votación importante, que no nos quedemos con un jefe del Ejecutivo con 25% de la votación y con dificultades para armar una mayoría en el Congreso. Mi preocupación es que no sólo sea de confrontación, sino que pueda ser demasiado negativa, de guerra sucia y hasta de violencia.

IRVIN OLIVARES. EL UNIVERSAL

Ese escenario, ¿nos llevaría a un retroceso democrático?

—La violencia siempre implica un reto para las instituciones, lo importante sería ver cómo los distintos candidatos y las fuerzas políticas enfrentan esto.

Las elecciones de entrada son confrontación; sin embargo, debería ser dentro de las normas pacíficas, porque son un instrumento de renovación institucional, pero veo tan enconada la lucha política que tengo temor que los propios líderes de los organismo no puedan controlar lo que desatan en estos términos.

¿Urge el fiscal y el titular de la FEPADE para la contienda?

—El que es clave es el titular de la FEPADE, es clave, no con el proceso electoral, sino con la investigación de los delitos electorales. Lo ideal sería que antes de diciembre esté el nombramiento.

¿La falta de estos personajes influirá en el electorado?

—Influyen junto con otras cosas, el tema del fiscal importa en el ánimo, porque es una figura clave que tiene que ver con la persecución de delitos y la procuración de justicia. El sistema judicial está trunco. Hay un encargado de la oficina y debería ser un trabajo institucional, más allá de la persona que lo dirige, pero sabemos que quien está al frente es importante porque asume todas las riendas. El desánimo de la gente en el plano político es mucho más amplio.

¿Qué papel debe asumir la sociedad en la próxima elección?

—Lo primero que debe asumir es la necesidad de ejercer un voto informado, lo primero es no dejar en un segundo nivel el sufragio, ni despreciarlo, porque debe ser una manera de la exigencia social y en este país mucho de lo que nos falta es una mayor exigencia social. Tenemos mucho repudio, enojo y desaprobación, pero cambiar esa desaprobación por algo más altivo. Tenemos el voto y para ello se necesita información no sólo de los candidatos, sino de sus propuestas.

¿Hace falta mayor exigencia de la ciudadanía?

—De cara a 2018 eso es algo que la ciudadanía no debería dejarlo en segundo término, porque eso puede unir distintas exigencias como mayor transparencia y rendición de cuentas. Aparecen candidatos que necesitamos saber si no tienen antecedentes o han sido objeto de una investigación.


Entrevista con: Toño Esquinca

“La democracia al 100% no existe en México”: Toño Esquinca

Ugalde Locutor Janet Mérida
— janet.merida@eluniversal.com.mx
06 Noviembre
  • Confía en el voto, no en los políticos, dice el autor del libro El efecto positivo; el cambio es individual

“La democracia al 100% no existe en México”: Toño Esquinca

Cuando era estudiante de la UNAM, Toño Esquinca recuerda que se le iba a la yugular al gobierno y a Televisa. Hoy, cuenta, ha dejado de culpar al gobierno de todo y dice que la responsabilidad del cambio comienza en lo individual pero tiene que llegar a colectividad para que genere cambios en el país en 2018, año de elecciones presidenciales en México.


“Nos unen las tragedias pero desafortunadamente nos unieron cinco minutos porque a los otros cinco ya se estaban haciendo pasar por damnificados los que no eran. Yo no creo que a raíz de los sismos haya algún cambio —en lo político—. De hecho ya se nos olvidó. No se les ha olvidado a los que se están rompiendo la madre en Oaxaca y Guerrero pero aquí ya se les olvidó”.

¿Vas a votar en las próximas elecciones?

—Sí, claro.

¿Qué opinas de anular tu voto?

—Si anulas tu voto estás pidiendo una anarquía, una no autoridad, al pedir esto, cualquiera puede comenzar a tener su propia autoridad y se pueden gestar movimientos que no son benéficos para el país.

¿Cuál es tu pronóstico para las elecciones?

—No sé, quiero pensar que va a ser lo que sea mejor para mi país, sin embargo no lo sé porque no hay alguno de los candidatos de los que se habla que a mí me convenza.

El conductor y autor del libro Plan de vuelo recordó que hace cuatro sexenios que es consciente de los procesos electorales, por eso hoy tiene una perspectiva distinta del tema


“Ojalá que sí haya un cambio para bien pero yo no creo que venga una clase política distinta, puede venir a gobernarnos Dios, Buda, la mejor persona puede venir y para 2024 vamos a decir que es el peor presidente del mundo aunque haya hecho milagros. Ya he vivido cuatro sexenios consciente verdaderamente y cada sexenio es lo mismo”.

¿Confías en la democracia?

—Yo creo que no existe la democracia en México al 100% como debería existir. Ahora, el término democracia no significa muchas veces lo mejor para el país, porque si todo se sometiera a un aparato democrático muchas veces la mejor solución no estaría en manos de quienes ganan.

La democracia no siempre es justicia o no siempre es lo mejor para el país pero es cuando uno dice: ‘¡entonces dame una alternancia!’ porque si no es la democracia lo que funciona ¿qué es el que funciona?, pues el sistema de la educación y de la historia y de las bases que tenemos como sociedad; nosotros como ciudadanos tenemos que conocer de historia, tenemos que investigar, educar a los hijos, educar a los que van a votar por primera vez en la historia y que no saben qué es el PRI, el PAN, el PRD, saber quién es quién porque si no, estamos destinados a cometer estos errores. Es generar conciencia, decir:

‘mira, ya la regamos con este sexenio, el próximo sí se tiene que hacer una diferencia aplastante’.

La verdadera democracia es aquella que te invita a tener conciencia. Debería de haber una serie de papeles o flyers —con todo el presupuesto que destinan a los partidos— donde se diga cuáles son las historias de los partidos, de dónde vienen, avalado por una institución neutra.

En su reciente libro, El efecto positivo, Toño habla del cambio que comienza en lo individual pero no debe quedarse ahí sino llevarse a lo colectivo. En una de las paredes de su oficina en Radio Centro, desde conduce en Alfa 91.3 cuelga una hoja en donde se lee que hay que hacer lo correcto aunque nadie te esté viendo.

“Es algo que yo quiero creer, que una célula comienza a contagiar a otras”, comparte, y agrega que hoy la sociedad vive ensimismada en los teléfonos, solucionando problemas, bloqueando o borrando gente.


Somos una sociedad en la que estamos encapsulados individualmente, una sociedad que tiene mucho coraje y una sociedad a casi nada de estallar pero desafortunadamente somos también una sociedad de memoria corta, por eso tenemos que estar constantemente ejercitándonos, hacernos fuertes.

“Quien llegue no va a venir a cambiar las cosas, somos los únicos que podremos cambiar las cosas”.


¿Pero qué pasa cuando nosotros nos empeñamos a cambiar pero los políticos no están interesados en hacerlo?

—Yo creo que ahí es donde juega un papel fundamental la sociedad como lo jugó durante el sismo, que ya cuando llegaban rescatistas, la sociedad estaba organizada.

Sí creo que va a depender mucho de nosotros pero también de lo que nosotros decidamos comenzar a generar en colectividad.

Todos tenemos una sola nación y lo que queremos es ver bien a nuestro país pero hay que comenzar por ver que le vaya bien al que vive junto a ti. Comienza con tu casa, luego con el de al lado.

¿Crees que los políticos cambien o que algo pueda cambiarlos?

—Chin, sí hay alguien, no sé quién sea. No creo que la clase política pueda llegar a cambiar a menos de que haya un grupo que geste el cambio pero tiene que ser un cambio apolítico, más cívico y el civismo tiene que ver más con la espiritualidad, es ser una persona que duerme feliz, que despierta con esperanza y que se va a dormir con agradecimiento pero porque sabe que está en el correcto camino de darse a los demás. A mí también se me calienta la boca y me enojo pero al final de cuentas ése es el mensaje, es decirles que no estamos perdidos, que no pongan todos los huevos en la canasta del que va a ser presidente porque vamos a seguir igual y sí, hay una luz, una esperanza.




Entrevista con: Eugenio Derbez

“Que a México no le pase lo que a EU”: Eugenio Derbez

Ugalde Actor César Huerta y Ariel León
— espectaculos@eluniversal.com.mx
27 Octubre
  • Eugenio Derbez afirma que no cree en los políticos y espera que el país se abra a más opciones para no votar sólo por el contrario

“Que a México no le pase lo que a EU”: Eugenio Derbez

Políticamente, considera Eugenio Derbez, México está peor que nunca. Y se dice preocupado porque ante las pocas opciones electorales pueda suceder un fenómeno similar a lo acontecido con Estados Unidos y el triunfo de Donald Trump. El actor, que comenzó su carrera a principios de los años 80 en el programa Cachún Cachún ra ra, habla del panorama político que ve en 2018, en la serie de Reflexiones realizadas por EL UNIVERSAL.


¿Hacia dónde vamos?

—De repente siento que estamos limitados, nos está pasando lo que les pasó aquí con Trump: no es que lo quisieran, lo que pasa es que no querían a Hillary (Clinton) y al no querer a ella, votaron por él. ¡No quiero que pase lo mismo en México, debe haber más opciones!

Radicado desde hace cuatro años en el país de las barras y las estrellas, Derbez no deja de ser un observador de la política nacional. Cada que puede, el histrión de 56 años regresa a tierras nacionales, como lo hizo en agosto para integrarse al rodaje de El complot mongol, encarnando a un político que enfrenta un intento de asesinato al mandatario estadounidense.

En 2018, cuando sean las elecciones presidenciales, promete que no quitará el ojo del suelo mexicano.

¿Cómo ves México desde afuera?

—Siento que México, políticamente, está peor que nunca, lo siento, lo vibro, está claro, nunca se había estado con un ambiente como el de ahora.

Ha sido terrible lo que ha pasado; sé que hay candidatos independientes, que hay mujeres, no quiero dar ahora una opinión por alguien en especial, pero sí creo es sano que haya más opciones.

Derbez reconoce que la política no es un tema que le encante, pero en 2014 el hartazgo lo hizo hablar. Durante la apertura del Teletón, en plena transmisión por televisión, el creador del Lonje Moco criticó la situación de México.

“Estamos hartos de la corrupción, de la impunidad, violencia e inseguridad, es entendible que estemos llenos de enojo, de rencor, de odio”.

“A mí también me han asaltado, me lastima Ayotzinapa, a mí también me saca de onda que aparezca una casa en las Lomas (la Casa Blanca) y que no haya certeza de dónde vino la lana”.

Derbez afirma que nunca ha creído mucho en los políticos, menos en que serán ellos quienes resuelvan los asuntos que podrían hacer que México sea un mejor país para todos. Y lo vio recientemente, tras los sismos que sacudieron al país y que movilizó a la sociedad mexicana.

¿Crees que haya un cambio en la política o en la sociedad después de los sismos recientes?

—El sismo que pasó hace unas semanas fue de lo peor que nos ha pasado como país pero, ¿sabes? También nos demostró algo, no necesitamos de políticos, ellos ya nos han mentido mucho y han hecho poco.

Para el comediante, la tragedia hizo que no esperáramos a las autoridades para resolver la emergencia y esa es una actitud, considera, que no debe morir en las próximas elecciones.

“Nos despertó del letargo en el que llevábamos mucho tiempo, hizo que tomáramos las riendas del país por nuestra manos”

Comenta el actor, quien ha encabezado campañas para diversas causas, como la defensa de los animales y la lucha contra la trata de mujeres, además de apoyar la recaudación de fondos para ayudar a las víctimas de los recientes sismos a través de Love Army.

Aunque su familia ha ostentado cargos públicos en anteriores administraciones —su tío Luis Ernesto Derbez fue secretario de Economía y secretario de Relaciones Exteriores en el sexenio panista de Vicente Fox y reconoció que le gustaría buscar la candidatura a la presidencia el próximo año—, el actor dice que no tiene “un gallo” y no cree tenerlo para las próximas elecciones federales. Tampoco se ve en la política.

¿Ni partido ni candidato tienes?

—Siempre he estado escuchando que la gente ha dicho durante décadas: ‘A ver si el próximo presidente hace, a ver si el nuevo gobierno es distinto, a ver si ahora nos va mejor’, no hay próximos, no creo que haya buenos candidatos para la próxima elección.

Más allá de los candidatos y partidos, creo que somos un nuevo México que quiere tomar las riendas del país y nuestras vidas, haya o no haya buenos gobernantes.

El protagonista de filmes como No se aceptan devoluciones considera que la historia ha demostrado que de alguna u otra manera pocos políticos han sido los que verdaderamente se han comprometido con el país.

“Hablar de político siendo actor a veces es complicado, pero puedo decir que estamos en un momento en el que creo que no necesitamos de los políticos, lo que necesitamos es ser más unidos y trabajar por un bien común que es México”.




Entrevista con: Enrique Graue Wiechers

“Corrupción, la pata flaca del sistema”: Graue

Ugalde Rector de la UNAM Teresa Moreno
— justiciaysociedad@eluniversal.com.mx
24 Octubre
  • Corrupción es “la pata más flaca” de la clase política, asegura el rector de la UNAM, Enrique Graue Wiechers; afirma que la desconfianza en el sistema debilita la democracia

“Corrupción, la pata flaca del sistema": Graue

La corrupción es “la pata más flaca” de todo nuestro sistema administrativo público”, dijo el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Enrique Graue Wiechers. En entrevista con EL UNIVERSAL, el médico oftalmólogo que este año cumple su segundo aniversario al frente de la Universidad diagnosticó al país y su sistema democrático: tiene muchos problemas, entre ellos están la inequidad, la corrupción, la impunidad y la inseguridad, “con estas características, una democracia perfecta no puede existir”, dijo.

Confió en que “por vez primera” se manifieste una “gran participación social” en el proceso electoral para elegir al Presidente y renovar la Cámara de Diputados, en el cual

“se va a reflejar mucho de este país desesperanzado, enojado, harto de la impunidad y la desigualdad”.

Sobre la construcción de un Frente Ciudadano, Graue lo ve bien, el mayor freno que advierte está en los intereses de los propios partidos.

Señaló que la democracia “es muy costosa” y que es necesario adelgazarla. ¿En dónde debe ir el recorte? En el costo de las campañas electorales y en el Congreso de la Unión, puesto que “se me hace muy cara esta democracia y, para el costo que tiene, debiésemos aspirar a tener unas campañas electorales de alto nivel, al menos eso se merecen los ciudadanos”.


Usted es médico de profesión, ¿qué diagnóstico le da a la democracia mexicana?

—Primero voy a hacer el diagnóstico del país. Es un país que tiene unas grandes desigualdades, donde la mitad de la población está en pobreza, 30% en condiciones de vulnerabilidad social. Tiene muchos problemas. En consecuencia, se nos ha venido haciendo cada vez más inseguro y esto campea en la impunidad y la corrupción. En este país, con estas características, una democracia perfecta no puede existir.

¿Y el diagnóstico de la democracia en nuestra nación?

—Tenemos un régimen pluripartidista, de diversas ideologías que por vez primera se va a manifestar de forma muy importante. Veo venir una gran participación social en la que se va a reflejar mucho de este país desesperanzado, enojado, harto de la impunidad y la desigualdad. Para combatir este ánimo nacional hay que tener una democracia en la que los partidos participen con propuestas, distintas, por las distintas ideologías, pero que deben tener puntos de coincidencia para desarrollar a la nación. Veo una democracia que ojalá se comporte el próximo año de una forma cívica, con conciencia de [que] lo que va a votar representa el interés de los distintos cuerpos políticos de la nación. Es una democracia muy costosa, tal vez habría que adelgazarla.

¿Cómo?

—Todas las minorías deben ser representadas en los cuerpos legislativos de la nación, pero son muchos: 128 senadores y 522 diputados, con un cargo al erario de 11 mil millones de pesos que van a costar las elecciones. En un país pobre, estos costos no debieran ser tan elevados.

¿El costo de las elecciones o el costo de la democracia?

—El costo de las campañas. Se me hace muy cara esta democracia y, para el costo que tiene, debiésemos aspirar a unas campañas electorales de alto nivel, al menos eso se merecen los ciudadanos.

Desconfianza en la clase política

¿Qué riesgos va a tener esta contienda electoral?

—El principal es que la desconfianza en la clase política es alta. Tanto, que hasta el día de hoy [cuando se realiza la entrevista] tenemos 36 candidatos que se han registrado como independientes (...) Es una de las muestras del porqué y cómo está la confianza ciudadana en los partidos políticos. Como no hay confianza en los partidos, tampoco se tiene una plena confianza en el proceso.

Ojalá los partidos políticos no aprovechen esta desconfianza en la clase política para permear la desconfianza en el resultado electoral. Debemos tener confianza en las instituciones, porque las hemos construido nosotros y las hemos construido bien.

¿Qué espera del Congreso, que también se va a elegir?

—Que hagan su papel, los congresos están fundamentalmente para legislar. Deben legislar en bien de la nación. Que sean respetuosos, honorables, que busquen el interés de la nación y estén comprometidos por disminuir la desigualdad social.

¿Cuál es el llamado de la Universidad para la próxima contienda?

—A una contienda idealmente de consenso sobre el desarrollo del país, con sus variantes en la ideología de los partidos, a campañas propositivas, que no sean de denostación. Eso nos gustaría escuchar.

Así como están los partidos, ¿sería posible llegar a un debate?

—No estoy viendo que así suceda todavía, esperemos las precampañas. ¿Hay el ánimo para hacerlo? No se ha notado hasta el momento.

¿Qué va a aportar la UNAM para que estas elecciones se desarrollen de manera pacífica?

—Confianza en las instituciones, para que el país procure ir por un mejor camino.

¿Cómo ve las candidaturas independientes? ¿A un ciudadano como candidato?

—Con buenos ojos, veo que es parte de la apertura democrática: la posibilidad de que existan candidatos ciudadanos, independientes, desligados de las ideologías políticas características de nuestro sistema. No lo veo mal, tal vez sea un exceso que sean 36 [independientes]. Estoy a favor de que existan, lo cual no quiere decir que esté a favor de un candidato independiente, pero me parece una gran idea.

Propuestas con madurez

¿Cuáles son los principales retos para los independientes?

—Para empezar, lograr ser candidato y luego poder permear a la sociedad con propuestas y consenso. Que asuman sus propuestas con madurez y responsabilidad, lo mismo para los partidos políticos.

¿Usted se ve a sí mismo como candidato?

—No, ni pensarlo... ¡Ni se le ocurra!

¿Por qué?

—Para empezar no se me antoja. Estoy muy a gusto aquí, me encanta mi Universidad, yo no nací para eso.

¿No le gusta la política?

—No pertenezco a ningún partido político, no tengo credencial de ninguno. Siempre me interesa como ciudadano el acontecer político, pero hasta ahí.

¿No le gustan los políticos?

—La clase política, independientemente del color del partido, no ha podido permear con confianza hacia la sociedad. Creo que entre los distintos candidatos, como al interior de los partidos, hay gente de primer nivel en todos los sentidos.

El próximo Presidente, ¿partidista o independiente?

—Quien sea que asuma con responsabilidad su encargo, que no pretenda ser un gran líder sino que aspire a administrar este país, que consiga erradicar los grandes problemas de México o al menos encaminarlos, una mejor distribución de la riqueza, que camine por un trayecto de respeto a la ley, que no exista la fragilidad del Estado de derecho; que la corrupción se erradique en todo y que responda a los intereses de la nación.

Presidente honesto

¿Cómo debería ser el próximo Presidente de México?

—Con una sólida integridad moral, sin condiciones; trabajar intensamente por el país, por los pobres. Que sea una gente honesta y si puedes agregar a eso una experiencia política y administrativa, sería mejor.

¿Cómo ve la conformación del Frente Ciudadano por México?

—Lo veo bien, en principio. En el tema de conseguir consensos y encontrar puntos de común acuerdo para procurar un país mejor, un sistema de estos frentes y coaliciones sería bien visto. Habrá que ver si se puede consolidar realmente una coalición importante.

¿Cuáles serán los frenos de este Frente Ciudadano?

—Los propios intereses de los partidos, por supuesto.

¿Qué debilita la credibilidad de la democracia?

—La desconfianza que ha generado la clase política y que debilita un sistema electoral bien armado, participativo por parte de la ciudadanía y que tiene altos niveles de seguridad. La desconfianza debilita el resultado democrático y eso es lo que no hay que permitir.

Corrupción, el problema más grave

¿De qué pata cojea la clase política mexicana?

—La corrupción es probablemente la pata más flaca de todo nuestro sistema administrativo público y a eso hay que sumarle un cierto grado de impunidad: hay de todo, desde los extremos hasta una falta de transparencia en algunas decisiones de las políticas administrativas. Esa parte la veo débil, hay que fortalecerla.

¿Los escándalos de corrupción de los ex gobernadores van a tener un impacto en las elecciones?

—Claro, genera una gran desconfianza en esos partidos y en esa clase política que llegó al poder.

¿Cómo vio la respuesta de los partidos políticos de regresar una parte de los recursos que reciben para apoyar las labores de reconstrucción del país? ¿Es una medida populista?

—Hay de todo. Es algo muy razonable que en el momento en el que está el país, se gaste menos en campañas. El político debe tener un contacto directo con la sociedad. Todo lo que se ahorre es bueno, sobre todo en los momentos que vive la nación. En algunos podrían ser medidas populistas, si se le quiere leer así. Yo quisiera pensar que la aportación que existe de los partidos a la reconstrucción de la nación es de la mejor intención.

¿Cómo abaratar el costo de la democracia en nuestro país?

—Disminuir los costos de campaña, son altísimos. Los tiempos están bien, pero todo lo que hay alrededor de esto, los medios de comunicación, la televisión, los espectaculares, todo eso es altísimo cuando lo que se debe escuchar son propuestas.

Solidaridad de los jóvenes

¿De qué manera impactarán los sismos en el proceso electoral?

—Con mayor participación ciudadana. Todos lo vimos, la solidaridad, sobre todo, y muy particularmente de los jóvenes, que no siempre se han interesado en los cambios políticos del país y en la participación electoral. Creo que en esta ocasión los vamos a ver de forma mucho más numerosa. Se van a interesar en los problemas de la nación, fueron muy solidarios con los damnificados.

"Independientemente de que algunos partidos políticos regresen el dinero o no, lo que vamos a ver va a ser una mayor participación de la sociedad y de los jóvenes."

¿La clase política estuvo a la altura de la respuesta de la sociedad y de los jóvenes?

—La administración pública, en general, y la clase política, en particular, siempre se ven rebasadas por eventos como el que vivimos. Me parece que la clase política sí estuvo a la altura de las circunstancias: los partidos no utilizaron la tragedia para mermar con ella, y la administración pública estuvo rebasada, porque siempre está rebasada cuando la sociedad se vuelca, pero creo que se hizo lo posible, no estuvieron mal.

Reconocer a Fuerzas Armadas

¿Por qué no ha logrado alcanzar la administración pública a la sociedad civil?

—Parte de las instituciones es el Ejército y la Marina, que tienen a su cargo el Plan DN-III, estuvieron magníficos, admirablemente bien. Deberían recibir el reconocimiento de todos los ciudadanos. Lo hicieron muy, muy bien. Yo no vi lucrar, cuando menos no de forma significativa, a los partidos políticos con la ayuda. La ayuda llegó a los damnificados.

¿Va a haber un antes y un después de los sismos en la política de nuestro país?

—Y un presente. Siempre que ocurre un acontecimiento de esta naturaleza, cambia la sociedad, 1985 nos cambió, este 2017 nos vuelve a cambiar y en general lo hacemos para bien, para estar más conscientes y protegidos. Esa es la forma en que se construye la sociedad y la nación.

¿Cómo ve a los jóvenes y cómo incentivarlos para que participen y se involucren en las elecciones?

—Yo creo que van a participar por lo que vimos en estos días. Van a estar en las urnas manifestando su derecho ciudadano a escoger el rumbo que el país debe llevar. A nosotros nos toca propiciar el debate político, la conciencia y la importancia del voto. No propiciar campañas electorales dentro de las instituciones. Tenemos un par de proyectos con el INE para informar a los jóvenes del proceso, que se va a llevar a cabo durante los siguientes meses. Aunque no lo hiciéramos, van a participar de forma directa.




Entrevista con: Alejandro Camacho

“Los políticos no quieren ideas sino votos y dinero”: Alejandro Camacho

Ugalde Actor Janet Mérida
— janet.merida@eluniversal.commx
23 Octubre
  • Alejandro Camacho, quien alguna vez fue candidato a diputado, dice que la izquierda y los independientes merecen un chance

“Los políticos no quieren ideas sino votos y dinero”: Alejandro Camacho

Alejandro Camacho no tiene problema en hablar sobre política ni de señalar lo que considera terrible en el país, incluso echa mano del cómico estadounidense Groucho Marx para definir el actuar de los políticos, quienes a su parecer cambian de ideas y de partidos como chapulines y de quienes sólo falta escuchar: “Estas son mis convicciones, pero si no les gustan tengo otras”.

En 2015 el actor, quien actualmente protagoniza la teleserie La hija pródiga, en Azteca, se lanzó como candidato a diputado federal por el Partido Encuentro Social, cuya propuesta era promover la cultura, la educación y el arte. Dos años después, reconoce que se cansó de hacer propuestas en un espacio donde sólo interesan los votos pero no ha dejado de lado su interés en la política y menos cuando se avecinan elecciones presidenciales en 2018, en las que él considera dos posibilidades:

“la izquierda o las candidaturas independientes, pero no más espacio al PRI ni al PAN.”


¿Votará en las siguientes elecciones?

—Por supuesto, y creo que todos tenemos que votar, es la única opción y arma que tenemos como sociedad, nada más hay que pensar por quién. El PAN y el PRI ya no sirven para nada, Calderón debería estar en la cárcel, no puede ser que nos deje un país así, a mí me indigna, me encabrona, estoy indignado como todos y que se protejan entre ellos y que roben esas cantidades de dinero. Además, tenemos unas prisiones tan ridículas, tan vendidas, te pueden estar extorsionando desde la cárcel, porque están coludidos con los custodios y evidentemente los directores del penal y evidentemente Gobernación, pero nunca nadie es, ¿para qué sirve Gobernación?

¿Qué debe tener el próximo presidente de la República?

—Uno, sensibilidad social, éste que tenemos está más perdido que una cabra en un baile. Vive en Suiza o no sé dónde pero no creo que hable alemán ni creo que hable inglés, bueno, por lo menos bien.

“Yo como ente político reconozco que tienen ciertos logros como los tuvo el PAN, como los tiene el PRD, pero también tengo que reconocer que están rezagados en muchísimas cosas, la principal es la honradez, la ética; vivimos en una ciudad que era bellísima”
¿Qué pasó? Con tantos permisos que se dan para construcciones, con una amoralidad tan fuerte que por eso se nos caen los edificios nuevos, no puede ser, ¿y esos permisos quién los dio? El PRD, y ahora se lavan las manos, en cualquier situación todos se lavan las manos, les hablas de corrupción y todos se voltean del otro lado, ¿verdad amigos panistas, priístas? y ellos son los principales

¿Por quién votaría en 2018?

—Yo votaría por un candidato independiente, me llama mucho la atención porque la democracia que hemos tenido de 25 años para acá es un fracaso. Bueno, menos para los políticos, todos ellos son millonarios pero son tan pobres de aquí (señalando mente y corazón) su mezquindad y su pobreza son tan fuertes que han sobrepasado todo.

¿Tiene algún favorito por el lado independiente?

—He oído a Pedro Ferriz y me parece un hombre muy sensible muy inteligente con propuestas factibles y que no está comprometido ni con el PAN ni con el PRI ni con el PRD, evidentemente no es un solo hombre pero habemos ciudadanos pensantes y decentes que no necesitamos ser ladrones para sobresalir socialmente.

Estos políticos en seis años tienen 10 casas, tres edificios o actrices que ganan 85 millones de dólares, me parece fantástico, es un mundo fuera de serie… habemos gente decente en México y gente preparada.

¿Considera que un candidato como Andrés Manuel López Obrador tendría más votos en esta elección?

—Considero que la izquierda merece un chance, ahí también hay ratas, pero necesita un chance, Andrés Manuel, independientemente de que lo quieras o no, es un líder, es el único líder social que tenemos y eso cuenta.

Yo pienso que hay que darle chance a la izquierda, cuando Andrés Manuel estaba en el PRI, Marcelo Ebrard en el PRI, todos en general estaban en el PRI, yo hice una película aquí en México que se llamaba Missing, sobre un periodista norteamericano desaparecido en Chile durante la dictadura y dirigida por Costa-Gavras, él era presidente del partido comunista Francés en el momento en el que vino a hacer esta película. Yo siempre he sido de izquierda, más que ellos, ellos estaban en el PRI.

“De hecho López Tarso decía en alguna ocasión que todos los políticos de ahora venían de la escuela del PRI.”

Y tiene razón. Lo que pasa es que ha sido un instituto político que en un momento creó bienestar. En el PRI ha habido gente muy brillante, de hecho ahorita hay gente muy brillante pero lo que está pasando se ve opacado por esta red de complicidades y de impunidad que los ha rebasado. Sí han hecho muchas cosas, podemos hablar de un priísta como GIlberto Bosques, la mayoría de los españoles radicados en México y los judíos le deben la vida a él.

No sé por qué se ha manoseado el sistema para el beneficio de unos cuantos, es reversible si la sociedad se pone las pilas y considero que un candidato independiente sería una opción muy interesante para el país, o la izquierda, hay que darle chance.

El PRI no puede ser que diga que vamos a entrar un caos si llega Andrés Manuel ¿Más? Violaciones, secuestros, asaltos, ataques a los menores de edad, no sé de qué caos hablan ellos ¿Del caos financiero que ha creado Videgaray, por ejemplo?

¿Ha abandonado su deseo o interés por hacer algo dentro de la política?

—En el momento en que un candidato independiente entre, creo que es deber social y personal aportar ideas, conceptos. Yo no estoy para ningún puesto, a mí me va muy bien con mi trabajo.

Creo que en este momento necesitamos poner orden allá arriba con la inseguridad que tenemos, si no tenemos seguridad no tenemos nada y este es un rezago que tenemos gracias al PAN que soltó al tigre y ahí sigue el tigre en la sala, ¿quién lo va a meter a la jaula, ¿el PRI? (risas) ¡si los tienen coludidos!, los gobernadores priístas han metido a la mafia a los estados, está comprobado, hasta a ellos mismos se han robado, ve el caso de Veracruz, Tamaulipas, Oaxaca…

Los políticos no quieren oír ideas, no quieren oír conceptos, quieren saber sobre votaciones y dinero, y yo no. Me dio una flojera, le invertí tanto tiempo —a la candidatura para diputado—, tenía una propuesta de educación con cultura porque la educación sin cultura como es ahorita: no sirve para nada, esta reforma que están haciendo gentes que en su vida han agarrado un libro me parece marciano y la propuesta que yo tenía era la cultura con la educación, si no va aunado no sirve para nada.

¿En qué momento dijo que no a seguir de lleno en lo político?

—Me distancio en ese sentido, mi salud no estaba comprometida ni mis convicciones, las convicciones de ellos sí, Groucho Marx, el gran cómico americano decía una frase muy chistosa que le queda a todos nuestros políticos: “Estas son mis convicciones, si te gustan tengo otras” así estamos, además del chapulinazo de partidos; los que se quedan en el mismo partido escriben cajón con g, no saben ni de historia, ni de política, de economía, no saben de nada.

¿Qué es lo que hace que sigan ellos al frente y no otros?

—Nosotros, que no nos hemos dado cuenta y no hemos tomado la participación social para decirles ¡basta! Pienso en muchas comunidades pobres donde la gente no sabe leer ni escribir, les dan una despensa y a lo mejor no son conscientes de que están dando su voto, a lo mejor la mayoría que son muy pobres han elegido esos representantes desde la inconsciencia.

Mientras más idiota esté la gente, mientras menos conciencia tengan, mejor, lo que pasa es que ya nos está mordiendo la cola pero ya no podemos seguir así, necesitamos que la sociedad renazca, sea fuerte, sea informada, esté culturizada.

Acabamos de pasar por momentos difíciles en el país, ¿cree que sea posible a raíz de esta tragedia y la unión de los ciudadanos, que la sociedad genere un cambio reflejado en la política?

—Yo espero que sí y creo que es una oportunidad de oro al darnos cuenta que la sociedad civil funciona sin los políticos; yo aboliría el Senado, quitaría a todos los senadores porque no sirven para nada.

¿Cuánto les pagamos? Todos estos plurinominales senadores y diputados, ¿para qué sirven?

Mucho se ha criticado la relación del espectáculo con la política, actrices que se casan con políticos, actores que entran el mundo político, una Carmen Salinas que ha sido criticada, otros que han sido aplaudidos, ¿por qué crees que se da esta relación?

—Yo pienso que los artistas siempre hemos sido politizados, la sociedad se asuste o critique está en su derecho pero los artistas somos seres humanos antes que nada y tenemos el derecho a ser votados y también a proponer.

No todos pero hay compañeros míos y compañeras que tienen convicciones políticas importantes e interesantes, unos son priístas, otros del PAN y lo que estoy diciéndote lo digo porque estas son mis convicciones… ¡pero tengo otras también si no te gustan!




Entrevista con: Luis Carlos Ugalde

“Inseguridad y rabia social enciende alertas rojas para 2018”: Luis Carlos Ugalde

Ugalde Ex presidente del extinto IFE Misael Zavala
— politica@eluniversal.com.mx
20 Octubre
  • Condiciones políticas pueden generar un escenario negativo, asegura; dice que falta de legitimidad en elecciones crearía ingobernabilidad

“Inseguridad y rabia social enciende alertas rojas para 2018”: Luis Carlos Ugalde

Luis Carlos Ugalde, ex presidente del extinto Instituto Federal Electoral (IFE, ahora INE), opina que el país se encuentra en una de las épocas más violentas de la historia moderna. Las razones, según el consultor, una mayor desconfianza, inseguridad, enojo y rabia social, situaciones que ponen en alerta roja las elecciones de 2018.

En entrevista con EL UNIVERSAL, dice que la elección del próximo año es una oportunidad y un reseteo del tablero político en México, pero a la vez un riesgo, porque las condiciones políticas son de incertidumbre, lo que podría desencadenar que a las 11 de la noche del 1 de julio del próximo año, día de las elecciones federales, se tengan resultados que generen gobiernos con una situación de fragilidad política y falta de legitimidad.

Opina que si Andrés Manuel López Obrador gana la Presidencia de la República habrá un sentido de alivio, de que ahora el sistema funcionó a pesar de “la mafia del poder” y eso generaría una especie de júbilo, quizá parecido al que hubo cuando ganó Vicente Fox en 2000.

Si no gana López Obrador, reflexiona, acusará que hubo fraude electoral y eso va a llevar a un proceso mayor de desencanto y enojo. “Eso generaría una tentación de radicalismo de algunos grupos”, vaticina. El director de Integralia Consultores asegura que el Frente Ciudadano por México (PAN, PRD y MC) es una fuerza que podría cambiar la correlación de fuerzas para 2018, pues conjunta el discurso anti PRI que llevó a Vicente Fox a la Presidencia en el año 2000 y, aunado a ello, el discurso en contra de López Obrador.


Arrancó el proceso electoral 2018, ¿cuál es el panorama al inicio?

—La elección es una oportunidad y un riesgo. Una oportunidad porque habrá la mayor renovación de cargos políticos como nunca antes en la historia, aproximadamente 3 mil 400, y la renovación permite a la gente decidir, premiar, castigar.

Es un riesgo porque las condiciones políticas del país están en una situación de enorme incertidumbre, hay desconfianza por parte de la población respecto a las instituciones políticas, desconfianza respecto a las autoridades electorales, los partidos tienen muy baja estima social, hay ingobernabilidad en algunas entidades del país, frustración, enojo y rabia, incluso, de algunos segmentos de la población. De tal forma que el entorno es un riesgo para la celebración de los comicios.

El segundo riesgo es que no generen credibilidad ni legitimidad, es decir, que terminemos el primero de julio a las 11 de la noche con un ambiente de desconfianza, de desacato y cuestionamiento de los resultados y que las nuevas autoridades que surjan del proceso empiecen sus gobiernos con falta de apoyo político, con una situación de fragilidad política, de falta de legitimidad, ese es el gran riesgo de la elección de 2018, que no genere confianza.

¿Hasta dónde podrían llegar estos riesgos, a una parálisis?

—El mayor riesgo es que el activo de la democracia electoral, que se llama legitimidad, no se obtenga en 2018. Que el nuevo gobierno federal sea acusado de provenir de fraude electoral, que la sensación social sea que fue una elección injusta.

El país está con un tejido social averiado, hay segmentos de la población que tienen ira, con mucha desconfianza.

La falta de legitimidad es el mayor riesgo de la elección y se podría traducir en una degradación más del tejido social y podría dar lugar a focos regionales, quizá aislados, de problemas de ingobernabilidad. Ese es el mayor riesgo.

Pero si Andrés Manuel López Obrador gana la Presidencia de la República habrá un proceso de distinción social, al menos temporal. Habría un sentido de alivio, de justicia y que ahora sí el sistema funcionó a pesar de la mafia del poder y eso generaría una especie de júbilo, quizá parecido al que hubo cuando ganó Fox en 2000. No sé qué pase a partir del 1 de diciembre de 2018, esa es otra historia.

Si no gana López Obrador, acusará que hubo fraude electoral y eso va a llevar a un proceso mayor de desencanto y enojo. Eso generaría una tentación de radicalismo de algunos grupos.

¿Grupos radicales de Morena?

—No, Morena es una parte institucional, hay grupos como el magisterio disidente que apoya de manera externa a López Obrador. Hay grupos de autogobierno en algunas regiones de Michoacán, Guerrero y Chiapas, que pueden tomar como pretexto y radicalizarse.

¿En su experiencia como presidente del IFE, había visto escenario parecido al que se vive actualmente? —En 2006 hubo un conflicto post electoral, pero el país estaba en una condición político-social diferente, más pacífica, con más confianza, con una economía que crecía, con la tasa de violencia sumamente baja, el país era más pacífico. Era la época más pacífica de México en la historia moderna, hoy estamos en la época más violenta en la historia moderna de México. Mayor desconfianza y mayor enojo e ira social, el contexto es diferente. Hoy se perciben signos y alertas rojas un año antes de la elección.

¿Es una exageración de algunos actores pedir la renuncia de los consejeros del INE?

—Es una falsa salida, porque eso no resuelve el problema. El problema es la irresponsabilidad de los partidos y las reglas del juego que están mal diseñadas.

A los consejeros se les ha acusado de estar ligados a algunos partidos, ¿qué opina?

—Siempre ha habido consejeros vinculados a partidos, siempre ha habido consejeros que en algún momento pueden responder a presiones de partidos, sin duda ha ocurrido. Yo lo vi, yo lo viví, pero creo que la magnitud del conflicto en este momento va más allá del INE, es estructural, va más allá.

Entonces, ¿cuál es el mayor problema?

—Pienso que el mayor problema de la democracia electoral mexicana reside en los gastos exorbitantes, ilegales, que hacen las campañas para ganar y que esos fondos provienen de desvíos de recursos públicos, de donaciones de empresarios, de contratistas, permisionarios, hoteleros, antreros y en ocasiones del crimen organizado, ese es el gran problema.

¿Qué hace la autoridad federal para detener esto?

—Nada. Nadie está haciendo nada, ni los partidos, ni las autoridades, ni los gobiernos.

¿Habrá medidas para combatir este uso de recursos desmedido en elecciones?

—Estas medidas para combatir el gasto excesivo de campaña son totalmente ingenuas. Esto pasa por otras medidas, por promover como obligatorio atacar y mejorar el sistema de obra pública, los contratos de gobierno, atacar la evasión fiscal y por controlar el desvío de recursos públicos de los gobiernos.

En lugar de poner a fiscalizar al INE, mejor pon a mejorar la asignación de obra pública para evitar que a través de esa vía se evite un mercado negro de fondeo de campañas pagado por obra pública.

Y también el crimen organizado, es una lucha que hace el Estado, pero mientras no acabes con eso, pues va a haber dinero del crimen organizado en muchas de las campañas.

¿Qué opina, por ejemplo, del Frente Ciudadano por México?

—Sería una fuerza innovadora que podría cambiar la correlación de fuerzas para 2018, sobre todo porque su fórmula podría ser muy atractiva. Hasta ahora los dos ejes de discusión política, que se llaman clivajes (divisiones), el primero es PRI-AntiPRI, el dos es AMLO-AntiAMLO.

Este clivaje de PRI-AntiPRI fue usado por Fox en 2000 con éxito, curiosamente 18 años después se usa con éxito y el argumento de Andrés Manuel López Obrador es mafia del poder, anti mafia del poder, pero es básicamente el mismo argumento.




Entrevista con: Miguel Alemán Velasco

AMLO no es un Chávez; puede ser como Trump: Miguel Alemán Velasco

Colmex presidente de Interjet y de México Cumbre de Negocios MIGUEL PALLARES
— miguel.pallares@eluniversal.com.mx
19 Octubre
  • "No somos Estado fallido, pero hay que reconstruirnos”
  • Recuperar la confianza, uno de los pilares para México, dice; “en 2018 ganará el PRI; AMLO no es Maduro... es como Trump”

Miguel Alemán Velasco

Las oficinas de la Fundación Miguel Alemán, ubicadas en Polanco, ofrecen toda una experiencia. A través de un camino cubierto de enramadas se llega a una estancia donde dos meseros reciben a los invitados, para luego acceder a una sala flanqueada por vitrales de dos metros de altura, candelabros, antigüedades y decenas de fotografías.

Una imagen del ex presidente Miguel Alemán Valdés adorna una esquina de la estancia, cuadros del Castillo de Chapultepec, Veracruz y el Zócalo capitalino se ven en el lugar.

Las fotografías en la sala revelan parte de la influencia del entrevistado. Junto a Enrique Peña Nieto, presidente de México; Carlos Slim, presidente honorario de Grupo Carso, y Luis Donaldo Colosio, las imágenes hablan en silencio.

En entrevista con EL UNIVERSAL, Miguel Alemán Velasco, presidente de Interjet y del congreso México Cumbre de Negocios, asegura que el país no es un Estado fallido, pero “tenemos que hacer una reconstrucción social”.

“En los seis años que estás en Los Pinos lo tratan a uno muy bien, todo mundo dice que las cosas las hace uno perfectas y que son amigos todos, pero cuando termina todos son enemigos”

El hijo del ex presidente Miguel Alemán Valdés coincide en que “no somos ciudadanos, somos vasallos” y en su perspectiva, “México será un gobierno de coalición”, aunque anticipa que el próximo ganador en 2018 será el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Se asume y declara priísta hasta morir.

El multifacético hombre habla sobre la salida de Margarita Zavala del Partido Acción Nacional (PAN), de Andrés Manuel López Obrador y del escenario de incertidumbre ante la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Sobre Interjet, revela que buscará el próximo año llevarla a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

¿Cuáles son sus principales logros y errores como empresario y político?

Errores muchos. Me considero una persona seria, alegre, sincera y lo que digo es honestamente y no busco nada a cambio, soy muy inquieto y cuando no tengo nada qué hacer lo invento. Me dedico a hacerlo y lo hago, entonces tome en cuenta que ando en los 85 años para 86, ya he visto demasiadas cosas y vivido muchos momentos. Se me hace difícil escribir mi vida, porque no sé si pudiera terminarla.

Como hijo de presidente, funcionario y empresario, ¿cómo ve a México?

Quiero iniciar explicando qué siente un hijo de Presidente y un ex presidente. En los seis años que estás en Los Pinos lo tratan a uno muy bien, todo mundo dice que las cosas las hace uno perfectas y que son amigos todos, pero cuando termina todos son enemigos y hay uno que otro amigo que todavía queda. Es terrible.

No puede uno hacer un negocio porque dice que el gobierno lo hace y si se compra una propiedad se está cometiendo un delito. Y si los amigos se portan mal son delitos de usted o la familia. Posteriormente no le habla casi nadie. Desde que estuve en Los Pinos quise inclinarme por alguna actividad, me gustó el periodismo.

Sus gustos

“[Trump] ve cuánto cuesta y quién gana, entonces dice ‘si el TLCAN me cuesta un déficit de tanto, tengo que ganar tanto’. Es negociador, pero en Washington sienten que no es de ahí”

Entonces me gustaba mucho pintar, escribir, escribir novelas; he escrito más de 20 a 25 libros, quizá no los haya leído nadie, pero los escribí. Y poco a poco fui encontrando lo que más me gustaba, que antes no lo había decidido, porque mi padre vivió muchos años con nosotros y nunca quise interesarme por la política, porque todo lo que hiciera iban a decir ‘su padre lo ayudó, su padre lo hizo’. Con todo el derecho, ya era un defecto para mí.

Cuando murió mi padre y me invitó el entonces candidato a la presidencia, el licenciado Colosio, a ser aspirante a senador por Veracruz, me convenció, me salí de Televisa, vendí mis acciones. Después mencionaban que fuera candidato a la gubernatura y le pregunté si tenía proyectos para Veracruz, me dijo que sí había un proyecto, sentí que no era yo, me retiré y fue el licenciado Chirinos.

Quedé cerca de Veracruz y todos los amigos insistían que me lanzara después, finalmente gané como gobernador.

Al segundo año me preguntaron si quería ser candidato a la presidencia, les aseguré que yo quería terminar mi sexenio. Nos tocó hacer un sondeo, donde salió Francisco Labastida, y ganó a todos en la lista de candidatos priístas.

Cuando vinieron los candidatos para la presidencia se mencionaba a él y yo tuve que hacer una conferencia a nivel nacional en Veracruz y me preguntaron: ‘¿piensa lanzarse o inscribirse o preguntar al PRI si lo va apoyar’’. Mire yo soy priísta y me voy a morir priísta, yo creo en el PRI. Que mucha gente lo haya hecho pedazos, yo sí creo que se va a resarcir, creo mucho en la juventud. Vamos a esperar. Sabemos que va a ser un gobierno de coalición, porque así debe ser y muchos piden que haya una segunda vuelta, puede ser. Lo que no puede ser es parlamento, tienen que quedarse lo diputados y senadores, los presidentes municipales deberían tener una reelección si son positivos.

¿El presidente de México también debe ser reelecto?

Lo que sucede es que para que en México seamos una democracia con los ciudadanos en el correcto uso de la palabra, se necesita una reconstrucción social, así como estamos reconstruyendo la sociedad de México, por los daños [del sismo] en Morelos, Puebla, Edomex y Chiapas, la reconstrucción social es importante.

Porque no somos ciudadanos, lo decía con inteligencia uno de los panistas más conocidos, Diego (Fernández de Ceballos) decía en México no somos ciudadanos, somos vasallos, no cumplimos obligaciones, pero exigimos nuestros derechos.

En vez de por nosotros mismos agruparnos, como en el último temblor, para demostrar que somos fuertes, todo espera el vasallo que lo haga el rey, que se lo dé alguien que tiene la obligación de hacerlo, entonces vamos desde el presidente municipal hasta el presidente de México.

Y a ese señor (el presidente) no le perdonamos nada y nos debe todo.

¿Qué opina hacia 2018?, Usted ha dicho que no le teme a López Obrador, qué piensa de la ruptura en el PAN, y del frente, ¿qué viene en su lectura?

Conozco bien a López Obrador y supo hacer una buena labor en el Distrito Federal, pero un grupo de alguna manera le lavó la cabeza y cometió errores, como la toma de Reforma. Y lo que había construido, lo que había hecho, los negocios que estaban dando trabajo, los llevó a pérdidas. Entonces me deja a mí la sospecha de que a lo mejor le puede pasar a todo el país. Obviamente tenemos dudas, pero es una persona que lo que dice es honesto, pero puede ser como Trump también.



¿Sería López Obrador como Maduro?

Como Maduro no.

¿Cómo Chávez?

No.

¿No pone en riesgo 2018?

Para nada.

¿No ve un escenario como de Venezuela en México?

No, no lo veo. Yo veo que todos los mexicanos cuando vayan a votar y todos los partidos deben ocuparse primero de quiénes serán diputados o presidentes municipales. Después, quién está en la lista para diputados, senadores, gobernadores y la lista del que puede ser el mejor candidato de la República.

Entre los partidos, olvídese ya de Morena y del eje que están formando PRD, PAN, todos los partidos que se pongan de acuerdo en el universo de elección para que se repartan los candidatos, los mejores candidatos y tengan una gobernanza correcta. Porque ganar nada más las elecciones, va a ser muy fácil.

“Tenemos menos asientos, todo mundo dice que es un error, bueno, ganamos menos que otros, pero vamos ganando cada vez más público. Veo [a Interjet] creciendo”

¿Cómo ve a los independientes y el truene de Margarita?

Es un error que Margarita no convenza al presidente del PAN, pero el presidente del PAN tiene hecho su juego y la sacaron y ella se salió. Tiene muchos simpatizantes, pero no se necesitan 800 mil firmas sino toda una formación que es muy difícil de construir en menos de un año.

¿Para los independientes?

Los independientes deben hacer una muy buena campaña y convencer a la gente sin tener una estructura, y si la gente sale a votar, como salió a ayudar en el temblor, tienen muchas oportunidades.

¿Haciendo a un lado la parte priísta, a quién ve más probable de que gane las elecciones en 2018?

Para presidente el PRI, porque tenemos gente que ha demostrado la capacidad.

¿Lo dice como priísta o ciudadano?

Como priísta y ciudadano y como ciudadano, no vasallo.

¿Lo dice como priísta o ciudadano?

Como priísta y ciudadano y como ciudadano, no vasallo.

¿Cómo ve el dicho de que la corrupción somos todos? El PRI tiene el estigma de la corrupción.

Cada sexenio es su problema, si está el PAN, es el culpable, o el PRD, por lo que le digo, alguien tiene que tener la culpa. En México si algo sucede se pregunta siempre “¿quién tuvo la culpa?” Si no tenemos confianza en nosotros, creo que aquí debemos hacer una reconstrucción social.

Porque no hay confianza en la policía, en los políticos, en muchos padres de familia, profesores, no hay confianza ni en el Ejército, y eso pues es pecado mortal.

Ahora dicen que se ha creado más la violencia, pero la violencia viene del sexenio de Calderón, fue cuando declaró la guerra a las mafias. Y muchos gobernadores soltaron las cuerdas y ganaron mucho dinero, porque dejaron entrar a todas las mafias que hay e inventaron nuevas. Ese es un problema, pero si acaba uno con ese tipo de ciudadanos —entre comillas—, hay que insistir en escuelas en civismo y en innovar, en ir hacia delante.

¿No somos un Estado fallido?

No, de ninguna manera. Equivocado sí, con errores muchos, pero eso no quita que estamos a la cabeza de América Latina.




Entrevista con: Jorge Buendía & Roy Campos

Retos para los encuestadores

Colmex Jorge Buendía, director de Buendía & laredo, Roy Campos, Presidente de Consulta Motofsky Alberto Morales
— alberto.morales@eluniversal.com.mx
19 Octubre



Entrevista con: Janine Madeline Otálora

México, listo para tener una Presidenta: Otálora

Colmex Magistrada presidenta de TEPJF Pedro Villa y Caña
—justiciaysociedad@eluniversal.com.mx
18 Octubre
  • Debido al número de aspirantes, los resultados de 2018 serán cerrados, dice; afirma que a pesar de avances, violencia política de género persiste en el país

Janine Madeline Otálora

Las oficinas de la Fundación Miguel Alemán, ubicadas en Polanco, ofrecen toda una experiencia. A través de un camino cubierto de enramadas se llega a una estancia donde dos meseros reciben a los invitados, para luego acceder a una sala flanqueada por vitrales de dos metros de altura, candelabros, antigüedades y decenas de fotografías.

“Creo que es muy pronto para vaticinar cómo se dibujará el resultado de la Presidencia”, así como pronosticar algún posible fraude para lo que, dijo, “tenemos normas que blindan totalmente esto, criterios jurisprudenciales que interpretan los vacíos de la ley y que dicen cómo debe leerse para blindar el proceso”.

La titular del TEPJF indica que este organismo ofrece certeza y confianza porque resuelve no sólo en tiempo, “sino a manera de preservar el orden constitucional y el orden legal, pero respetando los derechos políticos”.

A 64 años de que se haya otorgado el voto a la mujer, dice en entrevista con EL UNIVERSAL que la discriminación persiste contra ellas “y lo vimos en las elecciones, sobre todo de 2013-2014, en las que compitieron muchas mujeres. En casi todas las entidades había candidatas a gobernadora y sólo una ganó, en Sonora”.

“Que una mujer participe en política no es sólo porque somos más de la mitad, tenemos otra visión de cómo hacer política”.

Afirma que México está listo para ser presidido por una mujer y para que el Congreso sea integrado por más de 50% de ellas.

Califica como histórico el proceso electoral del próximo año y asegura que todavía existen muchas deudas por saldar con las comunidades indígenas, no sólo en el ámbito político, sino también en lo social.

¿Cuál es su reflexión en torno a las elecciones del próximo año para Presidente de la República, el Congreso, varias gubernaturas y más de 2 mil puestos de elección? ¿Cuál es su balance?

Es un proceso sumamente importante para México, importante no solamente por los cargos que se van a elegir, sino porque por primera vez en nuestra historia política se van a llevar a cabo tantos procesos electorales de manera simultánea.

Vamos a elegir Presidente, se va a renovar la totalidad de las dos Cámaras y habrá elecciones en 30 estados, entre ellos son nueve gobernadores.  Se van a renovar muchos Congresos locales y ayuntamientos, sin tomar en cuenta los cargos de regidores, que varían según la población de cada municipio. Estamos hablando de tres mil 600 cargos a renovar. Es algo histórico en nuestro país.

A casi 64 años de otorgarse el derecho a votar a las mujeres en México, ¿cuál es el panorama que observa en ese sentido?

Hemos avanzado, no tan rápido ciertamente, aunque no diría que todas las mujeres; sabemos que hay todavía algunas comunidades indígenas en Oaxaca en las que las mujeres no tienen derecho a votar, son las menos, pero todavía las hay.

Nos falta avanzar más en cuanto al derecho a ser votadas. Ahí la participación política de las mujeres sigue deficiente. Sigue deficiente por dos razones: por una parte, la falta de compromiso de algunos partidos políticos para darle a las mujeres candidaturas en municipios o en Distritos donde pueden realmente ganar; darles el apoyo económico para las campañas, porque ese es otro de los problemas, que no se les da el financiamiento de campaña debido para que puedan tener la misma estructura, y un problema cultural todavía de que el ciudadano  ejerza un voto diferenciado y elija también a las mujeres.

Y como ha aumentado la participación [de las mujeres], la reacción ha sido un aumento en la violencia política de género, un fenómeno al que nos estamos enfrentado cada día más. Lo hemos visto en entidades como Chiapas o Guerrero, sí votan a las mujeres, acceden al cargo, pero una vez que están en él, no las dejan y las obligan a renunciar.

La otra faceta es la violencia política contra la participación política.

Con este derecho sólo ha habido siete gobernadoras en México. ¿Este número podría indicar que existe una discriminación todavía hacia la mujer?

Existe una discriminación y lo vimos en las elecciones, sobre todo de 2013-2014, compitieron muchas mujeres, en casi todas las entidades había candidatas a gobernadores y sólo una ganó elecciones, en Sonora.

Hoy son 32 entidades y hay una gobernadora nada más. Eso es muy preocupante, ¿qué es lo que está pasando? Hay candidatas extraordinarias, ¿qué es lo que está sucediendo en los partidos políticos? Están faltando en su apoyo para ellas, los ciudadanos no lo están haciendo y tenemos casos de mensajes subliminales, del propio Instituto Nacional Electoral, me parece fue en el estado de Puebla, en el que había tres candidatas o en el estado de Tlaxcala, tres candidatas y un candidato para el cargo de gobernador y los spots de la autoridad administrativa eran: ‘Salgan a votar por un gobernador’. ¿Cómo un gobernador, si hay una mayoría de candidatas? Entonces, me parece que a nivel del discurso subliminal sigue siendo un mensaje discriminatorio.

¿Qué ofrece el tribunal a los ciudadanos y a los políticos para este proceso electoral de 2018?

No. Yo veo una milpa, donde ya crecieron las mazorcas, llega una tormenta, una granizada y toda la milpa queda en un campo de escombros y por ahí queda solamente una, por el momento el único que se ha quedado de pie es López Obrador.

Lo que ofrece es una gran certeza, una gran confianza. El tribunal es una institución fuerte que funciona, que da resultados, que resuelve no sólo en tiempo, sino que resuelve de manera que preserva el orden constitucional y el orden legal, pero respetando los derechos políticos.

Uno puede hablar y manejar fácilmente en un debate nacional los temas, por ejemplo, de nulidad de elección, pero al hablar de nulidad de elección se tienen siempre que ponderar el respeto a la ley y también el derecho de votar de todos, muchos principios que pondera el tribunal.  Entonces, el único mensaje que puede mantener es el de confianza en el juez electoral, confianza en la justicia electoral. Se va a impartir, se está impartiendo y con certeza, con congruencia, con repetición de los criterios, que es algo muy importante, que se juzgue siempre con el mismo criterio ante situaciones similares.

¿Hay temor de una elección de tercios o muy cerrada para el cargo de Presidente?

Lo único que podemos decir a tantos meses de la jornada, es que habrá muchos contendientes. Hoy hay 37 solicitudes de candidatos independientes para la Presidencia de la República [la entrevista se realoza previo al cierre de registros], falta ver que los 37 obtengan su calidad de aspirantes y posteriormente, de candidatos independientes,además de las candidaturas de partidos políticos. A mayor participación política, resultados más cerrados y mayor competencia. Creo que es muy pronto para vaticinar el resultado de la Presidencia.



¿Existe posibilidad de un fraude electoral en 2018? ¿Qué blindaje hay para evitarlo?

Es muy difícil pronosticar si habrá o no habrá algún fraude electoral. El INE declaró que protegerían el proceso.  Yo creo que tenemos normas que blindan totalmente esto, criterios jurisprudenciales que interpretan los vacíos de la ley y que dicen cómo debe leerse, en este caso, para blindar el proceso electoral.

¿Hay choque con el INE por las decisiones que ahí se toman?

Ninguno, no hay ningún choque.  La autoridad administrativa interpreta de su lado, en su visión y acorde con su percepción; el Tribunal Electoral resuelve. Se aprobaron calendarios electorales y hemos avalado la integración de sus comisiones. En otros temas no les hemos dado la razón porque hemos tenido otra interpretación jurídica. No hay choque.

¿No pone en riesgo 2018?

Para nada.

En cuanto al tema de usos y costumbres, esta resistencia no sólo a que las mujeres tengan derecho a ser electas, sino a que cuando sean electas accedan al poder, ¿es materia pendiente en el país?

Todavía tenemos muchas deudas con las comunidades indígenas, con el acceso a la justicia para ellas, es la razón por la cual hace ya más de un año el Tribunal creó la Defensoría Pública Electoral para pueblos y comunidades indígenas, con la finalidad de que todos ese sector del país en el ámbito de sus derechos políticos tenga acceso a la justicia de manera gratuita y con todo el profesionalismo que puede haber a través de una defensoría pública electoral.

Proteger los derechos de las mujeres indígenas en particular es algo fundamental para toda nuestra democracia, porque no se da la violación a sus derechos, no se da sólo dentro de los sistemas normativos internos, dentro de estas comunidades que eligen por usos y costumbres.

Tenemos el caso de Chiapas, tiene un sistema mixto en que el municipio por asamblea elige primero a la o al candidato, pero después vienen los partidos políticos, toman a los candidatos que fueron electos por las asambleas y los llevan bajo un color político.

Ahí se da muchísima violencia hacia estas mujeres y hombres, también indígenas, lo vimos en San Juan Chamula, donde asesinaron al síndico.

Hemos visto renuncias de mujeres, pero en Guerrero también hemos visto presiones hacia mujeres electas por sistemas de partidos políticos.

Es una deuda que todavía tenemos por saldar y no sólo en lo político, también en lo social. Me parece que eventos como este seminario que se va a llevar a cabo para conmemorar el Día Internacional de las Mujeres Rurales es uno de ellos.

¿Cuál sería su opinión sobre las políticas públicas de equidad de género que se han impulsado en el país? ¿Han sido efectivas?

Me parece que se ha caminado, es un tema en el que se debería avanzar de manera más rápida, pero se han logrado y hay campañas en pro de las mujeres, de sus derechos y contra la violencia en general hacia ellas. Yo no me limitaría a hablar de violencia política, sino de violencia por la situación de la mujer.

¿México está listo para tener una mujer como Presidenta?

México está listo para ser presidido por una mujer, está listo para tener Cámaras en el Congreso en las que haya más de 50% de mujeres. Más de 50% de la población en el país somos mujeres. Que una mujer participe en política no es sólo porque somos más de la mitad, es porque tenemos otra visión de cómo hacer política y de cuáles son las necesidades de la nación, de un municipio, de un Distrito, de un país para aportar otra visión en la política y otra interpretación de la crisis en la que vivimos y de las necesidades.

¿Qué plantea el Foro de las Mujeres Rurales que se realiza en el Senado de la República?

Se trata de un foro muy relevante porque hablamos de la mujer política, hablamos de las mujeres jóvenes, de todos estos problemas que están enfrentando únicamente por querer salir a vivir: son objetos de homicidios, violaciones y maltrato. Pero se nos olvida mucho la mujer rural, no se habla de la mujer rural, se habla seguramente más de la mujer indígena que de la mujer rural. Tenemos muy serios problemas en el ámbito rural, no hay representación, hay muy poca representación de las mujeres dentro de los ejidos, dentro de sus sistemas de representación y de organización. Y dentro del mundo de la mujer rural, particularmente el de la mujer indígena, es sumamente importante. No se ha visibilizado a la mujer rural.

Y me parece que esta organización de 100 mujeres líderes en el ámbito rural es empezar a dar visibilidad a ese mundo campesino que está oculto y que suele estar en condiciones de gran miseria y discriminación. Me parece que es fundamental para abrir una ventana hacia una población que es mayoritaria.

¿Van a participar organismos que son clave?

Están el Tribunal Electoral, que es quizá menos clave en esto, pero están todos los tribunales agrarios, la Procuraduría General de la República, el Instituto Nacional de las Mujeres, la Suprema Corte de Justicia de la Nación y el INE.

Pero sí, siempre se nos olvida, hablamos del derecho de votar, pero se nos olvida ver cómo se vota dentro de los ejidos para elegir a sus propias autoridades, así como la discriminación hacia las mujeres en ellos.




Entrevista con: Jean Meyer

En México, los viejos problemas se agravaron: Jean Meyer

Colmex Historiador Abida Ventura
—abida.ventura@eluniversal.com.mx
16 Octubre
  • Ante la crisis política, el investigador considera que el país requeriría de un fenómeno como el de Emmanuel Macron, en Francia; cuestiona el problema moral y ético; resalta avances en la economía

Para los historiadores, sostiene Jean Meyer (Niza, 1942) entender la actualidad de un país es siempre difícil. Y en el caso del México actual resulta aún más complicado por la manera en que las cosas cambian día con día. No obstante, el investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y columnista en EL UNIVERSAL, comparte sus reflexiones sobre la situación que atraviesa el país y su visión rumbo a las elecciones de 2018. “Hablo como ciudadano porque no soy especialista en Ciencia Política y el hecho de que sea historiador, no ayuda especialmente a captar la situación política inmediata, menos ahora que todo cambia y las cosas se complican cada día”, señala el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2011.

Jean Meyer. Historiador

En entrevista, el historiador de origen francés naturalizado mexicano en 1979 opina que ante la crisis política que se vive y la falta de líderes claros, el país requeriría de un fenómeno Macron, como el que vivió Francia en sus elecciones recientes.

¿Cómo ve la situación actual del país? ¿Cómo llega México rumbo a las elecciones de 2018?

Como ciudadano, veo problemas eternos, algunos que se han agravado, como la violencia; otros que se han hecho más visibles, como la corrupción. Son viejos problemas que se modernizan, que crecen, que han estado por lo menos a lo largo del siglo XX: la corrupción, la seguridad pública, la impartición de justicia que es fatal en México. Veo que hay una propagación de la delincuencia y de la deshonestidad en general. Creo que hay un fenómeno moral, ético, un poco sorprendente. Se supone que estamos en un país estadísticamente cristiano, donde la mayoría de la población es católica y los que no son evangélicos, protestantes, que es una minoría, pero son puritanos, no tienen violencia y siguen los 10 Mandamientos. Pero, por otro lado, en lo que va del sexenio, casi 20 sacerdotes han sido asesinados, más de la mitad por su valentía, porque predicaban contra el crimen organizado; algunos sencillamente para robarles, y eso, en un país como México era una cosa absolutamente impensable, un tabú; el sacerdote podría ser un bribón, un abusador, lo que sea, pero la función sagrada lo amparaba; incluso en los momentos más álgidos de la Revolución y el anticlericalismo mexicano no había eso. A diferencia de muchos analistas, yo diría que la economía no va tan mal, México se ha modernizado, no es un país de tercer mundo, es un país que exporta a países industriales, pero tenemos esos problemas eternos que se han agravado y hay una debacle moral, y posiblemente la crisis de nuestra clase política, de nuestros partidos, también corresponde a eso. Por eso hay ese cinismo de nuestros gobernadores de todos los partidos, son todos iguales de rateros y corruptos.

Se supone que estamos en un país estadísticamente cristiano [...] Pero, por otro lado, en lo que va del sexenio, casi 20 sacerdotes han sido asesinados.

¿Qué esperaría del proceso electoral en 2018?

No tengo la menor idea, no tengo candidato. Hace unos meses tenía la esperanza de una final López Obrador - Margarita Zavala, pero lo que ha hecho y está haciendo la dirigencia del PAN, es casi un suicidio. En el PRI no sé quién sería el candidato, el señor Meade para mí es estimable porque no es un político tradicional, eso explica que haya sido secretario, tanto de un presidente panista como de un priísta, y pudiera serlo de un presidente del PRD o del mismo López Obrador. Es lo que en Francia llamamos un alto funcionario, pasan los políticos y él es un profesional del trabajo; sería un candidato decente. En el PAN si cae o se va Anaya, podría recuperarse de aquí a julio de 2018, pero él es de esa gente que piensa solamente en sus intereses personales y está dispuesto a sacrificar al PAN para salvarse a sí mismo. Mientras, López Obrador está esperando a que le caiga la fruta madura en la boca. Y si él es, como dice que es, un hombre honesto, también acepta a su alrededor a gente con un historial y un pasado cuestionable. Así que estoy en la perplejidad absoluta y no espero gran cosa de las elecciones de 2018. México necesitaría ahora un fenómeno comparable al que acaba de vivir Francia, es decir, un Emmanuel Macron que de repente sale de la nada, que nadie conocía, solo los expertos, y en unos meses fue capaz de generar un movimiento que no solo ganó la presidencia, arrasó en las elecciones legis-lativas a las pocas semanas. Creo que cuando Castañeda hablaba hace dos, tres años de los candidatos independientes estaba pensando en algo así. Francia lo ha tenido, pero en México no veo ningún Macron por ahí que de repente pueda lanzar un movimiento ciudadano. Algunos dicen que el Frente Ciudadano, la unión PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, podría ganar las elecciones, yo lo veo muy difícil porque primero necesitarían encontrar un candidato aceptable y esto parece más una unión de catástrofes.

¿Cómo ve a nuestra clase política? ¿Como la describiría?

Creo que uno de los grandes problemas del electorado mexicano es el abstencionismo, que se debe al desprestigio de la clase política, de todos los poderes políticos. Uno ya no puede decir que a pesar de que no estamos de acuerdo con la izquierda porque tiene ideas anticuadas en cuanto a la economía, pero es gente honesta. La izquierda ya no es izquierda porque todos trafican, son negociantes. En el PAN, Anaya posiblemente no ha hecho nada ilegal, pero lo que ha hecho es aprovecharse, es tráfico de influencias. Quizá no hay ilegalidad, pero hay inmoralidad.

¿Ve ahora algún líder político claro para 2018?

No. Yo veo una milpa, donde ya crecieron las mazorcas, llega una tormenta, una granizada y toda la milpa queda en un campo de escombros y por ahí queda solamente una, por el momento el único que se ha quedado de pie es López Obrador.

¿Lo ve con posibilidades de ganar?

Sí, si no surgen otros. Un Macron creo que no puede surgir, pero si no surge un candidato decente, sea del PRI, del PAN, PRD o del Frente, por default, gana López Obrador. Como dice el dicho, en el reino de los ciegos, el tuerto es rey. López Obrador, por más visiones un poco arcaicas, anticuadas, que nos remiten al México Cardenista de los años 30, no es candidato de mi devoción, pero, insisto, si no surge otro candidato, él tiene muy buenas posibilidades de ganar, aunque sea por default y sería totalmente legal.



¿Qué posición considera que debería tener el futuro presidente de México ante Estados Unidos?

Ahí creo que no hay margen de maniobra. Creo que hace mucho México entendió el juego. Y si bien hay muchos puntos en los que puedo estar en desacuerdo con este gobierno, me cayó muy bien el comunicado de la Secretaría de Relaciones Exteriores del 27 de agosto de 2017. Creo que es lo que, gané quien gané, tiene que rectificar. Ese comunicado dice como primer punto que nuestro país no pagará bajo ninguna circunstancia ningún muro o barrera física; dos, sobre la violencia generada en México por el tráfico ilícito de drogas, armas y dinero, reitera que es un problema compartido que solo terminará si se tratan sus causas de raíz, la alta demanda de droga en EU; tres, dice que la posición de México en la renegociación del TLCAN continuará siendo seria y constructiva, siempre poniendo el interés nacional por delante; cuatro, que México no negociará el TLCAN ni ningún otro aspecto de la relación bilateral por medio de las redes sociales o los medios de comunicación; y finalmente, le envía un mensaje de plena solidaridad por los daños causados por el huracán Harvey. Esa es una buena línea de política exterior, no es una línea partidista, es lo que debe ser. México no debe tener complejos frente a EU, ya no estamos en la situación del siglo XIX; cuando perdimos la Guerra del 46, México tenía 8 o 9 millones de habitantes, EU ya tenía 30; cuando empieza la Revolución Mexicana, EU ya era una potencia mundial y nosotros un país que apenas terminaba de construir los ferrocarriles, la relación era realmente terrible, desigual, hoy no lo es. Por ejemplo, dos estados que votaron en mayoría Trump, Oregón y Dakota, están descubriendo que 80% de su producción agrícola se exporta a México. Ya no es una relación tan desequilibrada. Si Trump pone un impuesto de 30% sobre los coches mexicanos, el resultado no será castigar nuestras exportaciones, sino castigar a sus ciudadanos. Entonces, a mí no me asustan las negociaciones del TLCAN, sea que se renegocie o que desaparezca.

Ya no es una relación tan desequilibrada. Si Trump pone un impuesto de 30% sobre los coches mexicanos, el resultado no será castigar nuestras exportaciones, sino castigar a sus ciudadanos. Entonces, a mí no me asustan las negociaciones del TLCAN, sea que se renegocie o que desaparezca.

¿México estaría en una buena posición cualquiera que sea el caso?

Sí. La economía mexicana no va tan mal, como dicen los críticos del gobierno. Es una manera de criticar al gobierno y no se reconoce ciertas cosas positivas que se remontan al sexenio de Zedillo, cuando empezó las primeras reformas, que siguió de manera más lenta con Calderón. En Francia, el presidente Macron va a empezar a hacer una serie de reformas laborales, México las hizo antes; Francia las hace 10 años después que Alemania, 15 años después que Inglaterra, estaba muy retrasada en ese sentido. En ciertas cosas, México está haciendo lo que hace Francia y Francia podría inspirarse de reformas que ha hecho México.

No hay que ser ciegamente partidista, esas reformas no son ni de derecha ni de izquierda, es el mundo global que las exige.




Entrevista con: Silvia Giorguli

“Resolver la corrupción no impulsará el desarrollo”

Colmex Presidenta de El Colegio de México Teresa Moreno
—justiciaysociedad@eluniversal.com.mx
11 Octubre
  • Abatir este mal será sólo el inicio del cambio en la dinámica social, dice; asegura que el reto que esta generación enfrenta es la incertidumbre

Los sismos de septiembre le enseñaron al país que la sociedad civil tiene “una capacidad de respuesta y de movilización que no necesariamente pasa por el sistema político”, señaló la presidenta de El Colegio de México, Silvia Giorguli.

En entrevista con EL UNIVERSAL declara que si bien esta capacidad refleja que la mexicana es una sociedad “madura”, también abre la discusión sobre hasta qué punto está cubriendo los vacíos que ha dejado el sistema político.

A esta demógrafa le gusta tener cifras y datos duros que sustenten sus argumentos. Giorguli habla desde la academia y la investigación, y dice que resolver el problema de la corrupción en el país no es suficiente para impulsar su desarrollo, lo considera “un primer paso” para desatar las dinámicas sociales, a partir de los vicios y la falta de confianza que el problema genera.

Sobre el proceso electoral de 2018, la académica señala que el reto del Instituto Nacional Electoral (INE) es construir un ambiente de confianza en torno a las elecciones. “Quisiera apostarle a lo que se ha construido en términos de las instituciones y pensar que el sistema que se ha construido va a estar a la altura del reto que tenemos para 2018”, dice.

Los problemas más fuertes del país son la seguridad y la corrupción, que son mucho más fuertes, intensos y evidentes que en el pasado.

¿Cómo llega el país al proceso electoral de 2018?

—Los problemas más fuertes del país son la seguridad y la corrupción, que son mucho más fuertes, intensos y evidentes que en el pasado. Se suman a otros que no hemos resuelto, como la persistente desigualdad y la pobreza. Tenemos focos rojos.

¿El mayor desafío de la clase política es la corrupción?

—Sí, pero no es suficiente tener más leyes y más estrictas, si no revisamos cómo y quién las implementa, es decir, su viabilidad.

La corrupción es uno de los problemas más serios, pero resolverlo no va a ser suficiente para desatar el desarrollo de México. Será como un primer paso y, a partir de ahí, organizar otra serie de dinámicas sociales.

¿La democracia en México se ha consolidado?

—Depende del punto de referencia. Si pensamos en hace 100 años, evidentemente hay una construcción de un orden institucional que no teníamos, hemos avanzado muchísimo en la construcción de instituciones y tenemos que valorarlo. Otra vez: es necesario, pero no suficiente, además hay cambios en la forma de participación de la sociedad civil que no necesariamente se ajustan a lo que entendemos por democracia.

¿Cuál sería un ejemplo?

—Una de las enseñanzas del sismo de 1985, pero que nos lo recuerda otra vez lo ocurrido en septiembre de 2017, es que la sociedad civil tiene una capacidad de respuesta y de movilización que no necesariamente pasa por el sistema político. Eso te habla de la maduración de la sociedad civil, pero nos lleva a discutir hasta dónde pueden llegar sus acciones y hasta dónde está cubriendo vacíos que el sistema político no.

¿La clase política, los gobiernos federal y los locales están a la altura de la sociedad?

—Si uno ve la respuesta del gobierno local y federal hoy y en 1985, hay más idea de cómo responder y funcionan mejor ciertos mecanismos: desde los protocolos hasta el Fonden. También se vieron desigualdades en términos de las capacidades de los gobiernos locales de responder: ahí hay otra fuente de desigualdad en el proceso de maduración de la democracia. La evaluación de la respuesta de las autoridades va a estar en la reconstrucción.

¿La organización espontánea de la sociedad tras el sismo podría ser el reflejo de que una candidatura independiente puede prosperar?

—El reto para los candidatos independientes es sortear todas las características del sistema político de nuestro país.

Mientras no haya condiciones iguales de participación, eso dificulta la posibilidad de que un candidato independiente gane. Lo que uno aspiraría, como ciudadano, de un sistema político es que generara condiciones iguales para esta competencia electoral.

¿Y si son independientes? Porque una cosa es que no tengan partido y otra es que sean ciudadanos.

—Cuando se piensa en candidaturas independientes, ¿qué es lo que uno quiere? ¿Realmente es posible tener un aspirante que no tiene ninguna experiencia de gestión? Esta idea de profesionalizar el oficio del político es tener gente que sepa de gestión, cómo armar un presupuesto y qué implica un marco normativo.

¿Qué le parece el Frente Ciudadano?, ¿tiene capacidad de prosperar y de ganarle al PRI en las presidenciales?

—Más que dar mi opinión tendría que dar ideas en función de la investigación. Para el sistema político mexicano, una iniciativa de este tipo significa poner a prueba el avance de la legislación sobre alianzas. Mi preocupación sería establecer que tengan igualdad en términos de competencia al entrar al sistema electoral. Quienes participan tienen derecho a apostarle a una iniciativa de este tipo y construir marcos legales que la permitan. El reto es que haya igualdad de condiciones.

¿Usted cree que esto será posible, dadas las condiciones y lo que hemos visto?

—El país, la clase política y algunos grupos de intelectuales le apostaron mucho en las últimas décadas a la construcción de instituciones y una de ellas es el INE; tiene el gran reto de construir un ambiente de confianza en torno a los resultados electorales. Quisiera apostarle a lo que se ha construido en términos de las instituciones y pensar que el sistema va a estar a la altura del reto en 2018.

¿Cuál sería este reto?

—En síntesis: tener elecciones en las que uno pueda confiar en el resultado. Eso implica muchas cosas que están atrás: marcos legales, el operativo en torno a las elecciones, la forma en que se dan las campañas, las regulaciones y los frenos a los partidos para que cumplan la legis- lación. Para poder llegar a un resultado que no nos va a dejar contentos a todos, pero que al menos confiemos en el resultado y en que hubo condiciones equitativas.

¿Cómo vislumbra la contienda electoral?, ¿será limpia y pareja?

—Apenas estamos arrancando. El reto es que desde el arranque sea limpia y pareja. No sólo es un tema de los partidos políticos, también de la sociedad civil organizada y los medios. El reto está en buscar otros contrapesos, no solamente en el INE: estar ahí y presionar.

El reto que esta generación enfrenta es la incertidumbre: en lo laboral, en lo educativo, en su vida cotidiana, en sus proyectos de familia y de vida.

¿Qué les ofrece este proceso electoral a los jóvenes?

—La oportunidad de hacerse oír, más que como individualizados e invisibilizados, como una voz más común; es la primera forma de que se escuchen sus demandas.

La percepción es que los jóvenes que participaron parten de la idea de: “Nos organizamos, porque en ustedes no creemos”.

—El reto que esta generación enfrenta es la incertidumbre: en lo laboral, en lo educativo, en su vida cotidiana, en sus proyectos de familia y de vida.

El sistema político y las elecciones las veo cada vez menos para las jóvenes, con menos respuestas a sus problemas más inmediatos.

No son necesariamente las elecciones las que van a responder a estas necesidades; otra vez ahí entra la cuestión: hasta dónde puede la sociedad civil cubrir los vacíos que los gobiernos no.

¿Cuál será el impacto de los sismos en las elecciones?

—Lo que pasó en el terremoto caerá en terreno fértil, porque hay una cultura política de arraigo que pudiera generar cuestionamientos a los gobiernos de izquierda, porque si hay un cuestionamiento de los jóvenes a los gobiernos de izquierda, ¿entonces cuál es la opción? ¿Candidaturas independientes que se alejen del perfil político? No sé.

La Ciudad de México no es todo el país: son 20 de 122 millones [de personas], ¿qué efecto tendrá para los jóvenes de otros estados?

Pero la participación no fue nada más en la Ciudad de México, se vio en todos los estados afectados por los sismos.

—Sé que fue una respuesta masiva, pero la concentró y la vivieron más directamente las zonas afectadas. Esta movilización de jóvenes sucede casi 50 años después del 2 de octubre de 1968, ese movimiento estuvo concentrado en ciertas partes del país y fue muy importante en la construcción del sistema político que pasó después.

Como estudiosa de la realidad social, mi pregunta es: ¿En qué medida esta respuesta masiva a una situación urgente se convierte en una forma de capitalizar demandas políticas que no están atendidas?, el reto es que este movimiento se convierta en un parteaguas, en un antes y un después de lo que pasa en el sistema político mexicano.

¿Usted cree que la ciudadanía va a salir a votar más o menos?

—Tenemos una sociedad que está desencantada, pero buscando espacios para que se escuche su voz, ¿qué efecto tendrá eso en la forma de participación en las próximas elecciones? No sé, habrá que esperar.

Hubo una polémica sobre destinar el presupuesto de los partidos a la reconstrucción de las zonas afectadas, ¿cómo califica la respuesta de los partidos?

—Hay una respuesta inmediata en la coyuntura y yo creo que, con la cabeza más fría, tenemos que evaluar estas respuestas en términos de un sistema electoral equitativo y la viabilidad de las cosas que se dijeron. Es una cuestión de politizar la coyuntura, tenemos que esperar para ver si efectivamente son viables [las respuestas].

¿Sí se puede que los partidos regresen el dinero?

—Es complicado, ¿no? No tengo el conocimiento de la ley electoral. Es difícil que alguien te diga que no simpatiza con la idea de destinar más recursos a la reconstrucción y menos a las elecciones. Lo que tenemos que hacer, y el INE es el órgano responsable, es ver si efectivamente es viable sin poner en riesgo la equidad en el proceso electoral.

¿Fue una respuesta populista?

—Fue la respuesta de la coyuntura y del momento.




Entrevista con: Élmer Mendoza

"Ya no podemos ser un país víctima”

Elmer Mendoza Escritor Alida Piñón
—ana.pinon@eluniversal.com.mx
09 Octubre
  • Cuestiona al gobierno por su desconocimiento de México; cree que el muro no cambiará nada y llama a buscar líderes reales

El escritor Elmer Mendoza habla, como pocas veces, sobre la situación política del país. Aborda temas como el gobierno de Trump, la renegociación del TLCAN, de aspirantes a candidatos a la presidencia como Margarita Zavala y Andrés Manuel López Obrador; de su opinión general del sexenio y sobre los crímenes que han sacudido al país como lo sucedido en Ayotzinapa.

De cara a las próximas elecciones en México, los votantes, dice, tenemos la obligación de reflexionar sobre a quién y por qué daremos el voto. Además, asegura, las necesidades del país exigen fortalecer la educación, garantizar la impartición de justicia y la aplicación de la ley.

El autor de obras fundamentales para la literatura mexicana contemporánea como Un asesino solitario y El amante de Janis Joplin conversa con EL UNIVERSAL sobre el México que somos, un país en el que, afirma, es posible seguir siendo optimista.

Ha sido un sexenio muy difícil, no me refiero al gobierno sino a los mexicanos. Ha habido un exceso de delitos muy duros que ensucian mucho al país, como Ayotzinapa.

¿Qué opinión tiene del sexenio de Enrique Peña Nieto?

Ha sido un sexenio muy difícil, no me refiero al gobierno sino a los mexicanos. Ha habido un exceso de delitos muy duros que ensucian mucho al país, como Ayotzinapa. Las bandas del narco crecieron a pesar de todo, a pesar de las aprehensiones espectaculares; se volvieron más crueles. Pero también creo que el gobierno no la ha llevado nada fácil. Hay reformas en las que están trabajando como la de educativa, que me parece muy importante, la educación es la única forma con la que se puede modernizar al país, la educación como herramienta para la ciencia, para la interpretación del mundo, para la cultura, la economía. La base de todo es la educación. Sin embargo, cada año salimos muy mal en este aspecto. Por eso considero que urgía una reforma a fondo y se tiene que sacar adelante, se oponga quien se oponga. Por otro lado, la economía está muy golpeada, tenemos un país que ha dependido mucho de la explotación del petróleo y los precios se han desplomado. La economía se ha mantenido en un nivel pero no se ha conseguido mantener el país a flote. El gobierno no ha sabido interpretar el país en el que vivimos. A veces pienso que el presidente y su gabinete no tienen el conocimiento del país que somos, un país extraño y polarizado, con tantos pobres y delincuencia y bandas, con personas que no piensan hacer cosas por nuestro país sino irse a otro lado. El Presidente es un hombre muy raro, es como robótico, es el único que he visto que no ha hecho canas en cinco años, conserva la misma imagen, sigue carita y bien peinado. ¡No puede ser! ¿A este tipo de dónde lo sacaron? México necesita mucho más que su imagen.

¿Y cómo percibe a la sociedad?, ¿somos apáticos?

Ayotzinapa es un indicador del gobierno que vivimos. Lo que pasó ahí tiene que ver con la concepción de la justicia, con lo difícil que es para los gobiernos abandonar un nicho de corrupción. Hay que aplicar la ley. No podemos pensar que somos un país de leyes si no las están aplicando. Una Casa Blanca mediáticamente fue espectacular, pero no veo que haya contribuido a olvidar la miseria en que vivimos. Hay asuntos gravísimos: la impartición de la justicia, el desempleo brutal, la desesperanza en que vivimos, que haya miles de jóvenes egresados sin empleo ni lugares para trabajar. Al salir de la universidad, mi jefe me dijo que me alegrara, que pertenecía a la última generación con trabajo al salir de la escuela; no ocurrió exactamente así pero se fue cumpliendo y ahora es un problema muy grave. Hay 120 millones de habitantes y la mayoría está en la economía informal y no produce ni un carajo.

A esta realidad, se suma la relación con el país vecino, la renegociación del TLCAN, el muro...

Élmer Mendoza da un voto de confianza a las alianzas políticas, pero con personas inteligentes, hombres y mujeres capaces de avanzar en la modernización del país. (ALEJANDRA LEYVA. EL UNIVERSAL)

Me parece que el centro del país no tiene idea de lo que es TLCAN. A mí me ha tocado ver que un funcionario de la Ciudad de México fue a Culiacán a decir su discurso sobre el TLCAN, cuando un productor de allá se puso de pie y le empezó a explicar esquemáticamente lo que el TLCAN significaba para las áreas productivas de la agricultura, habló concretamente de los graneros y de cómo el gobierno había hecho una mala negociación y por qué sí nos convenía renegociar. Los productores que conozco creen que esta es una oportunidad para conseguir más beneficios. Trump bloquea el aguacate y los mexicanos consiguen los permisos y los mueven a Canadá. Lo que se tiene que hacer es renegociar sin miedo y plantarse como un país, se tiene que consultar a los productores que se han beneficiado o se han perjudicado con el TLCAN. Hay otro gran problema en la industria manufacturera. El TLCAN trajo las maquiladoras que se convirtieron en terribles centros de explotación y muerte, se lo pueden preguntar a cualquiera de las ciudades fronterizas. Al final, Trump, en su locura, nos está abriendo una puerta a posibilidades. Si el gobierno mexicano negocia con un propósito de país podemos sacar ganancia. Respecto al muro, pues lo pueden hacer y todos los latinoamericanos seguirán pasando por arriba o por abajo, eso no tiene mayor problema. Ya existe uno que va desde la esquina de América Latina que llamamos Tijuana hasta más allá de Mexicali y hasta se ve bonito. Vaya, que yo no le veo problema. A los migrantes móviles que yo conozco el muro los tiene sin cuidado.

Ante las próximas elecciones se habla de alianzas partidistas.

El poder tiene una capacidad de seducción que es capaz de envolver a cualquiera. Creo que en política el fin justifica los medios. Nunca me han extrañado las alianzas entre partidos porque lo que tienen en común es que buscan el poder. Lo malo es que después de que lo han ganado no han sabido sumar sus mejores ideas para enriquecer el proyecto de país que proponen. Los mexicanos que no somos políticos tenemos que aprender a identificar a los líderes reales, los que votamos tenemos que aprender a distinguir a los líderes mediáticos. Los medios pueden convertir a un idiota en una figura emblemática en 24 horas en cualquier área, no sólo en la política. Todos caemos en la admiración y tenemos que evitarlo. Por ejemplo, es increíble cómo admiran al Chapo Guzmán, ¿cómo pueden admirar a una persona como él? Y los políticos siguen este esquema. Por eso tenemos que aprender a distinguir. Espero que las alianzas propongan a hombres inteligentes, que encuentren líderes porque sí los hay, pueden ser hombres y mujeres capaces de dirigir un equipo para avanzar en la modernización real del país. Nuestro país, difícilmente, podrá dejar de ser un agujero de miserables si no hay alguien que nos dé esperanza a todos, que nos haga creer que vale la pena trabajar, hacer cosas, repensar el país, respetar las leyes, escribir buena literatura. Todos somos parte de un país que va hacia delante.

¿Entonces es optimista?

No puedo ser pesimista. El optimismo, que no es mecánico, me permite establecer una serie de elecciones. Por ejemplo, en el caso de los candidatos puedo elegir con base en mi optimismo, no en el partido al que pertenezca o a las campañas beligerantes que haga. Hay que ver qué hay en esa persona, en su pasado, y así alimentar mi optimismo y con satisfacción apoyar una política, creo que tenemos que ser así. Tradicionalmente somos un país con tendencia a perder, a justificar nuestras derrotas, esto lo tenemos que abandonar, ya no podemos ser un país víctima. Podemos canalizar el optimismo y conseguir cosas.

Hablaba de líderes, pero hemos visto caer a muchos, una estrella de futbol y un cantante, un político anunciado como la nueva imagen de un partido. El crimen ha permeado en todas las esferas. ¿Con estos casos seguimos justificando nuestros fracasos?

Sí. El diseño de la sociedad que somos funciona en función de las figuras. En EU crean figuras, más en el deporte, y son aspiracionales, pero también hay en esferas como el arte y la literatura; pero si te fijas, en México carecemos de ellos y tenemos que reforzar esto. Yo, por ejemplo, admiro a Rafa Márquez, y me desconcertó lo que pasó, pero también sé que figuras como él no manejan sus finanzas. Con toda la proporción guardada, yo no manejo mis finanzas, lo hacen otras personas, así que... Yo sí puedo creer que no hayan advertido qué pasó con sus finanzas. Aclarar las cosas les va a llevar tiempo, pero si los encuentran culpables hay que aplicarles la ley y hacerlo sería emblemático. Si se puede aplicar la ley a figuras, también a políticos y a empresarios.

Margarita Zavala, Andrés Manuel López Obrador, Luis Videgaray, José Antonio Meade. ¿Uno de ellos es un buen líder?

Les doy el beneficio de la duda. Desconfío de la beligerancia de López Obrador, tiene como 18 años en campaña y no creo en los gritones, en la gente que está siempre comiéndose a los enemigos, eso no es un acto de inteligencia. A Margarita la veo muy opacada y el próximo presidente necesita ser muy plantado, la relación con otros países exige de una persona muy capaz, además tiene la carga de su esposo; pero si fuera la única mujer, no la descartaría de inmediato a la hora de votar. Los otros dos son del gabinete y no los conozco mucho, no confío mucho, los veo trabajando un perfil. Hay otros por ahí que pueden llenar más aspectos del perfil que espero para emitir mi voto.




Entrevista con: Eduardo Abel Peñalosa Castro

"Juventud vive un estado de desamparo: rector UAM”

Elmer Mendoza Rector de la UAM Astrid Rivera
—justiciaysociedad@eluniversal.com.mx
03 Octubre
  • Clase política no ha escuchado propuestas de los jóvenes, dice; afirma que Frente Ciudadano es una alianza ilógica y sin futuro

México necesita políticos más sensibles a las necesidades de la población, que escuchen a los ciudadanos y tomen las decisiones de abajo hacia arriba, sin buscar un beneficio propio o para su grupo político, afirmó Eduardo Abel Peñalosa Castro, rector de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

En entrevista con EL UNIVERSAL, Peñalosa Castro comentó que el sismo del pasado 19 de septiembre representa un punto de inflexión que impulsó la participación de la sociedad civil, además de que es una oportunidad para que la clase política se acerque a la gente y escuche sus demandas, a fin de recuperar la confianza hacia los gobernantes.

Al mirar a los jóvenes que se unieron para atender a los afectados por el sismo de magnitud 7.1, el rector afirma que los ciudadanos tienen ganas de participar, lo cual quedó demostrado en esta emergencia; sin embargo, existe un “fenómeno de desamparo” entre la juventud, el cual es propiciado, en parte, por el abandono de la clase política hacia este sector de la población, puesto que no se aprovecha su capacidad y potencial, por lo que se requieren de espacios en el que los jóvenes tengan voz y voto, donde sean escuchados, puesto que a veces sólo se les utiliza por los votos.

De cara a las elecciones de 2018, comentó que se requieren políticos más sensibles y cercanos a la población. En ese sentido, afirmó que el sismo de la semana pasada cambió el “tablero político”, al mostrar la necesidad de que la clase política escuche las demandas de la población.

Consideró que la organización de la sociedad durante esta emergencia puede allanar el camino para que los candidatos independientes cobren mayor fuerza, aunque también existe la posibilidad de que surjan movimientos políticos que deriven en la formación de nuevos partidos, como ocurrió en el sismo de 1985.

Sobre el Frente Ciudadano por México, integrado por PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, consideró que es “ilógico” unir cosas tan disímbolas, por lo que “no le ve futuro” a esta alianza, pues advirtió que el primer problema se presentará al momento de elegir a los candidatos y, en el supuesto de que llegasen a ganar algún cargo, no lograrán ponerse de acuerdo para definir una agenda, dado que poseen ideologías diferentes. De cara a las elecciones de 2018, ¿considera que la democracia ha madurado en nuestro país?

—Está en un proceso de maduración. Creo que la democracia en México tiene mucha madurez pendiente, pero existen condiciones que han hecho que mejore, como la alternancia y algunas posibilidades de expresión mayoritaria de la población, pero yo creo que hay un trecho por recorrer y una maduración que es necesaria en este país.

¿El sismo marca un antes y un después en la vida política?

—Todos los eventos catastróficos tienen un impacto en la vida política, todo eso va abonando en algo multicausal, multifactorial, complejo; va abonando en conformar una manera de actuar en la gente. Entonces, yo recupero del sismo esta capacidad de organización de la gente, que nos deja ver que tenemos un gran interés en nuestros semejantes. Yo no diría que es un parteaguas, un antes y un después, pero sí tendrá impacto.

¿Cómo ve la atención de la clase política hacia los damnificados?

—Este sismo nos tomó un poco desprevenidos. La clase política creo que ha respondido bien, a nivel del Presidente, de algunos secretarios, se están atendiendo de una manera pertinente todas las necesidades; pero a otros niveles, creo que es necesario organizar mejor esta respuesta de la que yo hablaba.

Tenemos por un lado una respuesta muy importante de la comunidad, de la población, por otro lado una serie de necesidades y estos espacios de toma de decisiones y de integración de estas dos fuerzas son los que se tienen que mejorar, pero, en general, la clase política ha tenido una respuesta buena.

¿Los políticos han sido lo suficientemente proactivos en la atención a los damnificados?

—Creo que ese tipo de poderes legislativos o los mandos medios son los que han sido tomados desprevenidos. Es probable que no hayan sabido cómo, no es tanto una falta de interés en muchos casos, sino más bien no estar organizados. Creo que eso es lo que nos brinda una oportunidad.

Sobre la demanda de la población en cuanto al financiamiento a los partidos, ¿lo hicieron más a fuerza que por convicción?

—Hay mucho dinero dedicado a cosas que no son prioritarias, hay campañas y hay otra serie de gastos que no son lo más importante, las prioridades son la educación, la ciencia y la tecnología, eso es fundamental, toda la educación, la ciencia y la tecnología también. Claro, antes están las necesidades básicas.



Sociedad puede ejercer presión

¿La sociedad civil puede hacer que los políticos cambien?

—Yo creo que sí, tomando en cuenta casos como éste. Fue una respuesta a favor, en contra de todas las hostilidades, tenemos muchas condiciones bajo las cuales no podemos actuar y aquí sí podemos. Este tipo de reacciones harían que la clase política cambie, este tipo de presiones, o la presión de una solicitud de reencauzar un dinero para atender necesidades. El dinero está, la presión de la ciudadanía es fundamental y sí puede hacer cambiar a la clase política.

¿De qué manera va a impactar el sismo en la política?, ¿será un tema que determine la preferencia por uno u otro?

—Es posible. Existen casos de partidos que nacen a partir de movimientos como éste. Es muy difícil predecirlo. El hecho de ver el poder, la importancia, la potencialidad de la comunidad y de su forma de organización puede hacer que cambien las cosas.

¿Esta coyuntura del sismo está allanando el camino para que los candidatos independientes cobren mayor fuerza?

—No necesariamente, pero puede abonar. El individuo empieza a tomar una importancia diferenciada, yo creo que los partidos seguirán existiendo, lo determinante es cómo están organizados los grupos que apoyan a los aspirantes. No creo que esto resulte en una despartidización o un énfasis en los candidatos independientes, pero puede ayudar.



Una nueva clase de políticos

¿Qué políticos requiere el país para superar esta crisis?

—Necesitamos políticos que vean a la gente, que volteen a ver las condiciones bajo las cuales la gente está viviendo, que atiendan los problemas más importantes de este país. No me gusta pensar en políticos que atiendan las necesidades de unos cuantos, no me gusta eso, me gusta más bien pensar en políticos que atiendan las necesidades de los más pobres, no podemos seguir siendo insensibles.

Necesitamos políticos que vean a la gente, que volteen a ver las condiciones bajo las cuales la gente está viviendo, que atiendan los problemas más importantes de este país.

¿Se necesita de líderes mucho más sensibles a las necesidades de la población?

—Mucho más sensibles a las necesidades y que escuchen, que no hagan como que escuchan, que no se presenten a dar espaldarazos, sino que, bajo la condición de escuchar, tomen decisiones, eso es lo que se necesita en este país.

¿Cómo deben asumir los políticos la responsabilidad de sacar adelante al país tras el sismo?

—Los políticos tienen la gran oportunidad de acercarse a la gente. No se han acercado, la gente está muy dispuesta, ya lo vimos, tiene muchas ganas de participar, la clase política tiene que aprovechar esto, pero encauzarlo de manera auténtica con ganas de salir adelante.

¿Qué necesita un candidato para atraer a los jóvenes?

—Los jóvenes participan de manera desinteresada en donde pueden participar, el problema es que no hay muchas trincheras. No lo vería de manera utilitaria como el candidato que va a llevar gente a las urnas, sino alguien que arroje un resultado, que la candidata o el candidato pudiera tener un poder de convocatoria para organizar. Es muy difícil, pero si hay alguien que puede capitalizar con ganas de organizar, no con ganas de ganar, eso le puede redituar en términos políticos.

¿Los jóvenes están desencantados de la política?

—Es posible. Hay un fenómeno de desamparo que puede estar generalizado. Si bien hay ciertos avances, están desamparados, no pueden participar, no pueden tomar parte en algunas cosas, es multifactorial, pero eso hace que no participen tanto.

¿La clase política ha abandonado a la juventud?

—Sí, se les usa y no se aprovecha la potencialidad y capacidad de participación que tienen.

Entre los jóvenes hay un fenómeno de desamparo que puede estar generalizado. Si bien hay ciertos avances, están desamparados, no pueden participar, no pueden tomar parte en algunas cosas.

¿Cómo interesar a los jóvenes en el proceso electoral de 2018?

—Es una tarea compleja que tuvo que haberse empezado desde hace mucho, pero creo que esa es la receta en la medida en la que ellos tengan voz y voto, participen para cambiar cosas que son importantes para ellos y que eso sea escuchado y tomado en cuenta.

¿De qué manera se puede capitalizar la organización de la sociedad en la vida política?

—La participación ha sido espontánea en este caso (en el sismo) y ha sido independiente, a veces de una organización. Son autoorganizaciones que emergen, en algunos casos; incluso lo que le falta es un liderazgo, que tome en cuenta esta participación espontánea, a veces. Pero necesitamos un liderazgo y ese es el que debe determinar hacia dónde ir. Ya vimos que la gente participa y con muchas ganas. Se necesita habilitar de manera auténtica toda esta participación.



Frente Ciudadano, sin futuro

¿Cuáles serían los temas urgentes que se deberían tocar en las compañas de 2018?

—Hay varias cosas que deberían ser tomadas en cuenta para el siguiente gobernante. Una es la gobernanza de las instituciones de educación superior; dos, ampliar la cobertura. Si no llegamos a 50% de cobertura en la educación superior, con calidad educativa, y si no tenemos un apoyo presupuestal importante, no vamos a lograr nada.

¿Cree que es viable este Frente Ciudadano que conformó el PRD con el PAN?

—No creo que haya ahí posibilidad de sumar esas cosas tan disímbolas. A lo mejor lo hacen por un voto útil, y eso no me parece que sea razonable, no sé cómo le van a hacer. Realmente lo veo ilógico. Cuando decidan quién va a ser el candidato, ahí va a ser el primer problema, hay que ser consistentes y congruentes. Y no: “Vamos a unirnos contra el PRI”. Eso no sirve, no es una manera. No le veo futuro, es una propuesta que no abona, que no convence; a mí no me convence.

¿Hay una crisis de ideología entre los partidos?

—Hay una desatención al pueblo, hay gente aparentemente de la izquierda y luego ya no y al revés. Entonces, a lo mejor lo que se quiere es participar en este proyecto común. Pero no creo que eso sea una crisis; creo que, sobre todo, hay una desatención al pueblo.

¿Qué papel juegan los candidatos independientes? ¿Cómo pueden posicionarse entre las preferencias de los ciudadanos?

—Poniendo atención a lo que necesita realmente México. Ahora, entre los candidatos independientes, no veo a alguien que pudiera sustituir a los partidos. Si se continúa con una postura que beneficie a unos cuantos, eso es lo que no funciona. Hay que beneficiar a la mayoría.

¿México estaría preparado para una presidenta mujer?

—Sí, sí está preparado. Pero no veo a la candidata, no sé quién es; pero sí, México está preparado para eso. Las mujeres de México son excepcionales y están preparadas.

¿Qué piensa sobre los 10 gobernadores que están acusados de corrupción y otros encarcelados?

—Es un lunar, un punto negro. Estamos realmente en uno de los peores lugares en el mundo; no es posible que siga habiendo corrupción. Y esto claro que afecta a los partidos políticos de donde son estos gobernadores. No lo puedo creer que, en este año, tengamos este nivel de corrupción y de persecución de los corruptos. No debería pasar; lo estamos viviendo y va a afectarles.

¿Que características debe tener un candidato para que tenga cierta credibilidad para atacar el fenómeno de la corrupción?

—Varias cosas, una de ellas es el comportamiento íntegro de esta persona, que se demuestre; la otra es que también haya demostrado que tiene acciones, que transparenta su quehacer institucional; que no sólo haya demostrado que tiene acciones, sino que haya instrumentado la transparencia. El elemento que contraviene la corrupción, el más importante es ese. Entonces, en la medida que uno sea transparente, que actúe con valores, estás demostrando que puedes ser un servidor público confiable.




Entrevista con: Enrique Fernández Fassnacht

“México no merece la clase política que tiene”

Enrique Fernández Fassnacht Director general del Instituto Politécnico Nacional Teresa Moreno
—justiciaysociedad@eluniversal.com.mx
19 Septiembre
  • Dice confiar en el instituto electoral y espera que los partidos acepten los resultados de los comicios, “como debe ser”.
  • Considera que será “interesante” observar el desarrollo del Frente Ciudadano por México, pero no imagina cómo lograrán acuerdos.

Reservado y de pocas palabras, a Enrique Fernández Fassnacht no le gustan las entrevistas; sin embargo, habla fuerte cuando señala que este país, “no se merece a la clase política que tiene”.

De cara al inicio del año electoral, el director general del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Enrique Fernández Fassnacht, dice confiar en el árbitro de la contienda, el Instituto Nacional Electoral (INE) y también en que los partidos “aceptarán los resultados [de las elecciones en 2018], como debe ser”.

En su opinión, ha habido avances en la consolidación de la democracia, pero reconoce que aún hay un trecho largo por recorrer en el tema. Le preocupa la falta de honestidad de los políticos y sus partidos, de la cual no hay distinción de colores.

La corrupción y la falta de honestidad, dice, son los problema más graves que enfrenta el país, no sólo por sus políticos, sino por sus ciudadanos. Considera que se trata de un problema cultural, “no en balde hablamos de que ‘no nos ha hecho justicia la revolución’”.

Del próximo Presidente de México espera congruencia entre su decir y actuar, que recupere la credibilidad que han perdido los ciudadanos en sus instituciones, que ejerza sus facultades como corresponde y que convenza.

A quienes serán electos como senadores y diputados les pide que antepongan los intereses de la nación a los personales o de grupo, que no diriman sus problemas partidistas en el Congreso de la Unión y que no estén pensando cómo quedarse en el cargo ante el nuevo escenario de la reelección.

Sentado en su escritorio en su oficina de la Dirección General del Politécnico, en la Unidad Zacatenco, el ex rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana y ex secretario ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) considera que como ciudadano será “interesante”observar el desarrollo del Frente Ciudadano por México, pero le preocupa “cómo se van a poner de acuerdo”.

¿Cree que la de 2018 será una contiendalimpia?

—Sí, confío en el INE, en los consejeros electorales y en el presidente, en que los partidos políticos al final aceptarán los resultados como debe ser. Es un asunto de democracia, de votos: ganará el que la gente quiera.

¿Cómo deberían actuar los integrantes de la clase política ante el proceso electoral que viene?

—Que antepongan los intereses institucionales, de hacer un país mucho más fuerte y ético. Hemos visto problemas de falta de ética y no diría de un sólo partido, sino de la clase política en general. El problema más importante que tiene que resolver este país es la falta de honestidad.

¿La corrupción y el Estado de derecho son los mayores retos y desafíos que se ven?

—La corrupción es el problema más grande que tiene México y muchos problemas se derivan de ella. Para combatirla, lo más importante es establecer un modelo de Estado de derecho y combatir la impunidad. Tenemos un problema cultural: no en balde hablamos de que “no nos ha hecho justicia la revolución”. Sí hay quienes no estamos metidos en eso (la corrupción), afortunadamente somos muchos.

La corrupción es el problema más grande que tiene México y muchos problemas se derivan de ella. Para combatirla, lo más importante es establecer un modelo de Estado de derecho y combatir la impunidad.

¿Los escándalos de corrupción en los partidos serán un lastre en el proceso electoral?

—Ciertamente influye en la confianza de la gente, de todos nosotros. Por eso hay que mirar con mucho más cuidado qué haremos los ciudadanos de cara a las elecciones de 2018.

¿El país tiene la clase política quese merece?

—No. La clase política está compuesta por mexicanos y en la clase política se refleja lo que somos los mexicanos, pero por supuesto que no creo que el país, como país, se merezca eso. No se merece a la clase política que tiene. Necesitamos una más comprometida con los intereses nacionales. Espero que los actores políticos sacrifiquen sus intereses particulares o de grupo por lograr alianzas para mejorar las condiciones de este país.

¿Cómo ve al país en el inicio de este proceso electoral?

—En términos de democracia se ha avanzado muchísimo y prueba de ello es que aparecen muchísimos actores y candidatos a la Presidencia; eso habla de la evolución que hemos tenido, en lo personal me gusta. El país enfrenta retos importantes, y desde muchos puntos de vista: en lo económico, lo social y lo ético. Los cimientos no están tan mal: tenemos grandes desafíos pero hay que reconocer que las reformas estructurales que llevó a cabo el Presidente son importantes para el desarrollo, y seguramente estas reformas se han de consolidar hacia adelante.

¿La democracia está consolidada?

—No precisamente, pero ha avanzado muchísimo. Tenemos partidos fuertes que enfrentarán las elecciones con candidatos fuertes, hay alianzas entre partidos, lo que habla de democracia, interés por el futuro del país. Tenemos que recuperar la confianza en nuestras instituciones, en el Instituto Nacional Electoral. Hay quienes se han empeñado en que esa confianza no exista, cuando es la misma clase política la que ha cambiado las reglas. No podemos hacer otra cosa que confiar en que el árbitro va a actuar de manera imparcial.

Tenemos partidos fuertes que enfrentarán las elecciones con candidatos fuertes, hay alianzas entre partidos, lo que habla de democracia, interés por el futuro del país.

¿Qué características debe tener el próximo Presidente de este país?

—Lo visualizo como una persona realmente comprometida con los intereses nacionales; ajena a los intereses propios y de grupo, impulsando la credibilidad en los gobernantes, inspirando confianza en los gobernados. Hay una crisis. Espero que el próximo Presidente sea una persona que, a partir de la congruencia entre lo que dice y lo que hace, recupere la credibilidad, aunque no es un tema propio de México.

¿El próximo Presidente debe ser político o ciudadano?

—Me gustaría un Presidente que pudiera con el paquete de dirigir este país. Los aspirantes son tantos que creo que habrá quien pueda enfrentar los retos de este país e impulsarlo de cara al siglo XXI.

¿Qué le pediría al próximo Presidente y qué esperaría del Congreso?

—Del Congreso, que actúe como Congreso de la Unión, porque ahí se ventilan muchas cosas relacionadas con los intereses de los partidos y de las personas; les pediría que se olviden de mantenerse en el puesto, más ahora que va a haber reelección. Al Presidente, que ejerza sus facultades como corresponde a un presidente, que se apoye en el Congreso, que convenza. Si no anteponemos nuestros intereses particulares y de grupo a los intereses nacionales, a este país le va a ir mucho mejor.

¿Qué le pareció el presupuesto de 25 mil millones de pesos para organizar las elecciones y de los 6.7 mil millones de pesos para los partidos políticos?

—Ha sido la desconfianza en nuestras instituciones electorales, de unos partidos respecto a otros, de personas respecto a otras, lo que nos ha llevado a que la democracia nos cueste tanto dinero. Ojalá una vez consolidada nos cueste muchísimo menos; estamos invirtiendo para el futuro. Me gustaría que se gastara menos en eso y más en educación superior, pero entiendo que consolidar la democracia cuesta.

¿Cuál es su opinión del Frente Ciudadano por México?

—Tienen derecho de aliarse y está bien. Lo que no me imagino es cómo se van a poner de acuerdo y quién va a encabezar la alianza, porque muchos quieren. Va a ser interesante ver cómo resuelven esa parte, además de preocupante el proceso, pero todos esperamos que el resultado sea mejor para el país.

¿Qué le preocupa del frente?

—Que no se pongan de acuerdo, tanto al interior de cada partido como al interior de la alianza. Que anteponiendo intereses particulares o de grupo no se actúe institucionalmente. Me preocupa mucho el tema de las reformas que ha impulsado el Presidente, que no haya continuidad.

¿Están preparados los partidos para debatir rumbo a 2018?

—Para debatir siempre están preparados, la cosa es qué tanto se puede creer en lo que dicen. Desde nuestro escenario, como instituciones de educación superior, tenemos una gran responsabilidad en el combate a los problemas del país: con propuestas, con estudios. En el Politécnico se considera ese tema como un compromiso y no en balde ha participado en el desarrollo del país y lo seguirá haciendo.

¿Dónde quedaron los problemas de siempre, la pobreza, la desigualdad? ¿Fueron marginados?

—No diría eso. Son problemas muy grandes, pero se ha avanzado, se habla de una reducción en la pobreza extrema en México de más de dos millones de mexicanos. Preocupa que sigamos teniendo a más de 40 millones de personas en esas condiciones.




Entrevista con: Juan Villoro

“México enfrenta una crisis de realidad y de expectativas”

Elmer Mendoza Escritor Yanet Aguilar
—yanet.aguilar@eluniversal.com.mx
18 Septiembre
  • El narrador analiza la situación del país de cara a las próximas elecciones; dice que la salida está en las candidaturas independientes

Juan Villoro ha sido testigo de su tiempo, de la realidad nacional, de la violencia que impera en México, de las desigualdades, de las pasiones que mueven a los mexicanos y de la política que, dice, está saturando al país. El escritor, ensayista y periodista asegura que hay una crisis no sólo de la realidad, sino de las expectativas y ante eso “lo que queda, a mi modo de ver, y salida posible, son las candidaturas independientes”.

El miembro de El Colegio Nacional y ganador del Premio Anagrama de Novela afirma en entrevista con EL UNIVERSAL que desde los 12 años, cuando los hechos trágicos del 68, él ha sido un testigo de los sucesos, un testigo pero desde las aceras. “Desde luego que no creo tener una clave para descifrarlos pero me interesa mucho tratar de entenderlos”.

El autor de El testigo y Arrecife dice que desde que comenzó a escribir ha tratado de entender la realidad de esta manera, como testigo. “Esa es mi perspectiva, la de un testigo, quizás desde cuando vi las manifestaciones del 68, que no he dejado de ver desde las aceras. No soy un protagonista”.

En su apuesta por candidatos independientes, Villoro está implicado en la postulación de María de Jesús Patricio, designada por el Congreso Nacional Indígena.

¿Cómo ves este México que enfrentará elecciones en 2018?

Veo el 2018 con poco interés desde el punto de vista de las opciones establecidas, creo que México pasa por una saturación de la política, hay un gran descrédito debido a los políticos de todos los partidos. Si tú entrevistas a personas de las más diferentes profesiones y de las más diferentes regiones del país, casi todas ellas, hablan con enorme desconfianza de los partidos políticos, lo mismo ocurre si hablas con mexicanos al otro lado de la fronteras, que tienen una visión muy crítica, entonces yo creo que la figura del político pasa por uno de sus momentos más bajos.

Esto hasta cierto punto es preocupante porque es muy grave que nuestro país esté en una situación crítica pero que al mismo tiempo también esté crítica la esperanza. Tenemos una crisis de la realidad pero también una crisis de las expectativas.

¿Es un panorama desolador?

En 1988, cuando el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas contendió por la presidencia con un frente amplio de izquierda había una enorme ilusión de que pudiera ganar y muy probablemente lo hizo, vino entonces el fraude electoral más flagrante de los últimos tiempos con la llamada caída del sistema, y no supimos nunca los resultados porque después, por iniciativa del Jefe Diego, esas boletas se quemaron, pero hoy en día no veo que haya una luz equivalente al final del túnel; es decir, tenemos un cansancio ante las opciones y sin que haya una fuerza que las renueve.

Creo que la alternancia democrática que se dio en el año 2000, en cierta forma nos quedó a deber porque entendimos que podíamos tener elecciones competidas, vigiladas y confiables, pero al mismo tiempo el resultado no fue necesariamente para bien, especialmente el de Felipe Calderón que salió de la presidencia con una guerra a cuestas que nadie le pidió que iniciara, que nunca contó con consenso del Congreso, ni siquiera de su propio partido y con un saldo de más de 100 mil muertos y más de 30 mil desaparecidos. Entonces esta alternancia no cumplió con lo que se esperaba para cambiar el sistema, tan es así que regresó el antihéroe de la política, el PRI... Cerca de mi casa había una barda que decía: “Que se vayan los ineptos y que vuelvan los corruptos”, lo cual implicaba que el PRI robaba pero sabía hacerlo mejor.

Y este regreso pues tampoco ha sido muy alentador porque el sexenio de Peña Nieto es un sexenio marcado por Ayotzinapa, Tetelcingo, la Casa Blanca y todo tipo de agravios, y una política exterior equivocada que incluso favoreció a Donald Trump.

¿Ni una luz al final del túnel?

Vivimos una situación de crisis no sólo de la realidad sino de las expectativas, queda una salida posible que son las candidaturas independientes. Pero las leyes para la contienda son profundamente injustas, es imposible que en México surja un movimiento político como Podemos en España, por la sencilla razón de que la reglamentación lo impide. Cumplir con los requisitos es una opción que en realidad prácticamente sólo pueden cumplir los políticos profesionales, entonces los independientes en realidad están diseñados como el Plan B de los políticos establecidos que pueden llegar por esa vía a un puesto. ¿Quién va a poder reunir cerca de 900 mil firmas en un plazo de dos meses en 17 estados de la República? Es algo realmente descomunal.

“Es muy grave que nuestro país esté en una situación crítica pero que al mismo tiempo también esté crítica la esperanza”

¿Los independientes son la opción?

A mí me parece interesantísima la candidatura de María de Jesús Patricio, que ha sido designada por el Congreso Nacional Indígena como su candidata, ella prefiere ser llamada vocera que candidata, sabe que en caso de poder participar en la contienda no va a ganar, que es una candidatura más moral que política, pero justamente a la política le hace falta mucha moral. Y al mismo tiempo sería muy interesante escuchar a quienes no se han escuchado, se trata de una mujer y una indígena que son dos sectores que han padecido históricamente gran discriminación en México.

Yo en lo personal estoy implicado en tratar de lograr que prospere esa candidatura, yo formo parte de la asociación que la postula porque no se trata de construir un partido político, no es una lucha común, se trata de una candidatura extraordinaria. Va a ser una asociación civil la que la postule de la que yo formo parte y yo ahí veo una ilusión grande, no para cambiar las cosas de manera inmediata porque la situación del país no da para eso, pero sí para poner en la agenda temas que no se han discutido y para escuchar voces que hasta el momento se mantienen como inéditas.

¿México está listo para el 2018?

El país va a llegar muy quebrantado al 2018 por muchas razones. Hay razones económicas: la caída de los precios del petróleo, el regreso de muchos paisanos que aportaban remesas a México, una tensa situación internacional, especialmente con los Estados Unidos y sobre todo muchas cuestiones no resueltas en la agenda nacional, yo creo que va a hacer un año con los conflictos a la vista.

Creo que el país va a llegar en una situación muy crítica. Es posible que esto favorezca a una candidatura de descontento como la de López Obrados, todo parece indicar que hasta ahora es el candidato que favorecen las encuestas pero todavía hay que ver quiénes son los otros candidatos, si el PAN y el PRD hacen una alianza, a quién escoge finalmente el PRI, para saber qué fuerza real va a tener López Obrador en esta tercera y posiblemente última oportunidad de ser presidente.

¿Podemos ganar experiencia?

Yo creo que esta contienda nos debe llevar a un ejercicio más de fondo, tratar de cambiar las reglas de participación. Hay ya muchos grupos ciudadanos que están pensando en esto. El único candidato verdaderamente independiente que ha triunfado en términos del tipo de apoyo que recibió es Pedro Kumamoto, de Jalisco. Él ha planteado algo que ya aprobó el gobierno de Jalisco y que es muy interesante: que se le den recursos a los partidos de acuerdo a los votantes que realmente tienen, o sea, que no haya cuotas para los partidos ajenas a la presencia real en las urnas.

La democracia mexicana es una de las más caras del mundo; creo que uno de los grandes problemas que hemos tenido después de la alternancia democrática es que los partidos políticos descubrieron que la democracia a la mexicana es un espléndido negocio. Se asignan recursos a sí mismos absolutamente inmoderados, sin darle justificación a nadie y sin que nadie pueda impedir que les lleguen estos recursos.

“Toda esta crisis electoral yo creo que debe llevarnos a reflexionar en que lo que necesitamos son nuevas formas de participación, una reglamentación más laxa que permita el acceso ciudadano”

¿Pero hay avances, algo?

Hemos llegado a una democracia que se ha desentendido de la participación de los votantes y que en vez de solucionar los problemas los va administrando. Tenemos, como dice Mauricio Merino muy acertadamente, una democracia de los coyotes; una democracia de los intermediarios en donde nunca hay participación directa de los ciudadanos. Tenemos poder el domingo de la elección; al lunes siguiente se olvidan de nosotros. Toda esta crisis electoral yo creo que debe llevarnos a reflexionar en que lo que necesitamos son nuevas formas de participación, una reglamentación más laxa que permita el acceso ciudadano y también formas de fiscalización posteriores por parte de la ciudadanía. Es decir, ir transitando poco a poco de una democracia representativa como la que tenemos a una democracia participativa, en donde pueda alguien ser llamado a cuentas, en donde haya fiscalías autónomas, que no sean nombradas por el presidente, en donde haya comparecencias que tengan un sentido de rendición de cuentas real continuamente en el Congreso. Esto es lo que hace falta. Entonces yo creo que al margen de los resultados de la contienda debemos seguir luchando para hacer estas transformaciones.

¿Hay una sociedad desencantada?

El problema es que somos una sociedad muy poco participativa, entre otras cosas porque no hay muchos canales directos de participación, o sea, a la gente se le pide que vote y tiene que confiar como en una deidad que le va a hacer milagros, no hay verdaderamente una sensación de que estamos en una sociedad donde se pueda exigir rendición de cuentas.




Entrevista con: Miguel Barbosa Huerta

“El PRD va en alianza sólo para salvar su registro”

Barbosa Vicecoordinador del PT en el Senado Alberto Morales
—alberto.morales@eluniversal.com.mx
14 Septiembre
  • Afirma que Anaya es “dueño” del frente ciudadano
  • AMLO es el mejor posicionado rumbo a 2018, dice

El senador Miguel Barbosa (PT) afirma que el Frente Ciudadano por México no es más que una coalición entre PAN y PRD, en la que el dueño se llama Ricardo Anaya, líder nacional del blanquiazul.

En entrevista con EL UNIVERSAL, el vicecoordinador político del PT en la Cámara Alta aclara que “nadie ha dicho que la candidatura a la Presidencia en Morena esté asegurada para Andrés Manuel López Obrador, pero hasta ahorita es el más posicionado de todos”.

Dice que cuando López Obrador y Morena lleguen a 35 puntos de preferencia del voto, habrá condiciones para asegurar la Presidencia, “hoy tenemos que seguir trabajando”.

En sus oficinas del Instituto Belisario Domínguez, no se descarta para postularse a la gubernatura de Puebla de la mano de Morena, a pesar de que anunció que declinaría en el proceso interno.



La alianza que viene

¿Ve viable la construcción del frente PAN-PRD para 2018?

—Tienen en construcción lo que pudiera llegar a ser una coalición electoral, este frente ciudadano no es más que una coalición entre PAN y PRD, así debe verse, es una coalición entre la derecha, que ya no quiere ser derecha, y la izquierda que dejó de serlo. En el camino van a pasar muchas cosas y hechos que están determinados, porque en el PRD hay una influencia muy grande del gobierno federal y de los estatales en su toma de decisiones.

Lo que lamento mucho, y que es prueba de lo que decía, es que el PRD y quienes lo dirigen tienen un solo propósito: impedir que López Obrador gane la Presidencia y para eso quieren aliarse con el PAN y otros quieren todavía mantenerlo en el escenario electoral con un candidato útil para quitarle puntos a Andrés Manuel López Obrador.

“El que va a encabezar el frente [Ciudadano por México] no será un perredista, ni un hombre de izquierda, será un panista conservador y de derecha”

¿Qué cosas tienen que pasar al interior del PRD?

—En pocos días habrá una definición de personajes como Miguel Ángel Mancera, Silvano Aureoles y el propio Juan Zepeda, quien dijo que podía ser candidato a la Presidencia por lo bien que le fue, según él, en la campaña del Estado de México, con la ayuda del propio sistema, el propio gobierno priísta; hay que ver cómo participan y cómo influye el poder dentro del PRD y sus corrientes para que tomen una posición de decir: “Como no es perredista, nos vamos del frente” y la otra, hay que ver lo que pasa en el PAN, ahí habrá una verdadera confrontación cuando Anaya imponga su candidatura, porque todo apunta a que será un candidato que se autoimpone desde el control de los órganos panistas.

Hay que ver cómo va a reaccionar Margarita Zavala, Rafael Moreno Valle. El propio Dante Delgado [de Movimiento Ciudadano] cuando vea que hay crisis en el PRD, que hay un PAN con una verdadera división, puede volver a su llamado “cuarto polo” y hasta ser el candidato de su partido.

¿A qué aspirante ve con ese fin?

—Ahí veo todavía a Miguel Ángel Mancera, que cuando apoya al frente, lo que en realidad apoya es que sea un candidato independiente.

¿La prueba del ácido del frente será la elección de su candidato presidencial?

—Lo impulsan como un asunto de necesidad política para impedir que López Obrador llegue. Ellos saben que el único viable de ese frente es un panista, y en este caso, de manera muy clara, sería Ricardo Anaya. El frente es de Anaya, el propietario político del frente es Ricardo Anaya, los que dicen que quieren ser candidatos del frente, no siendo panistas, están mintiendo, es un discurso que no tiene viabilidad, vean lo que dicen Mancera y Silvano Aureoles, gobernador de Michoacán.

¿Quién gana con el frente?

—Está muy claro que en una coalición electoral el PAN propondría al candidato a la Presidencia de la República y el PRD al candidato a la Ciudad de México, eso está visto desde hace más de un año, así lo dije, pero hubo quien señaló que no había pruebas de ello, y ahí están las pruebas.



El declive del PRD

Como ex perredista, ¿qué siente cuando ve que la bancada de 22 senadores que coordinó, hoy se queda con ocho?

—Esto habla de una crisis, es el producto de una crisis. Los senadores que dejamos al grupo del PRD tuvimos razones políticas, ideológicas, para poder tomar esta decisión. Tuvimos claro que en el panorama 2018 solamente hay dos alternativas: una era el candidato del sistema, el del PRI o el PAN, y otro el candidato Andrés Manuel López Obrador. El papel que el PRD estaba jugando, determinado por los jefes políticos de las corrientes, era impedir que López Obrador ganara la Presidencia. El PRD dejó de ser un partido de oposición real, no tiene viabilidad para alcanzar el poder, no quiere y ni busca la ruta para hacerlo, por eso tomamos esta decisión.

“El que va a encabezar el frente [Ciudadano por México] no será un perredista, ni un hombre de izquierda, será un panista conservador y de derecha”

¿El PRD está herido de muerte?

—El PRD tendrá un proceso de achicamiento, de disminución, porque en el escenario de que el PRD decida competir solo, podría poner en riesgo hasta su registro, por eso va en coalición, para salvar el registro queriendo tener una representación prestada de un frente electoral, pero la sociedad tiene claro de lo que se trata: es un frente para alcanzar el poder, no es un frente para transformar el país. ¿Cuál es el proyecto de gobierno que ellos proponen, el del PAN o el del PRD? Porque el que va a encabezar el frente no será un perredista, ni un hombre de izquierda, será un panista conservador y de derecha.

En ese contexto, ¿cuál es el papel que debe jugar Morena?

—Morena debe seguir una ruta de instalación social en el pueblo de México, López Obrador tiene que mantener una posición muy clara frente a la sociedad, hasta un libro tiene ya sobre su propuesta programática de gobierno, de qué hacer cuando alcance el poder. Realmente él ha sido objeto de una crítica y persecución política enorme, pero creo que la sociedad tiene claro que no es un peligro para México y sí tiene propuesta política.

¿Están echando las campanas al vuelo?, Morena tiene rasgos de descomposición como Eva Cadena?

—Nadie ha dicho que la candidatura a la Presidencia de la República esté asegurada para López Obrador, pero hasta ahorita es el más posicionado de todos. Cuando lleguemos a 35 puntos de aceptación, de preferencia del voto, vamos a tener condiciones ya para asegurar la Presidencia, hoy tenemos que seguir trabajando. Eva Cadena no es un asunto de descomposición de Morena, Cadena fue una infiltrada del propio gobierno en Morena, es una mujer vividora que pronto fue descubierta, [que] sirvió para querer manchar a López Obrador, pero que no alcanzó para poder afectar.

¿Pero incluso Ricardo Monreal está amagando que se va?

—Lamento mucho que [Ricardo Monreal] esté en la ruta de su separación, si él se va, siendo un hombre con tanta experiencia y trayectoria política, sería un error de él, y más si se vuelve útil para la estrategia de otros partidos y del sistema para impedir que López Obrador gane la Presidencia.

¿La nomenklatura de Morena no le pesará a futuro?

—Como todos los partidos, Morena tiene que caminar hacia una mayor institucionalidad, creo que los procedimientos en cada partido tienen que ser tan claros como que se acepten los resultados cuando se trata de procedimientos electivos internos.

Usted, ¿por qué decidió bajarse de la contienda para ser gobernador en Morena?

—Yo sigo pensando en ser candidato a gobernador por Morena en Puebla, me sigo viendo como candidato, me veo ganando cualquier encuesta, nadie de los que participan como aspirantes de Morena me ganaría una encuesta, pero con mi anuncio, quise facilitar la elección de quien sea el candidato de Morena. Si la visión estratégica de la dirección de Morena es proponer un perfil absolutamente ciudadano, en eso no encajo, no por no ser cercano a la gente, pero soy un político profesional. Mi formación proviene de mi participación en partidos políticos, pero todavía me veo en posibilidad de encabezar la candidatura de Morena a la gubernatura de Puebla.

¿Por qué vía? ¿De qué depende?

—La única vía es que Morena me haga su candidato. Yo estoy esperando la decisión final y me asumo como alguien agradecido por que se le permita aspirar y ser considerado. Acabo de llegar al movimiento, no vengo a inconformarme en procedimientos cuando acabo de llegar.




Entrevista con: Alejandro González Iñárritu

“Hay que votar por quien luche contra impunidad y corrupción”

Iñarritu Cineasta Jorge Ramos
—jorge.ramos@eluniversal.com.mx
13 Septiembre
  • Pide unidad para apoyar a los millones de jóvenes víctimas de las decisiones de Donald Trump.
  • Sobre la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, González Iñárritu espera que los representantes mexicanos “mantengan la dignidad mínima y no se dejen agarrar a toallazos”.

El frío cala hasta los huesos. Dos bancas de metal hielan el trasero. Alrededor hay 72 zapatos, de hombre, mujer, de niño. Morrales con garrafas para agua.

Es el tercer acto. Para pasar al segundo acto es necesario quitarse zapatos y calcetines. Una luz roja con una alarma da acceso al segundo acto. Son seis minutos y medio de realidad virtual en una caja enorme de casi 10 metros por lado, luces neón color naranja y un muro de valla metálica, la misma que estuvo alguna vez en Vietnam, luego en la frontera de México con Estados Unidos.

Descalzo, sobre arena, el andar es pausado. Dos hombres colocan las gafas Oculus y una mochila en la espalda. La sensación es estrujante. Los rostros de niños, mujeres, elementos de la Patrulla Fronteriza envuelven al espectador. Un perro vociferante aturde como los helicópteros y el viento, el dolor, el miedo.

¿Cómo surgió esta idea de plasmar la tragedia de esta manera?

—Surgió hace cinco años, casi; tuve la idea tal cual de poder caminar con los inmigrantes en el desierto. En ese entonces la realidad virtual estaba mucho más en gestación que ahora y pensé que era una oportunidad de exploración, pero en el camino se me cruzaron dos películas y cinco años más tarde, con la tecnología más avanzada, empecé a explorar y a aprender. Lo hacía con la idea de poder subordinar esa tecnología a la exploración, a explorar la condición humana de una comunidad con la que he estado cerca desde Babel y más tarde en Biutiful. Como inmigrante también en Los Ángeles, y cerca de tanta comunidad de inmigrantes que se sienten huérfanos, pues es algo que tengo yo muy cerca.

“Es un acto absolutamente racista, no se puede ver de otra forma (lo que hace Trump). Es la fórmula de fascismo: quitarle los derechos a una minoría”

¿Cuál ha sido la mayor experiencia al haber contactado a estos personajes?

—Fue hermosísima. Primero los entrevisté una hora y media a cada uno de ellos, a decenas. Me confiaron sus historias, su proyecto, hicimos una especie de taller de teatro para poder capturar sus experiencias, representarlas ellos mismos, hacer una coreografía, un guión de multinarrativa. Traté de ver cómo lo hacíamos; fuimos al desierto y capturamos todas y cada una de las realidades con El Chivo Emmanuel Lubezky. Filmamos, aprendimos de la realidad y luego lo capturamos digitalmente.

Durante todo este tiempo con ellos fue una relación muy bonita, de mucha confianza mutua, para ellos muy catártica emocionalmente, de volver a vivir. Compartirlo con el público es dar una cara pública a algo que ha sido siempre una especie de comunidad invisible. Virtualmente los hago presentes cuando en la realidad están invisibles.

¿Qué le diría a la gente que va a ver este trabajo y siente hasta las palpitaciones?

—Cada quien lo recibirá distinto. La verdad tiene mucho que ver con tu identidad, con quién te identificas, y lo puedes vivir desde tantos puntos de vista, desde el policía, el niño, el guatemalteco o el mexicano.

Esto es un experimento que combina teatro con la escenografía, periodismo, documental, cine y animación digital. Hay algo de docu-ficción, es decir, hay ficción. Escribí un guión como si todos hubieran viajado al mismo tiempo, basado en las experiencias reales que ellos vivieron. Es un espacio narrativo para crear algo congruente y que en seis minutos y medio existieran.

Impacta desde la entrada, el cuarto frío, las sillas de metal, los 72 zapatos usados por migrantes. ¿Cuál era la intención de percibir ese frío, despojarse del calzado y luego vivir la experiencia?

—Había cartas, cepillos de dientes y los zapatos, que me impactaron mucho. Yo quería que la gente viviera y sintiera lo que es este cuarto frío, las hieleras, como les llaman, y es donde los ponen. Invertí nada más la narrativa: el tercer acto lo puse en el primero para que sintieras una vulnerabilidad y sintieras el frío de los que están ahí por semanas…

Y la alarma…

—Sí…

Niños…

—Niños… Quise combinar una fuerza física, sensorial y virtual…

Lo que son las cosas, cinco años de gestar este trabajo y la gente lo va a conocer en un momento, en una coyuntura en la que, no sé si sea la peor, pero una en la que el presidente de Estados Unidos Donald Trump nos trae a puro toallazo, ¿cómo lo contextualiza?

—Es una situación dramática, sobre todo una situación para los indocumentados en los Estados Unidos a los que ha convertido en una comunidad tan vulnerable, la ha convertido en un enemigo de la sociedad estadounidense, poniéndolos en riesgo.

Una sociedad que está apátrida, que no tiene nación, es una sociedad que ha escapado de un país que no les ha dado las oportunidades que necesitábamos, de estudio, seguridad, trabajo, que han emigrado de los países centroamericanos y han sido utilizados.

“(En las elecciones de 2018) yo pensaría como ciudadano votar por quien tenga la posibilidad real de hacer un cambio en las dos situaciones más graves: la corrupción brutal e impunidad”

Son el segundo ingreso, hay un déficit de nuestro país hacia ellos y hay un déficit del gobierno de Estados Unidos porque también se ha beneficiado de ellos y de su aportación económica y cultural inmensa.

Ahora no tienen identidad, no tienen dignidad, y sin ninguna justificación, porque los están acusando de un delito que ellos no cometieron. Ha llegado a tal grado que hasta los que estaban legalmente ahora son también ilegales en un acto absolutamente racista, no se puede ver de otra forma. Es la fórmula del fascismo: quitarle los derechos a una minoría. Y eso pone en gran riesgo a estas personas.

Como me dices, cinco años después de que yo planeé esto es una coyuntura que no planeé, pero que espero que acerque al tema a mucha gente que está sobreexpuesta a las noticias, pero que ya intelectualizamos. Espero que la gente sienta, comprenda, para darles su apoyo.

¿Cuál es el mensaje para los migrantes y para los mexicanos que pueden ver este trabajo?

—Ahorita, si no nos unimos para poder apoyar a estos millones de jóvenes, que además son maravillosos, que han hecho las cosas bien, que no tienen ninguna culpa de esta desgracia y que están por quedarse sin nada, el borrarles su vida, hacerlos invisibles, como dice la obra, ¿qué es lo que podemos hacer? Hace un año con la Universidad de Monterrey iniciamos el programa Reconocer —www.reconocer.org— para becas. Espero que la gente se una y apoye no sólo esta causa y espero que el gobierno no negocie tanto el Tratado de Libre Comercio sino la dignidad humana de nuestros compatriotas, que creo que eso va primero, antes que cualquier beneficio económico.

Justamente estamos en otra coyuntura, ¿qué esperaría de esta negociación del TLCAN?

—Desconozco tantos términos que no me atrevería a hablar, sería irresponsable de mi parte. Lo que sí sé es que ojalá mantengan la dignidad mínima y, como dices tú, no se dejen agarrar a toallazos.

Creo que tenemos muchos mecanismos para poder también negociar, pero desconozco tantos temas técnicos que no podría dar una opinión objetiva. Lo que te digo es que antes de la negociación del Tratado de Libre Comercio debería anteponerse como prioridad el poder dar seguridad y dignidad a las personas que están a punto de perderlo todo. Eso es más importante, ojalá se ocuparan más en ese tiempo.

En 2018 vamos a vivir un año muy movido en términos políticos: se elegirá presidente de la República, más de 3 mil cargos, ¿qué piensa Alejandro González Iñárritu sobre los comicios de 2018?

—La verdad es que sería irresponsable hablar con especificidad porque me falta mucha información, datos, posibilidades, pero creo que lo más importante es terminar con la sistemática corrupción y la impunidad, que es evidentemente consecuencia de eso, una se alimenta de la otra. Mientras no acabemos con eso no hay posible solución y estamos yendo hacia el hoyo más oscuro. Lo único que yo pensaría como ciudadano es votar por quienes tengan la posibilidad real de alguna forma hacer un cambio respecto de esas dos situaciones, que son las más graves de todo el país: corrupción sistemática a nivel brutal, como nunca antes visto, y una impunidad casi inaceptable en un país que tiene Estado de derecho. Sin eso no tenemos una nación y ahí es donde debemos estar muy sensibles a votar por quienes realmente pueden hacer ese cambio.

¿Quiénes son? Vamos a ver.

¿Qué le parece la política en México?

—Creo que lo que sé y pienso de política lo digo en esta pieza. Para eso hago yo las cosas porque me parece que reducir a la política las cosas las reduce y las degrada, porque la política se ha convertido en una ideología, pasional, sin la posibilidad de entendimiento y comprensión profunda de las cosas, para beneficio propio, votos..., entonces, si hablo de política, denigro. Esta obra es una instalación humanista, artística que penetrará en la complejidad humana. Las consecuencias políticas de cada quien las respeto y lo que yo pienso lo impregno, pero una opinión política puede desvirtuar.

Es González Iñárritu el de Amores perros, Biutiful, Babel... El que empezó en la radio en los años 80, egresado de la Ibero, piensa así: “El sistema que estamos viviendo, capitalista neoliberal, es el fracaso más grande, porque está poniendo como prioridad y subordinando todo, inclusive las vidas humanas, la humanidad y el planeta entero, o sea, la utilidad antes que cualquier costo. Si el planeta fuera un banco ya lo hubiéramos rescatado”.

Por eso, González Iñárritu espera que la gente se dé el tiempo de sumergirse en Carne y arena.




Entrevista con: Lorenzo Córdova Vianello

"Los presidenciables tienen que respetar las reglas para 2018"

Lorenzo Córdova Consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE) Carina García
—politica@eluniversal.com.mx
08 Agosto
  • “Probable, que candidatos transgredan la ley en 2018”.
  • Asegura que contendientes usarán todas las armas en comicios ríspidos.
  • Habrá consecuencias si organismos locales no hacen lo que deben, dice.

Hoy, al arranque del Proceso Electoral Federal 2018, el “más grande de la historia del país”, el consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova Vianello, demanda a quienes buscan la candidatura presidencial respetar las reglas del juego que ya están establecidas.

El día después de las elecciones del 1 de julio de 2018, advierte, nadie podrá gobernar solo, y quien gane requerirá de la legitimidad que da un proceso democrático.

Por eso el INE ofrece arbitraje adecuado y blindaje, para que el voto pueda ser libre y secreto y las elecciones, legítimas, dice Córdova en entrevista con EL UNIVERSAL, en la que reconoce que habrá contiendas ríspidas e incluso por encima de la ley, además de actores dispuestos a descalificar el proceso y no reconocer resultados.

Durante los próximos 297 días no habrá descanso para el INE pues deberá organizar, por primera vez, procesos simultáneos para renovar Presidente de la República, las dos Cámaras del Congreso de la Unión, y coordinarse con los Organismos Públicos Locales (OPL) de 30 estados, pues nueve elegirán gobernador y el resto autoridades municipales y poderes legislativos locales.

Vienen contiendas ríspidas ¿Qué llamado hace a los actores políticos en la víspera de que arranque este proceso, tomando en cuenta el comportamiento que han tenido en el pasado?

Los jugadores van a hacer todo lo que puedan dentro del marco de la ley y eventualmente transgrediendo la ley...

—Esta será la elección con la mayor movilización de ciudadanos de la historia. Vamos a visitar a 11.5 millones de ellos en sus casas y a capacitar a 1.4 millones para que instalen las casillas, y esto puede darse sólo si construimos autoridades, partidos y candidatos, una base de confianza en la elección.

Por eso tenemos que actuar con responsabilidad todos. En este contexto, en el que los actores políticos recurrentemente traspasan la línea, es importantísimo haber determinado las reglas del juego y que la autoridad electoral y la sociedad exijan su cumplimiento.

Es vital el llamado a los actores, porque quien gane la Presidencia, quien sea, seguramente gobernará con un Congreso plural, pues se definirá la distribución del poder político, no su acaparamiento. Así que un partido y candidato o candidata ganará la contienda presidencial, pero eso no determina que hay ganadores ni absolutos, ni eternos.

Se van a venir contiendas ríspidas, seguro, seguro. Los jugadores van a hacer todo lo que puedan dentro del marco de la ley y eventualmente transgrediendo la ley, ha ocurrido, es probable que ocurra, para eso está el árbitro electoral.

Por eso, garantizar que la elección llegue a buen puerto implica la vigilancia de la sociedad y que los actores enfrenten la elección con la rispidez que sea necesaria, pero con respeto a la ley.

¿Que reconozcan que van a necesitar de los perdedores?

—En una democracia no hay ni ganadores ni perderdores absolutos y por eso el tono de la contienda debe marcar las diferencias, pero reconocer que el día después de la elección comienza el verdadero desafío: enfrentar los problemas y resolverlos y eso no lo va a poder hacer nunca, ni siquiera el ganador solo.

Por eso el INE trabaja para 2018 y para que la sociedad mexicana tenga un aliento después de ese año.

¿Hay preocupación porque los partidos tengan representantes en más de 90% de las casillas y, sin embargo, terminan desconociendo los resultados? Eso podría repetirse ahora.

—Por eso hay que insistir en lo básico, los Capacitadores-Asistentes Electorales (Caes) son ciudadanos seleccionados mediante un concurso, no pueden representar a partidos y éstos los pueden objetar.

La autoridad hace las reglas, arbitra la contienda y desarrolla los procedimientos de ley, pero son los ciudadanos de a pie los verdaderos autores de la elección.

Esos Caes son quienes capacitan de forma apartidista a los funcionarios de casilla y éstos resultan de un sorteo de entre los 89.5 millones de mexicanos en Lista Nominal, todo vigilado por los partidos. Esos son los ciudadanos que son capacitados como funcionarios de casilla y los que cuentan los votos.

Por eso pretender que hay un fraude en las casillas significa desconocer que quien hace la elección son ciudadanos, no la autoridad electoral.

La autoridad hace las reglas, arbitra la contienda y desarrolla los procedimientos de ley, pero son los ciudadanos de a pie los verdaderos autores de la elección.

Una parte de la sociedad ve a las autoridades electorales como cooptadas, que el Ejecutivo, los gobernadores o el gobierno en turno los mandan o presionan, ¿Qué les responde?

—No pedimos cheques en blanco, no decimos confíen en nosotros; confíen en sus vecinos, porque son ellos los receptores y garantes del respeto al voto.

Esta elección tiene que ser la más auditada; necesitamos que la sociedad revise el trabajo del INE, de los Organismos Públicos Locales (OPL); el del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y de los tribunales locales.

Por eso, la convocatoria no solamente es a que los jugadores respeten las reglas de juego sino también a que los ciudadanos vigilen, ese es el mejor blindaje.

No podemos pedir que confíen en un contexto de tanta desconfianza, esa confianza se va a ganar día a día, pero requiere exigencia desde la sociedad.

¿Qué orientación dará a los OPL? Ha dicho que este año la prioridad del INE es la elección federal y no podrán prestar la ayuda que han dado en el pasado… —No estarán solos, porque el acompañamiento y la coordinación son vitales para que las elecciones se lleven a cabo.

No es que el INE se vaya a ocupar sólo de las elecciones federales y los OPL de las locales. El INE no declinará en su responsabilidad de coadyuvar en la organización de procesos estatales como la selección, capacitación e integración de las casillas únicas donde se van a recibir ambas elecciones, pero ha emitido normas estandarizadas y homogéneas. Cada órgano electoral tiene una responsabilidad constitucional que debe asumir a plenitud.

Así que el instituto no se va a desentender, ha definido lo que tienen que hacer los OPL, los acompañará, supervisará y, después de la elección, si no hicieron lo que debían, habrá consecuencias.

No vamos a poner en riesgo las elecciones federales y lo que sí son responsabilidades exclusivas del INE, por suplantar a los OPL.

¿Qué cambio habrá tras las elecciones en el Estado de México y Coahuila, en las que hubo fallas en varios sistemas, el de Registro de Representantes de partido, retrasos en Programas de Resultados Electorales Preliminares (PREP), en los mecanismos de recolección de paquetes electorales, ¿Qué harán para que no se repita?

—Cada elección es una prueba de las normas, de la actuación de las autoridades, deja enseñanzas y permite identificar lo que funciona bien y lo que no.

Así hemos identificado fuentes de problemas y, frente a la omisión legislativa, decidimos criterios para dar mayor certeza en el proceso. Algunos los confirmó el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, otros no y el tribunal ha señalado lo que toca resolver a otros, como pasó con las reglas de cancha pareja.

Lorenzo Córdova confía en que la contundencia con la que se van a organizar las elecciones acote los márgenes para que algunos actores no acepten las derrotas.

Ojalá el Congreso cumpla en lo que ha sido omiso, para dar certeza a los actores políticos y a las autoridades electorales. En el INE hemos hecho nuestro trabajo, precisamente porque hemos escuchado críticas y señalamientos y haremos lo que tenemos que hacer para evitar que se repitan.

Hemos prohibido el uso de tarjetas personalizadas que prometen un beneficio futuro a cambio de un resultado electoral, y ante mecanismos del PREP que no funcionaron adecuadamente o de forma atípica, se emitieron reglas.

Eso tiene que corregirse, porque en 2018 la apuesta es muy alta y lo vemos como una oportunidad invaluable para recuperar con nuestro trabajo la confianza en torno a la autoridad electoral, porque tiene una consecuencia natural en confianza en los resultados y por lo tanto en la legitimidad de los gobiernos que van a ser electos.

Hay analistas que ya perfilan que habrá desconocimiento de resultados, que la legitimidad está en duda desde ahora según han anticipado los actores políticos.

—Yo no anticiparía. Todos los actores pasan también por este proceso de replantearse cómo han actuado y yo confío en que la contundencia con la que se van a organizar las elecciones, la claridad con la que los ciudadanos van a emitir su voto, acote los márgenes de irresponsabilidad de no reconocer, de no aceptar las derrotas en donde las ha habido.