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México Electoral

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El 1 de julio de 2018 más de 85 millones de mexicanos tendrán la oportunidad de emitir su voto. En 2006, los resultados dejaron a un país dividido. En 2012 fue el regreso de una fuerza política. ¿Qué muestran los datos electorales? ¿Qué estados seguirán siendo fieles al mismo partido? ¿En dónde han perdido fuerza?

Publicación
11 / 03 / 2018

Mapa 2006 - 2012

Así se pintó el país en ambas elecciones a nivel distrital. Un análisis de los cambios en las preferencias electorales y qué se puede esperar para las de este año.

1 de julio de 2018

Celebraremos las elecciones.

1

Presidente de la República

Además de 128 Senadores
y 500 Diputados

8 Gobernadores

Chiapas, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Puebla, Tabasco, Veracruz y Yucatán.

Los cambios en el mapa electoral

El 01 de julio de 2018 se compite por el cargo político más importante de México: la presidencia. Este año, el rompimiento del país podría ser parecido al de 2006, elección en la que el territorio mexicano se partió a la mitad. En esa contienda solo resaltaron dos partidos políticos.

Daniela Guazo y Diana Higareda


Para esta elección hay tres fuerzas principales que se están peleando cada uno de los 88 millones de votos. Dos de ellas apuntan a ser las que tengan mayor presencia en las boletas, según las últimas encuestas.Javier Marquez

“Hasta el momento el tamaño de la muestra no es suficiente para señalar a un ganador, pero en el mapa domina Morena compitiendo directamente contra el Frente, mientras que el PRI pierde un poco de fuerza en algunas regiones del país”, explica Javier Márquez, politólogo y consultor de la casa encuestadora Buendía y Laredo.

A pesar de esto, Morena, partido representado por Andrés Manuel López Obrador, tiene una desventaja: es el único partido que no tiene la suficiente estructura política y territorial en ninguno estado del país. El PRI tiene el gobierno de 14 entidades; el PVEM de una; el PAN en alianza con el PRD logró gobernar tres; el partido blanquiazul tiene el mando en nueve y el PRD en tres. “El problema que está teniendo Morena es tener representantes en todas las casillas del país. Eso implica una falta de infraestructura en tierra comparada con el PRI, que está muy consolidado en el ámbito rural”, afirma Márquez.

Un análisis de los resultados electorales a nivel distrital hecho por la Unidad de Datos de El Universal, busca mostrar la forma en la que se distribuyeron los votos de más de 80 millones de mexicanos en las últimas dos elecciones presidenciales, de acuerdo con los datos publicados por el Instituto Nacional Electoral (INE). Así como identificar las zonas en las que cada una de las principales fuerzas políticas perdió a más electores o logró sostener popularidad entre los ciudadanos.

En 2006 fue de las elecciones más reñidas. El entonces candidato Felipe Calderón ganó con 36.15% de los votos. Apenas .56% por encima de su principal contrincante, Andrés Manuel López Obrador, quien entonces representaba al PRD. De los 300 distritos electorales que conforman México, el partido blanquiazul se quedó con el 50%, es decir que en 151 fue la fuerza que ocupó el primer lugar. Mientras que el PRD obtuvo 139: la otra mitad. Una primera imagen de la elección muestra un territorio dividido en dos fuerzas políticas: la parte del norte decidió ir con Calderón y el sureste eligió al López Obrador. El PRI quedó difuminado en ese periodo electoral. Su rendimiento fue tan bajo que apenas se posicionó como el primero en 10 de los 300 distritos. Pero en 2012, los votantes redistribuyeron el poder y modificaron la geografía que se impuso seis años atrás.

La crisis de inseguridad que se desató desde el 2009 le pasó la factura al PAN en la contienda electoral de 2012. De los 151 distritos con los que contaba, únicamente se quedó con 42. La mayor parte de la zona norte que seis años antes le dio su voto, decidió elegir al PRI. Guanajuato, entidad considerada como su bastión, también lo perdieron ese año. En seis de los 32 estados, el voto por el PAN bajó, en promedio, 20%.


El panorama de AMLO

Andrés Manuel López Obrador

El 1 de julio de 2018 será la tercera ocasión que Andrés Manuel López Obrador compita por la presidencia de México. Esta vez lo hará representando al partido de Morena. En 2006 fue la primera vez que contendió y también fue el año que obtuvo los mejores resultados: 14.7 millones de votantes lo eligieron. Tan solo 243 mil 934 menos que Felipe Calderón.

En 139 de los 300 distritos del país, los votantes eligieron al entonces candidato del PRD. Pero eso no fue suficiente. Ese año, el norte de México fue la zona en la que Andrés Manuel consiguió un menor apoyo. Nuevo León, Tamaulipas, Sinaloa, Sonora y Chihuahua fueron algunos de los puntos en donde la votación se inclinó totalmente hacia el partido blanquiazul.

Seis años después, en las elecciones de 2012, la situación empeoró. No solo no terminó de conseguir el voto del norte. De los 139 distritos que consiguió en 2006, únicamente se quedó con 89. Además, su fuerza en algunas zonas del sureste del país se vio mermada por el PRI. En estados como Michoacán, AMLO perdió 11% de los votos que tenía en 2006. Lo mismo ocurrió en Chiapas.

Este año, Andrés Manuel busca sostener la base de votantes que tiene en la capital, sitio en el que durante las últimas dos elecciones consiguió el 95% de los distritos electorales. El norte de México es el otro objetivo del candidato de Morena. Sus giras de precampaña las enfocó en Nuevo León, Zacatecas, Tamaulipas, Durango, Sinaloa y Sonora. En cuatro de estos seis estados su porcentaje de aceptación se vio mermado de 2006 a 2012, de acuerdo con los datos analizados por la Unidad de Datos de El Universal.

“Esta ocasión AMLO está empezando a tener niveles de intención de voto en el norte superiores a los que históricamente tuvo en elecciones pasadas. Uno de los factores que están cambiando las preferencias electorales es el desgaste natural que tiene el PRI en el país”, asegura Javier Márquez, politólogo y miembro de la casa encuestadora Buendía y Laredo.


La mayor pérdida

Partido Acción Nacional

A pesar de que en 2006 los resultados de la elección presidencial favorecieron al PAN, la diferencia porcentual con el PRD fue de menos de un punto. El blanquiazul se quedó como fuerza dominante en 16 de los 32 estados del país. Pero en 2012 la geografía electoral se modificó. De los 15 millones de votos que obtuvieron en 2006, los nuevos resultados los dejaron con solo 12.7 millones de electores. Y de los 16 estados en donde predominaba, únicamente cuatro se volvieron a pintar de azul.

La zona del norte fue en donde se sintió más el castigo hacia el gobierno de Felipe Calderón. El porcentaje de voto para el PAN bajó, en promedio, 20% en Chihuahua, Baja California, Sonora y Guanajuato, considerado como uno de sus eslabones más fuertes. En otros puntos como Nuevo León, sus votos disminuyeron 10%. Únicamente en Tabasco y Oaxaca son las dos entidades en las que el partido reportó resultados positivos para las elecciones de 2012.

Para las elecciones de 2018, el PAN decidió conformar una alianza con el PRD y Movimiento Ciudadano (MC). Pero esto no le asegura ningún triunfo “Le falta consolidar el voto que tienen del PRD y MC para realmente hacer una diferencia, porque ahorita su preferencia está entre el 30 y 35%. Especialmente se tienen que asegurar del voto del PRD, porque los votantes de este partido se fueron con Andrés Manuel”, afirma Márquez.


Su mayor fuerza: las zonas rurales

En la elección presidencial de 2006 el PRI se desvaneció. Apenas 9.3 millones de votantes los eligieron. En Quintana Roo, Nayarit y Chiapas fueron los tres estados en los que reportó sus mejores cifras: 33% de los distritos los eligieron.

Para el siguiente proceso electoral para la presidencia las cifras cambiaron drásticamente. El PRI, con Enrique Peña Nieto como candidato, consiguió 19.2 millones de voto, ganó en 169 distritos y se colocó en primer lugar en 20 entidades del país. Zacatecas, Estado de México, Baja California Sur y Michoacán fueron los estados en donde creció más en comparación de 2006: 25% más votos que en ese año.

El Estado de México es uno de los sitios clave. Mientras que en 2006 apenas ganaron el 19% de los votantes, en 2012 esta cifra subió al 43%. Es decir que casi la mitad de los habitantes de ese sitio votaron por el PRI. El PRD fue el partido que se vio más afectado con esta victoria, pues toda la parte rural se la quedó Enrique Peña Nieto.

Enrique Peña Nieto En este 2018 se espera que su mayor fuerza justamente venga de esas zonas de México, pero “la pregunta de fondo es si con esa base territorial logrará empajarse en las preferencias electorales”, asegura Márquez.