| Delegación Benito Juárez destruye árbol
Leoncio Rosales Pasapera
29-03-2012 alebrijezradikal@hotmail.com
Vivo en la calle de Fresas en la colonia Del Valle y todos los días al levantarme por la mañana y abrir mi ventana podía disfrutar la vista de un pino de quince o veinte metros de altura, frondoso, con sus pajaritos cantando, repleto de vida, maravilloso. Un árbol que hace más de veinte años que llegué a vivir aquí ya era un árbol grande, le habrá llevado crecer 40 o 50 años, estoy seguro.
Sin embargo, con hachas y motosierras, el pasado domingo 25, ese árbol hermoso fue destruido en menos de 30 minutos.
Un vecino en complicidad con nueve o diez trabajadores de la Delegación Benito Juárez se encargaron de reducirlo a pedazos. Sucede que hace dos o tres semanas pasaron los camiones que cortan las ramas de los árboles para que no dañen los cables de luz, como a muchos otros árboles al pino le cortaron algunas ramas.
El vecino que vive frente al pino que les cuento, un señor Rodrigo de un local llamado "Antojitos Rigo", ya había tratado de cortar este mismo árbol hace algunos años, pero los vecinos se lo impidieron y cada tanto lo mutilaba, pero sin hacerle algún daño grave. Esta vez lo logro, destruyó al árbol.
Supongo que cuando pasaron los trabajadores que cortan los árboles, este señor Rodrigo los soborno para que lo derribaran, pero los trabajadores sabedores de que en ese momento, entre semana, los vecinos y la misma gente que por aquí pasa todos los días no se los iba a permitir lo pospusieron para el fin de semana. Esto lo supongo.
Lo que sé de cierto es que el señor Rigoberto de "Antojitos Rigo" apartó con llantas y cubetas desde el sábado los lugares de estacionamiento que están debajo del árbol impidiendo que cualquier auto pudiera estacionarse.
Al día siguiente, el domingo por la mañana vi llegar un camión blanco de la Delegación Benito Juárez, rotulado con el logotipo del Gobierno del DF, placas 54-85-CF, del cual se bajaron los nueve o diez trabajadores con hachas y motosierras, no le di mucha importancia, imaginé que le quitarían algunas ramas olvidadas y se irían en un rato, así que seguí con mis cosas y me metí a bañar, cuando salí a los poco más de veinte minutos y me asomé por la ventana, el árbol estaba siendo masacrado (adjunto las fotos de antes, durante y después).
Bajé las escaleras y les reclamé que no podían tirar ese árbol, que no lo podían destruir, me contestaron que no me metiera en lo que no me importaba y sonrientes me mentaron la madre, yo enojado les regresé la mentada, estaba muy indignado, ese enorme y maravilloso pino ya casi no estaba.
Se me ocurrió sacar mi celular y comencé a tomar fotografías, en ese mismo momento dejaron de masacrar al pobre árbol, recogieron las ramas rotas, las hojas, los palos y se fueron. Después, el señor Rigoberto de "Antojitos Rigo" terminó diligentemente de recoger los restos que por las prisas dejaron los trabajadores de la Delegación Benito Juárez.
¿Por qué destruir un ser vivo que nos da vida? ¿Por qué destruir algo tan bonito como un árbol? Estoy seguro que cualquiera que al pasar veía ese pino hermoso, aún sin darse cuenta, se sentía un poco mejor. Para mí ese árbol era una alegría.
Sin embargo, por alguna oscura razón, al señor Rigoberto de "Antojitos Rigo" en complicidad con trabajadores de la Delegación Benito Juárez, les pareció que había que destruirlo y aprovechando que los domingos la colonia esta vacía de gente, lo destruyeron.
Ganó la estupidez y perdimos todos.
Leoncio Rosales Pasapera
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