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Cartas a EL UNIVERSAL

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El Secuestro de Todo Un Pueblo 
  Jose
  02-07-2010        carrj32@live.com
El Secuestro De Todo Un Pueblo Desde hace algún tiempo todos los países del mundo han estado atravesando por un período de crisis y de incertidumbre que poco a poco se ha ido superando,aunque no en su totalidad,y Puerto Rico no ha sido la excepción a la regla.En adición a los problemas que ha traído la crisis económica y los problemas sociales,el Puerto Rico de hoy,ha tenido que lidiar con una extraordinaria falta de liderato y con una intolerancia de carácter gigantesca por parte del gobierno de turno,un gobierno de extrema derecha,una dictadura de extrema derecha,que no se ha cansado de tratar como enemigos del estado a todos aquellos ciudadanos que no han estado de acuerdo con sus políticas dictatoriales.El puertorriqueño de hoy ha tenido que acostumbrarse a la idea de levantarse todas la mañanas con imágenes desgarradoras que presentan a ciudadanos macaneados y a miembros de las fuerzas de seguridad del país que,desafiantes,con armas de fuego y con garrotes en mano,tratan de intimidar y someter al pueblo al yugo del silencio.Imágenes de ciudadanos con rostros manchados por su propia sangre por el simple hecho de haber levantado su voz encontra del gobierno,imágenes de universitarios declarados en huelga,de padres que en defensa de sus hijos han tenido que enfrentarse a la fuerza policial del país y hasta recurrir a los tribunales para hacer valer sus derechos,imágenes de artistas en medio de conciertos de protesta contra el gobierno de turno.Y todo esto se ha debido a la ineptitud del gobierno de turno que claramente,como se puede ver ahora,nunca se imaginó que resultaría vencedor en las últimas elecciones y no preparó un plan de gobierno efectivo y ahora,a última hora,ha tenido que echar mano a la improvisación.Parece irónico que este mismo partido de gobierno que hoy se limpia el fundillo con los derechos de los ciudadanos,que legisla a puertas cerradas para el beneficio de unos pocos y para maldición de las masas populares,que ve con buenos ojos y hasta celebra los atropellos cometidos por las fuerzas de seguridad encontra de los ciudadanos del país,que se ha dado el lujo de faltarle el respeto a nuestros hermanos latinoamericanos al tildarlos de ser repúblicas bananeras y países tercer mundistas y que históricamente ha sido uno de los más corruptos en la historia política de Puerto Rico,sea el defensor de la anexión de Puerto Rico a los Estados Unidos.No me cabe la menor duda de que los fundadores del partido de gobierno tienen que estar revolviéndose en la tumba.Esta situación por la cual atraviesa Puerto Rico debe de resultar sumamente preocupante y más que preocupante debe de resultar aterradora no tan sólo para la sociedad puertorriqueña sino también preocupante para todos los países caribeños de la región,para todos los países latinoamericanos,para Estados Unidos y para todos aquellos países amantes de una democracia y una libertad verdadera.¡Parece mentira que en pleno siglo veintiuno Puerto Rico no pueda expresarse libremente contra las políticas del gobierno de turno! ¡Parece mentira que en pleno siglo veintiuno protestar en las calles de mi tierra,Puerto Rico,contra las políticas de un gobierno represivo sea sinónimo de ser comunista y de ser socialista! Yo tengo un mensaje para usted señor gobernador,quítese la venda de los ojos,vea la realidad y la realidad es que en las calles de Puerto Rico hay todo un pueblo ofendido y resentido por su gobierno y sus políticas.Señor gobernador por más que usted y su grupito,todos unos enanos intelectuales,quieran hacer ver que esto se trata de protestas llevadas acabo por pequeñas turbas de alborotadores las imágenes hablan por sí solas.Y deme las gracias por haberlo llamado señor gobernador,por haberlo llamado con respeto,porque definitivamente,a usted y su grupito de dictadores,los títulos le quedan demasiado de grandes. José Antonio Carrero
  

crisis del Estado y Derecho 
  ADRIAN
  02-07-2010        adrian.renteriadiaz@uninsubria.it
CRONICAS DE LA BARBARIE Adrián Rentería Díaz (Mexicano, Profesor de Filosofia del derecho. Universidad de Insubria, Como, Italia). Con frecuencia quienes detentan el poder político y además tienen la capacidad de influir sobre la opinión pública, usan ambas instancias para manipular y orientar la participación de los individuos en la vida ciudadana: todo, claro está, para obtener ventajas políticas, electorales o de otro tipo. En Italia, el actual Primer ministro, Silvio Berlusconi, ha hecho de ésto su principal arma, desde que en 1994 decidió formar su propia organización política para proponerse como candidato al gobierno. Con la increible capacidad de formar opiniones mediante la potencia “informativa” de las televisiones y de los periódicos que posee, al inicio él “cabalgó” el córcel del miedo hacia el comunismo, sentimiento muy radicado en buena parte de los italianos; obteniendo, de manera casi inverosímil, dada la serie de abjuras que los dirigentes del antiguo Partido Comunista Italiano habían hecho, y siguen haciendo –lo que sin duda ha hecho de la fuerza política en la que ha confluido todo menos que un organización inspirada en los ideales comunistas y socialistas-, un éxito rotundo. En el giro de pocos meses, en efecto, creó una formidable “armada” capaz de garantizarle el puesto de jefe del gobierno y desde ahí fortalecer e incrementar su posición como empresario y, además, para defenderse judicialmente en algunos episodios obscuros de su carrera como tal. A esa fase, nunca abandonada del todo por supuesto, su organización política y sus principales secuaces han sumado otro factor, inculcando en la población el terror hacia el diverso, hacia el extracomunitario, o sea el migrante que proviene de países no europeos, y hacia la delincuencia de la que, se dice, son representantes “privilegiados”. Ello se ha logrado, una vez más, con el uso indiscrimado de la difusión en los periódicos y en la televisión de noticias de crónica negra: robos, hurtos, accidentes en los que se ven involucrados los extranjeros no europeos, violaciones, tráfico de droga, etc. El hecho paradójico, como cualquiera puede constatar, es que, al contrario de cuanto Berlusconi y los suyos sostienen, y que les es funcional para justificar la manera con la cual administran el país, la violencia en Italia en los últimos años no solo no se ha incrementado sino que ha, y notablemente, disminuido. Eso se puede constatar con facilidad, en efecto, viajando por el país, moviéndose en las grandes ciudades (de los pequeños centros no hay nada que decir) inclusive por la noche: sin menores dificultades, con pocos riesgos, y aun usando los medios públicos de transporte. En México, pobres de nosotros, sucede lo que vemos cotidianamente en los medios masivos de comunicación: una violencia ciega, una delincuencia organizada que sube cada día el nivel de intensidad en su confrontación con las fuerzas institucionales del orden público con el consiguiente crecimiento de un sentimiento generalizado de inseguridad aun en sujetos que por su posición económica “normalmente” no deberían temer ser víctimas de la delincuencia común. Se trata pues, contrariamente de lo que sucede en Italia, de una violencia objetiva y real, ni virtual ni manipulada, y que por ello mismo genera miedo, temor, inseguridad. Una violencia que lo mismo se desata contra el rico y el potente, el particular y el hombre público, que contra el pobre carente de todo poder, tanto económico como político, en un crescendo que es evidente para todos los que no pretenden ocultar el sol con un dedo. Las razones de esta violencia, que proviene seguramente ya sea del crimen organizado que de la delincuencia “ordinaria”, o sea aquella que habitualmente se mantiene dentro de límites fisiológicos que no ponen en duda la existencia de un Estado democrático de Derecho, son de vario tipo: históricas, sociológicas, políticas y quizá de otros tipos más. Hay una razón, sin embargo, que podría constituir el motivo profundo del estado de descomposición político-social que atraviesa el país, del que la violencia es su manifestación más visible. Me refiero a una razón de naturaleza jurídica. No cabe duda, y no es necesario apelarse a las teorías más acreditadas acerca del nacimiento del Estado moderno para sostenerlo, que en los sentimientos más íntimos de las personas se encuentra firmemente radicada la idea de que las instituciones estatales están al servicio de los individuos. Aun en una sociedad como la mexicana, en la que los ciudadanos sufren históricamente de una serie interminable de vejaciones y humillaciones por parte de las instituciones, es plausible pensar que en todo individuo persiste la sensación de que la existencia del Estado se justifica en la medida en que es capaz de crear y mantener un contenido mínimo de garantías que permitan una convivencias más o menos segura y pacífica: en otras palabras, la convicción que el Estado no es una institución sobrenatural o de origen divino ni nada por el estilo, que justifica su existencia por el mero hecho de que existe. Sino que, al contrario, es una creación artificial de los hombres, que le dan vida porque prudentemente calculan que sólo una potencia superior al poder individual, que se coloque por sobre todos los individuos, garantiza una vida comunitaria al reparo del terror de sus semejantes. Lo que por desgracia vemos hoy en día en nuestro país es, a todas luces, la negación de esta justificación, de esta idea de que la vida asociada es mejor que la vida individual, de que la vida en un mundo de reglas y normas es más deseable que la vida en la anarquía en la que vale sólo la ley del más fuerte, físicamente, políticamente, económicamente. Una parte consistente de los mexicanos, en efecto, se ve obligada a vivir en condiciones tales que su existencia asemeja más a un mundo pre-jurídico, en el que rige la anarquía y donde no existen ni la ley ni los derechos más elementales, que a una sociedad civil regida por reglas y normas en la que les es posible organizar su vida sin el temor constante de ser asesinados, secuestrados, robados. La situación en la que hoy están obligados a vivir los mexicanos se podría caracterizar, quizá sin ninguna exageración, como una clara manifestación de una vida colectiva fuera de las normas míminas de la convivencia civil y pacífica. Y no se trata, hay que decirlo, de la ausencia “física” de normas y reglas, pues la Constitución federal y las Constituciones de los Estados, así como los Códigos sustanciales y procesales están formalmente vigentes. Se trata, al contrario, de una ausencia que se refleja en el viejo dicho mexicano según el cual la ley existe pero no se acata, en una sociedad en la que no acatar la ley se ha convertido en un hecho recurrente, casi “normal” en la vida pública. Y no se acata, el ordenamiento jurídico en su conjunto (naturalmente con sus excepciones) por razones históricas que tienen que ver con los viejos vicios que han poco a poco asumido el valor de una constante: la tendencia a eludir la ley, mediante el soborno, la mordida, el cohecho, con la complacencia de las instituciones públicas, las cuales en este terreno de cultivo de la ilegalidad han encontrado, y encuentran, un modus vivendi que les permite obtener consistentes ventajas materiales y de renta política. Y me refiero tanto a la mordida del agente de tránsito y al policía de la esquina, con la cual redondean un salario indecente, pero también, y sobre todo, a quienes en las esferas más altas de la administración pública utilizan el clima general de ilegalidad y de la no aplicación del Derecho no para redondear un sueldo, que no se puede comparar con el del policía de la esquina, sino para enriquecerse sin límite alguno, sin ninguna consideración de orden moral en relación a la miseria en la que se debate la mayor parte de la población. Naturalmente, para decirlo con otra frase hecha, todo por servir se acaba, y el clima de ilegalidad, del cual a la mayor parte de la población a la larga le derivan más problemas que ventajas, a fuerza de usarse se ha consumado, llevando a sus extremas consecuencias el principio que le inspira, o sea el considerar el Derecho y sus normas, las leyes de un Estado, como una indicación de carácter opcional, que se puede seguir si se desea, y no como un conjunto de obligaciones, deberes y prohibiciones que han de ser seguidos por sus destinatarios so pena de enfrentarse a la fuerza coactiva estatal. El clima general que esta idea ha generado, y de la que ahora vemos sus dramáticas consecuencias, es que todo se vale, el acto ilícito y el acto inmoral, porque las probabilidades de que el Estado intervenga con su aparato coercitivo son muy escasas –o por incapacidad o por falta de voluntad-, y porque la repetición del acto ilícito, pequeño o grande que sea, finalmente determina que de manera creciente no se le perciba como una acción contraria a la vida colectiva, de modo tal que no se le atribuye un valor moral negativo. El acto ilícito, así, está destinado a repetirse por los individuos pues si no se le considera como antisocial y no recibe el repudio moral generalizado, quienes no lo cometen tienen la sensación de ser una excepción, casi negativa, en la vida pública: los tontos, los moralistas, los que no aprovechan de las oportunidades que la vida ofrece. Si ésto es grave, y lo es, aun peor es el hecho de que el acto ilícito no solo se repite sino que se expande hacia todos los resquicios de la vida colectiva, en lo privado y en lo público, con los resultados que vemos todos los días. La responsabilidad más grande de esta creciente anomia, es decir de la carencia de reglas y normas que guien los comportamientos de los individuos, no es, como alguien podría pensar, de los ciudadanos, sino de las instituciones y de sus representantes, de una clase política incapaz de dar el ejemplo con su propia conducta; la cual, por el contrario, de la anarquía generalizada obtiene más ventajas que perjuicios, más prebendas que obligaciones. El ciudadano, en términos generales, ha sido solamente una víctima, un individuos al que se le considera más un súbdito al que se le pueden conceder servicios y prestaciones de manera discrecional, que no un ciudadano poseedor de derechos que el Estado tiene la obligación jurídica de garantizar. No sorprende, entonces, que a final de cuentas suceda lo que vemos casi a diario: una rendición de cuentas, entre una población, la mayor parte, que no tiene más que perder, que estrecha entre un aparato público incapaz de tutelarle y un poder antipolítico y antijurídico que le ofrece, aun a un precio muy caro, un puesto en la sociedad, opta por vivir del todo al margen del Derecho. Y no sorprende tampoco, como muchos observadores sostienen, que la respuesta violenta del Estado a la violencia de la delincuencia, organizada y ordinaria, no consituye una alternativa viable: violencia contra violencia no genera más que otra violencia, pues a la violación del Derecho del particular se responde con la violación del mismo por parte de las instituciones. La alternativa, más lenta y de aliento mucho más amplio pero más razonable y racional, pasa por la recuperación generalizada de la percepción de que es mejor para todos la vida dentro de los límites, a veces vagos, imprecisos y en ocasiones contrarios a nuestros sentimientos más íntimos, del Derecho y de sus reglas. Lo que incluye, hay que decirlo, también la recuperación de un sentimiento moral en la población, pues no existe ningún sistema jurídico cuya efectividad resida exclusivamente en el uso de la fuerza coactiva de la ley. Moral y Derecho, como sistemas normativos diferentes pero cercanos, y a veces indistinguibles, pueden constituir dos líneas a seguir, sobre todo por quienes son llamados a ocupar los puestos de poder público pero también por los ciudadanos, en estos duros momentos que vive el país. El riesgo, que tenemos por delante, es la ruptura del tejido social que garantiza la vida social organizada, pero que, por otra parte, puede ser el punto detonante para su disolución en la anarquía y el desorden, clima en el que todos seríamos perdedores.
  

EL NUEVO ORDEN MUNDIAL YA ES MULTIPOLAR Y CAPITALISTA 
  jose antonio
  02-07-2010        jamedina@medinaeibanezformadores.com
La propuesta americana y europea sobre el nuevo orden económico mundial tiene su origen no en un análisis histórico, sino en el cercano 2008, las subprimes y en la falta de control sobre Wall Street. La reforma financiera de Obama, choca con los privilegiados del mundo: Los Rotshchild, la empresa Goldman Sachs, demandada por fraude financiero y especializada en vender hipotecas subprimes mientras apostaba a que las mismas se desplomarían, JP Morgan Chase, Citigroup, Bank of America, Wells Fargo, y más; que nos llevó al mayor estancamiento económico y financiero conocido. Pero ni Obama, ni el G8/20 quieren liquidar el capitalismo, sólo controlar el riesgo financiero de las grandes empresas porque ponen en peligro la continuidad de la monarquía americana, ahora multipolar: China, Europa, India, Brasil, Rusia, Japón y EE.UU. La frase de Obama en Canadá no deja dudas: "Cada país establece su camino, pero todos nos movemos en la misma dirección". Es el reacomodo del capital que ahora se autoexige un mayor y mejor orden de beneficios. Lo que estamos viviendo no es una simple reforma política donde unos pagarán más y otros menos impuestos, es una tensión por la situación actual de las tradicionales oligarquías, los nuevos gobiernos y las clases sociales deprimidas. Si, por un lado, los privilegios del capital (planificar el mercado) son la clave de su fracaso; la reforma financiera de Obama con más poder a la Reserva Federal para crear comisiones que protejan al consumidor de hipotecas o tarjetas de crédito dolosas, mayor supervisión sobre las bonificaciones de los altos directivos y sus indemnizaciones al ser despedidos y; la drástica reducción del déficit en Europa; son, por otro, la alternativa de su continuidad. ¿Quién establecerá los precios de esas hipotecas, salarios e indemnizaciones? ¿Quién elegirá el panel de expertos? ¿Quién garantizará la equidad de la toma de decisiones? Un nuevo bloque de poder del nuevo orden mundial. Y ¿por qué autolimitarse tanto? porque es mejor este reordenamiento, ralentizador, que el derribo por la fuerza de todo un sistema que ya dura demasiado. Es un nuevo uso de la fuerza económica. La propuesta que Obama llevó a Canadá y seguida por los países emergentes, contrastó con la europea. Y es esta disparidad de opiniones lo que describe el nuevo escenario mundial y la nueva articulación de los mercados internos.
  

¿Es equitativa la democracia? 
  Elisur
  01-07-2010        elisur@hotmail.com
¿Es equitativa la democracia? Con frecuencia escucho que la gente condena a los ricos, a los más ricos y a los “dueños de todo” de ser siempre los causantes de la desgracia y miseria en que vivimos la gran mayoría de los mexicanos, pero, siempre me cuestiono si estos ricos de todos tipos, desde los caciques de pueblo hasta los slims y azcarragas son realmente tan abominables y los pobres mexicanos tan dignos de tanta bondad y misericordia, y es que en mi óptica de clase-mediero, de gente que tiene que salir todos los días a rifarse el físico y a veces hasta la vida ante tanta inseguridad me pregunto si los verdaderamente olvidados en este país son los más pobres o los que estamos en medio del sándwich, a propósito de que bromear sobre “hacer sándwich” se puso de moda. Y es que a los pobres que conozco les dan subsidios por todo, por tener hijos, por estar desempleados, subempleados, mal empleados o trabajar solo haciendo militancia sindical en mítines y plantones, por no haber terminado la primaria, la secundaria o la prepa, por ser drogadictos o alcohólicos, o de plano hasta por mantener apariencia provinciana… por cualquier pretexto, el Gobierno les regala DINERO, mucho DINERO. En cambio, a un clase-mediero ni siquiera le dan acceso a servicios de seguridad social si acaso se atreve a soñar en independizarse y poner su propio negocio, lo sangran hasta con el 60 o 70% de sus ingresos por cobros de impuestos municipales, estatales, federales, además que los servicios comerciales de luz y teléfono son considerablemente más caros que para un servicio familiar y ahora también hay que considerar hasta lo que cobran por “protección” las bandas de delincuentes organizados, es decir, hay que pagar impuestos por derecho de piso, de techo, de aire que se respira y de todo tipo imaginable. Además, generalmente en las agitaciones sociales graves es precisamente la clase media la mayormente afectada, si acaso decidiera dejar de pagar impuestos para programas sociales “parasitarios”, los beneficiarios de los programas sociales solo tendrían que reunirse en una marcha y arruinar el día, la semana o el semestre de una ciudad o región para volver a obtener sus “beneficios” por hartazgo o franco terror. Y como en las películas de “Robin Hood” o en la leyenda de “Chucho el Roto”, 6 o 7 de cada 10 pesos que paga en impuestos un clase-mediero se destinan a “programas sociales”, así es, todo ese dinero que le es arrancado se destina a mantener a aquellos “pobrecitos” que lo único que saben hacer es hijos y política, porque para actuar de clientelas son especialistas. Y me pregunto si en este querido país nuestro, ¿Es equitativo que un voto de un rico, un clase media y un pobre valga lo mismo siendo que la participación en el pago de impuestos es tan desigual? ¿Que no debería haber una mínima regla en función de la responsabilidad fiscal demostrada que otorgue al voto de un rico “100”, el de un clase media “10” y el de un pobre “1”? ¿Qué acaso el que paga NO manda? ¿Por qué seguir destinando recursos a programas estériles que solo sirven para mantener por generaciones a grupos acostumbrados a la vida parasitaria? Cada vez que veo mi reporte mensual de pago de impuestos me pregunto si esta democracia nuestra no se ha convertido en algo inequitativo, inequitativo para el que sí paga impuestos.
  

EVENTO INADMISIBLE TAMAULIPAS EN DUELO 
  GABRIELA
  29-06-2010        gavaru@yahoo.com
EL UNIVERSAL LOS HECHOS QUE ACAECIERON EL DÍA DE AYER EN LAS CERCANÍAS DE CIUDAD VICTORIA ACRIBILLAR AL CANDIDATO DEL PRI A LA GUBERNATURA, A SU COORDINADOR DE CAMPAÑA Y A SUS COLABORADORES ES UN HECHO INADMISIBLE QUE HA PARALIZADO A TODA LA CIUDADANÍA Y NOS HA PUESTO A TODOS EN UNA SITUACIÓN DE MERA INDEFENSIÓN E IMPOTENCIA EN LA QUE LAS RENCILLAS ENTRE ZETAS Y CÁRTELES NO TIENE FIN Y NO LES IMPORTA LLEVARSE DE ENCUENTRO A GENTE INOCENTE E INDEFENSA, AÚN CON TODA LA SEGURIDAD QUE PUEDAN TENER, NO RESPETAN NADA. SOLAMENTE PARA TRANSMITIR A NUESTROS PAISANOS MEXICANOS CAPITALINOS NUESTRA INCONFORMIDAD Y SABEMOS QUE TODO EL MUNDO ESTPA HACIENDO LO POSIBLE PARA QUE TERMINE LA VIOLENCIA EN NUESTRO MEXICO. DESAFORTUNADAMENTE TAMAULIPAS ES LA PUERTA #1 CON LOS ESTADOS UNIDOS Y POR ANGAS Ó POR MANGAS EN ÉSTA CIUDAD CAPITAL QUE SE ENCUENTRA EN DUELO VERDADERAMENTE, SE RESPIRA UN AMBIENTE DE INCERTIDUMBRE QUE JAMÁS, JAMÁS TENDRÍAMOS QUE HABER PERMITIDO ESOS EXTREMOS, DE GENTE SIN COMPASIÓN, SIN ESCRÚPULOS, SIN NADA. EL DERECHO A LA VIDA ES PROPIO DE CADA SER HUMANO. TAMAULIPAS DE LUTO. EN UNIÓN CON LAS FAMILIAS QUE HOY NO ESTÁN CON SUS SERES QUERIDOS. EL DICHO COMÚN Y MEXICANO ES " YA NO ES LO DURO SINO LO TUPIDO"
  

Gomez Mont 
  Jose
  29-06-2010        jlzuasr@yahoo.com
Por eso esta Mexico como est< super Jodido, siempre con los desgraciados omnipotentes que trabajan en el gsovierno< " y no sabes con quie te metes" frases de mariquitas que no saben defenderse, cobardes de barriada, me sali de Mexico por esto y mas, llevo a Mexico en mi corazon pero no vuelvo a la miel da , que se ha vuelto. y todo por los goviernos que siempre han governado si uno es malo el otro es peor, cuando se acabara toda esta basura?
  

elecciones 
  josefa
  29-06-2010        josefaortiz@hotmail.com
LA “DEMOCRACIA” EN MEXICO Que no le cuenten cuentos, esos que le dicen que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ganó en las pasadas elecciones del 5 de julio (2009) en México, estan haciéndole creer que el voto de los ciudadanos cuenta. El PRI nunca ha ganado ninguna elección, siempre se las ha robado con las llamadas "urnas embarazadas" ¿Porqué crée usted que el Instituto Federal Electoral (IFE) no exige limpiar las urnas delante del público, minutos antes de iniciar una contienda electoral? El PRI siempre ha detentado el poder y se puso de acuerdo con su palero de siempre, el Partido Acción Nacional (PAN) para hacernos creer que había democracia en México y que nuestro voto va a cambiar algo. El PRI está compuesto por españoles nacidos en México y heredaron el gobierno de Hernán Cortés desde 1521, por eso, han llegado al poder como Hernán Cortés, nomás a robar, a enriquecerse sin importarles la suerte del pueblo Mexicano. El PRI no ha ganado ni ganará nunca ninguna elección pero ellos son dueños de la riqueza de México y no abandonarán nunca el poder por las buenas. Ellos saben que los Gringos estan de su lado para seguir colonizándonos y matando de hambre al pueblo mexicano. Los Españoles y los Gringos estan unidos para colonizarnos y el PRI es el partido que, gane o pierda, siempre se adueñará del poder. Que no le cuenten cuentos de hadas, a nosotras las mujeres ya no nos engañan. Josefa Ortiz www.josefaortiz.hpage.com
  

A Monsi 
  Laura Elena
  27-06-2010        lemgro@gmail.com
Estimados todos. Por más que traté de registrarme en en diario, fracasé, es por eso que escribo aquí. Quería dejar unas palabras para Carlos Monsivais (i. e. sus deudos) en la sección OBITUARIOS, a una semana de sus funerales. No pude, no supe hacerlo. Gracias por su atención. LEMG. El Momento A Monsi, In Memoriam Yo vi el reloj a esa hora. Me llamaste. Al decir, hasta luego, me voy, se fueron contigo, murieron las horas de nuestros encuentros, horas eternas. Se ha convertido en sepulcro el lugar donde te vi. Corrí, y corrí. Todos llegaron. ¿Alguien notó la presencia de una bestia cargada de fatiga y de miseria montándole guardia? Era yo. Cómo no estar. Derramaste mieles sobre mi lomo en tanto yo descargaba mis iras en ti. Siempre aliviada por ti, regresaba a los tejados de donde no tarde volvía. ….. ¡Ahhh! Lo digo, sí ¿por qué ahora? No sé, pero… Yo no estaría en tu funeral Samuel. Para mí, has estado muerto aun antes de tus exequias. Tal vez escupiría tu féretro. Tengo recuerdos. Como cuando caminamos en Chapultepec y me pediste que te hablara de los grupos cuánticos; y hasta del clima hablamos. O bien aquélla ocasión en que me invitaste a escuchar tus doctas palabras en El Colegio Nacional. Pero cuando una vez te dije, no, no es así, sino así, cavé mi tumba. Eres gran profesional, no obstante, malo, es simple, te faltó ser mejor persona: Ser Persona. ¿Alguien te va a guardar de corazón? Lo dudo. A diferencia de Carlos, de quien todos abrevábamos algo, a ti sólo te has importado tú. Me aplastabas, no obstante, lamía tus botas. Llegado el momento, las carencias me obligaron a huir. Mi destino no fue distinto; ni antes de ti, lo reconozco, más bien siempre fue así. No me inconformé, tardé en hacerlo, y cuando lo hice, comencé mi reducción a podredumbre; al igual que una lombriz, no me queda sino revolcarme en el líquido amargo de la mierda destilada por mí. Ociosa me entrego al odio, para estrellarme contra mi misma. Infame muerte la mía, tedio y esterilidad. Monsi, no supe cómo, de haberlo sabido, como a mí, te hubiera amado. La Gata Lizaldiana
  

Mensaje para candidatos 2010 
  Ana Dolores
  25-06-2010        ana_azuela@hotmail.com
Regreso de viaje y veo horrorizada lo que le pasó a mi ciudad. Ha sido tapizada con caras desconocidas para mí. Y todas ellas acompañadas de un logotipo con menos credibilidad que Santa Claus o British Petroleum. Bueno, seguro ya saben a lo que me refiero, y estos tiempos son peores que los del cólera o los de la influenza, son los electorales. Una época que no deja más que sinsabores y basura impresa en las calles. Señores, en vez de estar arreglándose el poco pelo que les queda para la fotografía ¿por qué no se ponen a recoger y leer los folletos que reparten? Por cierto, lo que gastan en toda su campaña, ¿a cuántas familias alimentaría? ¿por cuánto tiempo? Idealmente, no tendría que haber propaganda. Bastaría con escuchar las propuestas de los candidatos, y escoger la mejor agenda. Simplemente eso. Y no dejarnos llevar por discursos huecos y tan reales como los pitufos. Lo único bueno de estos tiempo es la generosidad de dichos personajes (los candidatos, no los pitufos), repartiendo canastas como Caperucita Roja. Eso si, apenas les llega el Lobo del poder y vuelan como Peter Pan. Candidatos y candidatas, recuerden la situación de su pueblo, y no la suya. Esos niños que besaron probablemente no acaben la secundaria, tengan embarazos no deseados o se conviertan en funcionarios ineptos sumidos en crisis existenciales. Ayudarlos no les quita su sueldo, ni su fuero mucho menos su bella sonrisa en el espectacular de la calle. Otro punto, las promesas de campañas. Más que planes estructurados y bien pensados, escuchamos “abracadabra” o “di bi di babidi bu”. Que si más escuelas, más centros deportivos, más becas artísticas, más de todo y para todos. Para que al final, obtengamos menos recursos, empleos, ayudas y la carga moral de haber votado por ustedes. Señores, señoras, señoritas y demás, los invito a reflexionar sobre qué dicen ustedes como candidatos y qué hacen como senadores, presidentes municipales, etc. ¿Existen diferencias? ¿Todo es miel sobre hojuelas de maíz infladas? ¿Quieren ser recordados por los huecos que dejo su administración? Piénsenlo.
  

Candidaturas independientes: una necesidad 
  Gubidxa
  25-06-2010        gubidxa7@hotmail.com
“Todos los políticos son iguales”, es la expresión más común entre amplios sectores de la sociedad. Ante el descrédito de los partidos, al ciudadano de a pie solamente le ha quedado despotricar, y la consecuencia más evidente de este descontento generalizado ha sido el abstencionismo. Dicha situación, que en cualquier sistema político funcional debería encender las alarmas, parece idónea para que la incompetencia y la corrupción se perpetúen. El círculo vicioso que se ha formado a lo largo de las últimas décadas, provoca una decepción ciudadana cada vez mayor y, por consiguiente, el control casi absoluto de la actividad política por una partida de vivales. Resulta simplista tachar de indiferentes a la mayoría de quienes habitan este país, porque, si lo meditamos bien, a muchos no les ha quedado otra opción. Al vivir en una democracia partidista, y estando los partidos políticos completamente desprestigiados, ¿cómo podemos pensar que las personas decentes se afilien a uno? ¿Podría esperarse que alguien consciente se convirtiera en rehén de dirigentes que sólo pretenderían utilizarlo como máscara tras la cual ocultarse? Más que ser apático, el ciudadano no ha encontrado los canales de participación electoral que no pasen por el sistema de partidos. A los muchos individuos que buscan transformaciones sociales reales, les han dejado márgenes muy limitados, ya que las posibilidades que posee una organización no gubernamental para incidir en la vida cotidiana, son incomparables con las que cuenta el Estado. Por mucha capacidad que tengan las asociaciones civiles o aquellas agrupaciones de ciudadanos organizados, los recursos materiales y económicos de toda la sociedad se encuentran en manos de los gobiernos; lo que resulta bastante paradójico, pues la clase política es, precisamente, el sector social más impopular. La solución consiste en crear los mecanismos para que quienes anhelen mejorar dichos gobiernos y hacer buen uso de sus recursos, puedan lograrlo sin tener que pertenecer a la “partidocracia” tradicional. Necesitamos una reforma electoral. Urge que se posibilite al ciudadano común estar en los lugares desde donde se toman las decisiones cruciales de las comunidades y del país. Requerimos que las personas ejemplares puedan postularse a cargos de elección popular, sin tener que hacer compromisos con los dirigentes partidistas. Precisamos de las candidaturas independientes. Lo anterior sería el incentivo perfecto para entrar al ruedo y agarrar al toro por los cuernos consiguiendo elevar la participación, pues únicamente abriendo los espacios electorales, podría generarse una verdadera competencia. Con candidatos postulados sin mediación de partido alguno, se abriría un abanico de posibilidades. Quienes viven del erario, saltando de un puesto a otro, describirán tecnicismos contra esta figura electoral; dirán que corremos el riesgo de que gente “sin experiencia” llegue al poder, y opondrán muchísimos otros pretextos con tal de evitar verse desplazados, pues serían los únicos perdedores en caso de una reforma electoral participativa. Parecería ingenuo pensar que los favorecidos de la situación reinante legislen a favor del ciudadano. Sin embargo, conservo la esperanza de que los escasos políticos honestos promuevan esta iniciativa, y que tal como se han logrado avances previos en nuestro sistema electoral, también se consiga en esta ocasión. Ninguna sociedad es tan paciente como para soportar los excesos de hoy, y si no se abren los candados que mantienen atado al ciudadano, las consecuencias serán funestas. En la situación menos grave, los niveles de abstencionismo continuarían subiendo y la vida política se pervertiría todavía más, pues sólo los sinvergüenzas se atreverían a entrar y competir en este lodazal. En el peor de los escenarios, la caldera acabaría por explotar… y el daño que esto provocaría es insospechado. ¿Qué decidirán los políticos? La moneda está en el aire.




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