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Donald Trump, presidente de EU

Este 20 de enero, a las 12:00 hrs de Washington, inicia formalmente la era de Donald Trump como presidente de la nación más poderosa del mundo. Conoce su círculo cercano, su equipo de trabajo y todos los detalles sobre el evento de su investidura.

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Perfil de Donald Trump


Multimillonario, presbiteriano y estrella de reality shows.

El polémico magnate neoyorquino tiene escasa experiencia política, pero se convirtió en el 45° presidente de los Estados Unidos.

Contrario a los tratados de libre comercio como el TLCAN y el TPP, defensor del muro fronterizo, y con una fuerte ideología antiinmigrante ha prometido dar un giro radical a su país y el mundo.

"Yo no soy un político. Los políticos hablan y no actúan. Yo soy lo contrario",

"Yo no soy un político. Los políticos hablan y no actúan. Yo soy lo contrario", subrayó Trump hace casi un año, tras postularse el 16 de junio de 2015 a la Presidencia con un controvertido discurso en el que llamó "violadores" a los inmigrantes mexicanos.


Nacido el 14 de junio de 1946 en el neoyorquino barrio de Queens, Trump es el cuarto de los cinco hijos de Fred Trump, constructor de origen alemán, y Mary MacLeod, ama de casa de procedencia escocesa.

Trump se graduó en 1964 en la academia militar, donde alcanzó el rango de capitán e incluso vislumbró su destino: "Un día, yo seré muy famoso", le comentó al cadete Jeff Ortenau.

En 1968, el magnate se licenció en Economía en la Escuela Wharton de la Universidad de Pensilvania, y se convirtió en el favorito para suceder a su padre al frente de la empresa familiar, Elisabeth Trump & Son, dedicada a edificios de alquiler de clase media en los barrios neoyorquinos de Brooklyn, Queens y Staten Island.

Trump se hizo en 1971 con las riendas de la compañía, rebautizada como The Trump Organization, y se mudó a la glamurosa Manhattan a la caza de una fama que llegó a base de proyectos pomposos, autobombo, verdades a medias y una relación borrascosa con la prensa.

Empezó, a cimentar su fama con deslumbrantes obras en Manhattan, como la Torre Trump, un lujoso rascacielos de 58 pisos con una cascada interior en plena Quinta Avenida. Ha levantado un imperio que incluye hoteles, campos de golf y casinos, este último que ha incurrido en cuatro bancarrotas.

Con tres matrimonios y dos sonados divorcios, con la modelo checa Ivana Zelnickova en 1991 que y la actriz estadounidense Marla Maples en 1999), la vida personal de Trump ha sido tan agitada como su carrera profesional, para deleite de la prensa del corazón.

Zelnickova le dio tres hijos (Donald Jr., Eric e Ivanka), trabajan como vicepresidentes ejecutivos de Trump Organization y juegaron un papel crucial en la campaña presidencial, mientras que con Maples tuvo una hija, Tiffany.

Desde 2005, está casado con la exmodelo eslovena naturalizada estadounidense Melania Knauss, de 46 años, con la que comparte un hijo, Barron William.

Familia



Futuras políticas


Migración

Construir un muro en la frontera sur de EU que, asegura, será pagado por México.
Crear una fuerza especial para deportaciones y deportar a millones de indocumentados.
Eliminar la ciudadanía por nacimiento.
Revocar las órdenes ejecutivas de Barack Obama en materia de migración.
Cortar recursos a las “ciudades santuario”, que dan refugio a los indocumentados.
Reforzar el sistema de verificación de identidad para los migrantes y la emisión de visas.

Terrorismo

Combatir al Estado Islámico junto a una coalición de países de Occidente y del Medio Oriente.

Realizar más bombardeos contra puntos clave del grupo terrorista.

Aumentar las fuerzas terrestres de Estados Unidos en Irak y Siria

Comercio

Eliminar o renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) desde el primer día de su gobierno.

Eliminar al Tratado de Asociación Transpacífico (TPP).

Sancionar a China por manipular las divisas y tener prácticas comerciales desleales.

Salud

Eliminar Ley de Cuidado de la Salud Asequible, conocida como Obamacare.

Instaurar un programa parecido pero, según asegura, menos costoso.

Rusia

Mejorar las relaciones con Rusia y su presidente Vladimir Putin, a quien ha dicho admirar.

Levantar las sanciones a Moscú impuestas por Barack Obama.

Cuba

Dar marcha atrás al acercamiento que inició Barack Obama con la isla.

Exigir avances en materia de derechos humanos al gobierno cubano.

Los frentes abiertos de Trump


El presidente electo de Estados Unidos mantiene enfrentamientos en varios temas con otros países, los cuales tendrá que resolver a partir de hoy, su discurso políticamente incorrecto y poco concreto ha creado incertidumbre en la comunidad internacional sobre qué se podrá esperar de su política exterior.
MÉXICO: Con la mira en el muro y el TLCAN

Desde el día uno de su campaña, México ha sido el objetivo principal de las críticas de Donald Trump. Sus insultos a los mexicanos han sido repetidos una y otra vez por sus seguidores y los medios de comunicación alrededor del mundo.

Su promesa de construir un muro en la frontera común —vendido como tema de política interna— figura como una de sus prioridades en los primeros 100 días de gobierno. También ha dicho que repatriará a todos los inmigrantes indocumentados, declaración que tras ganar las elecciones matizó y redujo a sólo los “2 o 3” millones de inmigrantes con antecedentes penales.

En el tema comercial, Trump, ferviente opositor de los tratados de libre comercio, ha dicho por activa y por pasiva que tiene la intención de revisar y renegociar el TLCAN para conseguir que tanto México como Canadá no se beneficien más que EU del tratado. En caso de no llegar a ningún pacto, dijo no tener ningún problema en abandonar el que consideró “el peor acuerdo comercial de la historia”.

CUBA: En contra de normalizar las relaciones

Una de las prioridades en política exterior de Barack Obama fue el deshielo de las relaciones con Cuba, que llevó al restablecimiento de lazos diplomáticos en julio de 2015, luego de más de 54 años de ruptura, y se selló con una visita histórica a La Habana en 2016.

La gran duda es si el magnate seguirá ese camino. No se espera que el próximo mandatario adopte medidas extremas, como volver a romper relaciones diplomáticas, pero tampoco hay esperanza de que olvide el pasado de confrontación y acelere negociaciones con la revolución comunista que gobierna a sólo 144 km al sur de EU.

Durante su campaña electoral, en la cual fue apoyado por la disidencia cubana en Miami, dejó claro su rechazo a la política de acercamiento con la isla.

UNIÓN EUROPEA: Impulso a la extrema derecha

En la Unión Europea el triunfo de Donald Trump no sentó bien, en particular porque se ha traducido en un impulso a los movimientos de extrema derecha de Francia, Holanda e Italia. El discurso antiinmigrante y antitratados comerciales del magnate tuvo mucho eco en el Viejo Continente, que ve en la inmigración y los refugiados —principalmente de países musulmanes— una amenaza a su seguridad.

Sobre la política de refugiados que mantiene Alemania, y que le ha costado serias críticas internas, fue tajante: “Creo que [la canciller Angela Merkel] incurrió en un error catastrófico al aceptar a todos esos ilegales, ustedes saben, aceptando a todas esas personas, provengan de donde provengan”.

Los gobiernos europeos se habían mantenido prudentemente a la distancia. Oficialmente, la UE ha dicho que esperará ver su política una vez que hoy tome posesión. Sin embargo, ante el señalamiento frontal, Merkel fue tajante al asegurar que el destino de Europa está en manos de los europeos.

OTAN: ¿Organismo obsoleto y caro?

“Obsoleta”, así ha definido el republicano a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), integrada por Estados Unidos, Canadá y 26 países de Europa, la cual surgió en 1949 como un contrapeso ante la Unión Soviética. Actualmente se concentra en defensa colectiva, gestión de crisis y cooperación en seguridad.

Asegura que su país aporta 73% del presupuesto del organismo, pero las cifras que maneja nacen de una interpretación errónea de los números: EU aporta 22% del presupuesto de la organización (685 millones de dólares de un total de 2 mil 800 millones anuales); sin embargo, el gasto militar del país supone 73% del que hace el conjunto de los 28 países miembros de la alianza.

Este hecho hace que, en la práctica, los aliados dependan en exceso de los recursos estadounidenses; por ejemplo, de sus servicios de espionaje, su tecnología, sus misiles o el dinero invertido en investigación.

EU siempre ha criticado este desequilibrio, basándose en el argumento de que el PIB conjunto de los otros 27 aliados de la OTAN supera al suyo. En resumen, Trump ha dicho que estudiará su pertenencia si sus socios no aportan lo que él considere oportuno.

SUDAMÉRICA: Región que teme daños colaterales

El presidente electo de EU habló poco sobre la región en su campaña, que parece estar fuera de sus inquietudes, salvo por la lujosa Trump Tower de Punta del Este, Uruguay, que abrirá sus puertas en 2018. Sin embargo, en Argentina canceló el proyecto de una torre de oficinas en Buenos Aires que iba a tener 35 pisos, 47 mil metros cuadrados y una inversión de 100 millones de dólares.

La decisión del magnate de retirarse del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP) afecta principalmente a Chile.

Según Oliver Stuenkel, analista del Centro de Relaciones Internacionales de la Fundación Getulio Vargas “Si Trump aumenta el gasto público, es probable que haya inflación y que aumenten las tasas de interés para contenerla. Por lo tanto, el capital que hoy está en Sudamérica volverá a Estados Unidos, a los bonos de deuda, porque allí las tasas serán altas. La última vez que eso ocurrió fuertemente fue en los años 80 y fue un desastre para Sudamérica: todos los países quebraron”.

ISRAEL: La embajada de la discordia

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se congratuló del triunfo del republicano tras una etapa de pésima convivencia con Barack Obama. La promesa del magnate de trasladar la embajada de EU de Tel Aviv a Jerusalén es un primer paso para el regreso al romance entre ambos países. Un tema que preocupa a la comunidad internacional ya que dicha mudanza implicaría reconocer a Jerusalén como capital de Israel, rompiendo el principio de los dos Estados (Israel y Palestina) sobre el que desde hace 20 años se han basado las negociaciones de paz en la región.

IRÁN: El tratado nuclear que está en juego

Para el presidente electo de EU el acuerdo nuclear que firmó Barack Obama con Irán es “el peor de la historia” y ha amenazado varias veces con revocarlo. Sin embargo, el gobierno iraní ha descartado cualquier posibilidad de una renegociación. Pese a esto, el mandatario Hassan Rouhani ha expresado su confianza en que las relaciones con EU mejoren bajo el gobierno de Trump debido a su cercanía con Rusia, aliado de Irán.

NORCOREA: Una situación para manejar con pinzas

El pasado 2 de enero el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un anunció que su país estaba cerca de realizar un ensayo nuclear de tecnología balística transcontinental (que, en teoría, podría llegar a EU). La respuesta de Trump a través de Twitter fue tajante: “Corea del Norte acaba de declarar que está en las etapas finales de desarrollar un arma nuclear capaz de alcanzar partes de Estados Unidos. ¡Eso no pasará!”, Su mensaje no deja claro si duda de la capacidad de Norcorea para desarrollar esta tecnología o como una amenaza de que EU impedirá esta posibilidad.

CHINA: El gigante que espera

Otro de los objetivos favoritos del republicano ha sido China, país al que culpa de muchos de los males de la industria estadounidense por su mano de obra barata. Acusó a Beijing de ser un “manipulador de moneda”, por la fluctuación voluntaria del valor del yuan, y amenazó con represalias.

Trump aceptó una llamada de felicitación la presidenta de Taiwán, violando así la política de “una sola China”, por la que Washington reconoce desde 1979 la soberanía de Beijing sobre la “provincia rebelde” de Taiwán.

La portavoz de Exteriores china, Hua Chunying, declaró al respecto que “hay cosas que no se negocian ni se venden. El principio de ‘una sola China’ es la condición y la base que debe respetar cualquier país que quiera relacionarse con China”.

Rex Tillerson, nominado a secretario de Estado, amenazó en su audiencia de confirmación en el Senado con bloquear el acceso de los barcos chinos a las islas artificiales que Beijing construye en aguas en disputa en el Mar del Sur. La prensa oficial china respondió que esta iniciativa abriría una “confrontación devastadora”.

RUSIA: Se perfila como un futuro aliado

Si Trump ha tenido palabras de elogio para alguien, ese ha sido el presidente ruso Vladimir Putin. El vínculo entre Moscú y Washing- ton durante el gobierno de Barack Obama fue probablemente el peor en décadas. Ahora Rusia espera que el nuevo gobierno cumpla con su promesa de mejorar las relaciones. Las recientes revelaciones sobre ciberataques orquestados desde Moscú, para favorecer al magnate en las elecciones estadounidenses no han modificado mucho la percepción del magnate por el mandatario ruso. Un dato a tener en cuenta es la nominación como secretario de Estado de Rex Tillerson, hombre muy cercano a Putin. Todo esto hace que haya que estar atento al juego de equilibrios y el choque de ideas para saber cuál va a ser la relación entre Washington y Moscú, de la cual pueden depender los nexos con Europa occidental y la postura de EU ante temas como Siria y la lucha contra el Estado Islámico (EI).