infografia Cuando un objeto supera la velocidad del sonido produce una aglomeración de ondas sonoras en forma de cono que genera un estruendo superior a 200 decibeles. Estudios de la NASA buscan bajar a 75 decibeles para reducir la contaminación acústica en las proximidades de los aeropuertos <strong>Costos de combustible y emisiones aceptables</strong><br>(El Concorde gastaba una tonelada de combustible por asiento) Seguridad y niveles de ruido controlado Materiales y motorización para la velocidad Opciones óptimas de diseño y ergonomía Mientras que los aviones supersónicos más pequeños pueden estar listos para volar ya en cinco años, los vuelos hipersónicos necesitarán décadas de desarrollo si alguna vez se lanzan Otro de los proyectos más cercanos es el de un Airbus Mach 4.5. La idea sería utilizar un cohete propulsor para viajes de dos horas de Nueva York a Londres o Londres a Shanghai Asia (que por cierto, nunca vio al Concorde en servicio comercial) es una fuente de la creciente demanda de viajes supersónicos tanto terrestres como marítimos Un estudio de mercado descubrió que ante la posible demanda de vuelos funcionales se necesitarían hasta mil 300 aviones supersónicos por un valor de 260 mil millones dólares en un periodo de 10 años La principal aerolínea japonesa ha invertido más de 10 millones de dólares como parte del precio de preventa de 20 aviones Mach (M) es una medida de velocidad relativa, cociente entre la velocidad de un objeto y la del sonido (en el medio en que se mueve el objeto). Mach 2 sería dos veces la velocidad del sonido Motores silenciosos y eficientes Área de fuselaje hecha de fibra de carbono Ventanas personales amplias 55 asientos premium La idea es ahorrar la mitad de tiempo, por ejemplo volar de Boston a París en tres horas