1. ¿Eres Amsterdam?

La ciudad te da la bienvenida con un juego de palabras tamaño familiar. Las letras 'I amsterdam', cuyo significado es 'Yo soy Amsterdam', son el producto de una campaña de promoción turística creada en 2004, que creció hasta convertirse en un emblema del destino.

El letrero original se encuentra afuera del museo más grande de la ciudad, Rijksmuseum, que en su colección incluye obras de Rembrandt y Vermeer; también existe una versión itinerante

El reto para los turistas es tomarse la foto más original que se les ocurra.

¿Eres Amsterdam?

2. De todo un poco

178 nacionalidades viven en Amsterdam.
La diversidad de la ciudad ha crecido en los últimos cincuenta años debido, entre otras cosas, a las leyes que evitan la segregación étnica o cultural. En diez años, la mitad de los habitantes serán extranjeros o descendientes de inmigrantes.

De todo un poco

3. Más bicis que personas

La bicicleta es el medio de transporte más utilizado. De hecho, hay más bicicletas que personas en Amsterdam, sin contar el área metropolitana.

Para obtener una experiencia mucho más local, existen tours para grupos pequeños usando este transporte, acompañados por un guía que les explica más sobre la ciudad y les aconseja qué visitar.

Bicis

4. Para navegar

165 canales hay en la ciudad, y en 2010 fueron nombrados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Por eso se le ha llamado 'la Venecia del norte'.

La red fue construida en el siglo XVII, debido al carácter comercial de Amsterdam en ese entonces. Se compone de arcos concéntricos y fue uno de los proyectos urbanísticos mejor planeados de su época.

Para conocerlos, se realizan toda clase de cruceros temáticos. Algunos de ellos se especializan en admirar la arquitectura de la ciudad, otros incluyen cenas románticas y hasta existe uno dedicado a la pizza.

Para navegar

5. El barrio de la pasión

Ubicado en el centro histórico, una de las zonas más antiguas, el Barrio Rojo es algo más que locura y frenesí.

Este turístico distrito, famoso por su proliferación de sex shops y burdeles que exhiben mujeres en ventanas de cristal, es mucho más controlado de lo que parece.

Además de estar legalizada, aquí la prostitución cuenta con su propio sindicato, servicio médico y un centro de información abierto al público, donde puedes resolver cualquier duda que se te ocurra sobre el oficio más antiguo del mundo.

El barrio de la pasión

6. Pintado de naranja

El naranja es el color holandés por excelencia, aunque ni siquiera se encuentra en la bandera nacional. Esto se debe a que la Familia Real desciende de la Casa de Oranje-Nassau. 'Oranje' significa 'naranja' en holandés.

En los tiempos de la Segunda Guerra Mundial, específicamente durante la ocupación nazi, las amas de casa usaban los tendederos para mostrar su nacionalismo, colgando prendas color blanco, rojo y azul (como la bandera), así como naranja.

Pintado de naranja

7. Recuerdos de Ana

En Amsterdam se encuentra la casa donde Ana Frank se ocultó por más de dos años con su familia durante el Holocausto Judío.

El escondite, ubicado tras un estante de libros en un antiguo edificio de oficinas, conserva algunas huellas de su ocupación, como las fotografías de estrellas de cine que Ana pegó en las paredes.

Está abierto al público y el diario original está en exhibición. En la ciudad también permanece la casa donde Ana creció y vivió por nueve años y el colegio donde estudió la escuela primaria.

Recuerdos de Ana

8. Comida rápida

Si tienes hambre y quieres sentirte como todo un local, no dudes en sacar comida 'de la pared'. FEBO es una cadena de establecimientos de comida rápida, donde los dispensadores de alimento se encuentran instalados sobre los muros.
Todo comenzó en 1960, cuando el pastelero J. I. de Borst convirtió su negocio de bocadillos de hojaldre en un restaurante donde la velocidad y sencillez no sacrifica la calidad de la comida.

Comenzó en Amsterdam y ahora la franquicia se extiende por todo el país. Aquí encontrarás croquetas de carne, tradicionales en Holanda, y otros bocadillos como papas fritas.

Comida rápida

9. Calles anti-revueltas

El barrio de Jordaan es uno de los más populares por su vida nocturna y oferta cultural.

Sin embargo, en el pasado se caracterizó por su actividad obrera, y existe una anécdota que data de la Gran Depresión. En 1934, debido a la reducción de subsidios para los desempleados, surgió una revuelta.

Durante la rebelión las calles debieron ser pavimentadas, pues los habitantes del barrio utilizaban las piedras como armas y las lanzaban contra los policías.

Calles anti-revueltas

10. Ciudad arco iris

Hace más de un siglo, la ciudad se convirtió en un ejemplo de respeto hacia las preferencias sexuales distintas. Más que un asunto de tolerancia, se volvió un estilo de vida en el que cada quien es libre de vivir como lo desee.

En 1927 se abrió el primer bar gay en esta urbe, y en 1946 nació una de las primeras organizaciones en pro de los derechos gay.

Amsterdam sigue siendo uno de los destinos con mayor oferta LGBT, con eventos como su Día del Orgullo, celebrado entre julio y agosto

Ciudad arco iris

11. Alfombra infinita

A cuarenta minutos se encuentra el jardín de flores más grande del mundo, Keukenhof. Con sus cuatro pabellones, es el mejor sitio para observar tulipanes en Holanda, aunque solo permanece abierto ocho semanas al año, de abril a mayo.

7 millones de botones florecen cada año en Keukenhof.

Alfombra infinita

12. En sus zapatos

Al caminar por las calles, no esperes encontrar a alguien usando zuecos, porque no va a suceder.

Además de ser un souvenir muy popular, su uso actual es exclusivo de las zonas rurales de Holanda.

No obstante, el zapato de madera más antiguo fue fabricado en Nieuwendijk, que se encuentra en Amsterdam, aproximadamente en el año 1230.

En sus zapatos

13. Coffee shops

En Amsterdam es famoso un negocio único en el mundo: las 'coffee shops'.

En realidad no se trata de 'cafeterías', sino de locales donde puedes elegir entre todo un menú de productos que incluyen marihuana y consumirlos ahí.

Aunque toda clase de droga es ilegal en Holanda, existe una ley de tolerancia, que ha permitido la existencia de coffee shops por todo el país.

Coffee shops