Los gliders son planeadores submarinos, vehículos autónomos que sirven para medir, de manera continua y en tiempo casi real, diversas propiedades del océano, tanto físicas como biogeoquímicas. Mediante el estudio de las corrientes marinas y con la información trasmitida de manera satelital se pueden incluso evaluar consecuencias e impactos en plataformas petroleras para prevenir posibles derrames de hidrocarburos.